Elecciones 2000
Cuánto gastaron los partidos en la TV
Esta información es sobre el gasto que, para promover a sus candidatos en televisión, hicieron los
partidos políticos y las coaliciones durante el proceso electoral de 2000. Previa petición, los datos fueron entregados
por la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos del IFE durante la primera mitad de octubre.
Como se sabe, el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales señala dos vías para que
los partidos financien sus campañas en los medios. Una es la compra de spots en radio y televisión con cargo
al presupuesto del IFE; los gastos de este rubro, hechos durante las elecciones federales de 2000, ya
fueron publicados en la edición de
etcétera de septiembre pasado. Ascienden a un total aproximado de 193
millones 264 mil 469 pesos con 30 centavos. (Organización Radio Fórmula y Televisa fueron las empresas que, en
este rubro, más facturaron. Ver www.etcetera.com.mx)
La otra vía corresponde al dinero que los partidos reciben del Instituto Federal Electoral y que éstos
ejercen, tramitan y contratan una vez que el IFE, a través de la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos
Políticos, les entrega las tarifas de los medios (en este caso, de las empresas de radio y televisión). Los datos que
aquí publicamos corresponden a esta forma de financiamiento de las campañas de los partidos. Ascienden a
un monto aproximado de mil 82 millones 775 mil 387 pesos; la tercera parte de esa cantidad se gastó en
Televisa, empresa que por ese concepto, por anuncios en televisión, facturó 343 millones 108 mil 121 pesos con
92 centavos. Si consideramos la cantidad gastada sólo en televisión, Televisa concentró más de 50% del total
de la facturación.
Si a esos mil 82 millones 775 mil 387 pesos sumamos la cantidad de la primera vía de financiamiento,
resulta un total aproximado de mil 276 millones 39 mil 857 pesos gastados en medios electrónicos durante la
campaña política de 2000. Los cuadros adjuntos corresponden al desglose de gastos en televisión.
Ver cuadro Costo por spot
Mientras los costos de los spots no excedan de las tarifas comerciales, que es el condicionamiento que
hace el COFIPE a los concesionarios y permisionarios, los empresarios de los medios pueden tener una política
sujeta a su libre arbitrio y establecer o no descuentos por el monto que sea al partido que sea.
El PRI fue el partido más favorecido por los medios, señaladamente por Televisa. Para decirlo de otro
modo, en la empresa de Chapultepec 18 el dinero del tricolor valió más que el de todos sus contendientes.
En Televisa, el PRI difundió 11 mil 269 anuncios y pagó por ellos 119 millones 338 mil 209 pesos con
85 centavos. En promedio, cada spot le costó al PRI diez mil 589 pesos con 96 centavos.
Ver cuadro Alianza por el Cambio
En contraste, Alianza por México pagó a Televisa por cada spot 100 mil 529 pesos con 60 centavos. Es
decir, a esa coalición que tuvo a Cuauhtémoc Cárdenas como candidato presidencial cada anuncio le salió diez
veces más caro que al PRI. Para decirlo de otro modo, Alianza por México pagó a Televisa 124 millones 556 mil
168 pesos con 88 centavos por mil 239 spots. Con cinco millones 217 mil 959 pesos menos que Alianza para
México, el PRI recibió de Televisa 11 mil 269 anuncios.
Ver cuadro Partido Revolucionario Institucional
Por su parte, Alianza por el Cambio pago a Televisa 81 millones 234 mil 357 pesos con 69 centavos por
mil 687 anuncios. Cada spot le costó a esa coalición, que presentó como candidato a Vicente Fox Quesada, 48
mil 153 pesos con 15 centavos, es decir, Alianza por el Cambio pagó 37 mil 563 con 19 centavos más que
cada spot que compró el PRI, aunque erogó 52 mil 376 pesos con 45 centavos menos por spot de lo que le
costó a Alianza por México.
Ver cuadro Alianza por México
Ver cuadro Otros partidos
En anuncios televisivos, TV Azteca facturó poco más de la mitad que Televisa; lo hizo por un monto
aproximado de 172 millones 739 mil 316 pesos con 31 centavos que, sumados a los 343 millones 108 mil 121 pesos
con 92 centavos que facturó Televisa, da un total de 515 millones 847 mil 438 pesos con 23 centavos. Es decir,
entre Televisa y TV Azteca se concentró el 77.53% del total de gastos que, en televisión, hicieron los partidos.
En relación con sus ventas de publicidad a los partidos, la política comercial de TV Azteca fue
menos desequilibrada, aunque repite el patrón de haber vendido más caro los anuncios a la Alianza por México.
Por cada spot, Alianza por el Cambio pagó a la televisora del Ajusco 14 mil 509 pesos con 45 centavos; el PRI
pagó nueve mil 944 pesos con 87 centavos, y Alianza por México erogó 39 mil 176 pesos con 67 centavos. Igual
que en Televisa, Alianza por México fue la que más gastó en publicidad y la que menos spots recibió en TV
Azteca. Alianza por el Cambio tuvo poco más de una cuarta parte de anuncios que el PRI, el partido que más spots
tuvo y el más favorecido por la política comercial de TV Azteca.
A juzgar por la política comercial de Televisa y TV Azteca en relación con los partidos, durante la
campaña electoral de 2000, ambas empresas favorecieron al candidato del PRI, Francisco Labastida Ochoa, y de
paso concentraron, sobre todo Televisa, la mayor parte de los ingresos
financieros.2
El decreto y las modificaciones al reglamento resueltos el 10 de octubre pasado, particularmente en lo
que se refiere a la disminución de los tiempos del Estado, abren un margen mayor para la comercialización de
las campañas de los partidos políticos de parte de las empresas de los medios electrónicos. Más aún, cuando
en la esfera mediática los partidos cifran sus aspiraciones electorales y delimitan sus actitudes políticas en un contexto donde las principales televisoras promueven el desprestigio de la política y los políticos. (Es decir,
las empresas de televisión se encuentran entre las más críticas de los partidos, aunque al mismo tiempo son las
que más salen favorecidas por los recursos de los partidos.)
El plan de medios impulsado por el IFE desde 1997 a la fecha ha tenido diversos problemas para poder
llevarlo a cabo, sobre todo con esas dos televisoras y entre éstas particularmente con Televisa, que durante varios
años relegó los anuncios que estaba obligada a transmitir, aun tratándose de promocionales de instituciones de interés público como son los partidos. Mediando dinero, aquella empresa no tendrá mayores problemas entre los partidos que cada vez se supeditan más al dictado de los medios y que, hasta ahora, no han querido o podido ver que la esfera de la persuasión electoral es mucho más compleja que veinte segundos ininterrumpidos durante varios meses en pantalla, con cargo al erario público. Ya vimos, más spots para el PRI no se tradujeron en un triunfo de Francisco Labastida y, ya vimos también, las empresas mediáticas pueden llegar a convertirse en soldados del gobierno en turno aunque, en una de esas, busquen ser el general del batallón.
Marco Levario Turcott