Los lectores de Milenio
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Trascendió...
Que la campaña de
Milenio "¿En dónde quedó la bolita?" fue una ocurrencia de los creativos de ese diario y
no un trabajo encargado al Buró de Investigación de Mercados, BIMSA.
Que comenzando septiembre, BIMSA deslindó el estudio de mercado hecho por aquella agencia con el
"anuncio de Milenio Diario". A quien se lo pregunta, Carlos de Zúñiga, vicepresidente de medios de BIMSA, dice que
esa empresa no es responsable de la interpretación que
Milenio Diario da al estudio que ellos realizaron.
Que, precisamente por esa aclaración de BIMSA, desde principios de octubre
Milenio publica otro anuncio donde ya no se lee la firma del Buró de Investigación de Mercados y tampoco están los periódicos a los que aludió en
su primer promocional.
Que la interpretación que los "creativos" de
Milenio habían dado a esos datos de BIMSA no hizo público
su número de lectores de junio de 2002, que era de 99 mil 865 con el de
El Universal, por ejemplo, que en ese mismo lapso, según el reporte de BIMSA, era de un millón 138 mil 227.
Que, en efecto, con la lectura de los "creativos" de
Milenio cualquier diario con un tiraje pequeño, en
relación con El Universal, Reforma
y La Jornada, puede aumentar su porcentaje de lectores de una manera
significativa aunque su número de lectores no sea ni el 10% de los de
Reforma, por ejemplo. (Otra forma de decirlo es
la siguiente: si yo tengo diez lectores y aumento a 30, mi crecimiento es de 300%. Y en una campaña, omito
la condicionante, es decir, el número de 10 lectores".)
Que los creativos de Milenio
no advirtieron que, según el "Estudio General de Medios de BIMSA", entre los
12 periódicos que fueron referencia, Milenio
ocupa el octavo lugar en número de lectores.
Que la campaña de
Milenio se inscribe dentro de una estrategia para aumentar el número de anunciantes
porque éstos han sido significativamente menos de los que esperaban sus directivos. Todo esto, además, en el
contexto de los próximos gastos que los partidos harán para sus campañas electorales.
Que esos afanes por atraer anunciantes pueden explicar todo esto, así como el exagerado anuncio en la
portada de ese periódico, correspondiente al 17 de septiembre, donde informa sobre una nueva columna de
Federico Arreola, vicepresidente ejecutivo de Grupo Editorial Multimedios.
Estos trascendidos son noticias confirmadas. No son rumores disfrazados de "trascendidos". Son, como
su nombre lo indica, según el diccionario de la Lengua Española, un acto de hacer del conocimiento público algo
que estaba oculto.