Juan Pablo Guerrero Amparán,
Comisionado del IFAI
Respondo a su carta: la nota a la que usted se refiere “como un artículo sin firma de autor”, es responsabilidad de la Redacción de etcétera, tal como aparece al calce de la información con la firma, precisamente, de “etcétera”.
Tiene razón cuando dice que usted no fue candidato a Relator Especial de Libertad de Expresión de la OEA. Si lee con atención el primer párrafo de aquella nota, nosotros afirmamos que usted pretendió ocupar tal puesto, sin embargo no lo consiguió: “el comisionado del IFAI, Juan Pablo Guerrero Amparán, pretendió ser Relator Especial de Libertad de Expresión de la OEA”.
Cabe señalar que las fuentes consultadas y contrastadas por etcétera al respecto, confirman que usted estuvo en Washington bajo un intenso cabildeo para lograr su nombramiento, para lo cual se reunió con varios funcionarios de organismos internacionales y de la propia OEA. Aunque finalmente no consiguió entrar a lo que se conoce como “lista corta”, tal como lo consignamos en la nota referida. Y aunque el Centro Carter no apoyó formalmente su candidatura, quien lo hizo fue Laura Neuman, directora del Programa de Transparencia de dicho centro, quien por cierto integra el consejo directivo del CETA, a propuesta suya.
Sobre la investigación que lleva a cabo la Secretaría de la Función Pública, sabemos que usted deberá ofrecer directamente a esta dependencia las explicaciones pertinentes, pues es la SFP quien investiga un posible caso de corrupción y mal manejo de recursos, no etcétera. Por cierto, ¿esa investigación por corrupción no habría sido uno de los factores que descarriló su candidatura?
Y aunque no dirige formalmente al CETA, consta en el acta del pleno correspondiente al 23 de noviembre del 2005 que funge como coordinador del Programa IFAI-Comunidades-CETA y es secretario técnico de éste, del cual se ha hecho cargo junto con C.R., Hibbs, directora para México de la Fundación Hewlett.
Respecto a la independencia del centro, le recuerdo que la directora que usted mismo propuso para conducir el rumbo del CETA, Issa Luna Pla, renunció ante la imposibilidad de llevar a cabo los proyectos para los cuales fue creado ese centro.
El ex comisionado José Octavio López Presa nombrado después de Luna Pla renunció también y el CETA ha desaparecido del mapa, en un fracaso donde solamente ha quedado una confrontación dentro del IFAI.
Habría que recordar cómo al término del programa Comunidades dentro del IFAI, fueron ONG´s favorecidas por la mencionada Fundación Hewlett las que iniciaron una campaña de desprestigio contra el IFAI, porque ese financiamiento había terminado.
Laura Islas Reyes