Gabriel Sosa Plata
Es uno de los retrocesos históricos más importantes y fue vendido como un avance en la modernización de
la radio y la televisión y de las telecomunicaciones. Quedó demostrado, argumento tras argumento, que esta ley
ya aprobada tiene insuficiencias muy importantes, no sólo en convergencia tecnológica que fue el argumento
principal, sino en materia de medios públicos, de órgano regulador y gasto electoral.
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Foto: Senado de la República |
Me parece que los senadores respondieron a la lógica coyuntural de un proceso electoral que al menos en las encuestas hasta ahora tiene las preferencias de Andrés Manuel López Obrador, y que bajo su lógica al apoyar
esta minuta van a tener trato preferencial de las televisoras, lo cual, también desde su punto de vista, podría redundar
en una mejoría en las encuestas. Sin embargo, también está demostrado históricamente y en diferentes países que
no necesariamente un buen trato de los medios, sobre todo de la televisión, implica mejoría en las encuestas o ganar
una elección. Esto se les puede incluso revertir. Todavía más, me parece que López Obrador va a salir
políticamente beneficiado de toda esta discusión que sobrepasó al círculo rojo y se extendió a otros ámbitos, porque la
población dirá que no fue apoyado por las televisoras, que no cuenta con el apoyo de los medios y que estaría llegando a
la Presidencia de una manera mucho más limpia a diferencia de los tratos que llevaron a cabo, en este caso, los
candidatos del PAN y del PRI.
Ha sido para muchos de nosotros -y me refiero a su caso, el de
etcétera, de los investigadores, de los medios
que se han dedicado a esto- un desgaste; hemos invertido mucho tiempo y espacio, con un único compromiso, sobre
todo los que hemos estado en contra, no ha existido ningún ánimo de carácter político, ni interés comercial o
económico, yo al menos me siento muy decepcionado y muy defraudado. Creo que vamos a tener tiempo para hacer un
balance, ahora más que nunca tenemos que salir de nuestros cubículos en las universidades, y hacer mucho periodismo
e investigación para que eso se refleje en una política de comunicación.
Se ha estado hablando de la posibilidad de una controversia constitucional que podría ser promovida por
los propios diputados inconformes o que están tratando de corregir el error que tuvieron, aunque hace falta un
número de diputados para esto y si se pueden reunir no deja de ser un recurso que tardará. En cuanto al veto, viendo
la actuación de Fox en el sexenio se confirma que el Presidente llegó fund mentalmente a proteger los grandes
intereses de los empresarios, él quizá se siente comprometido con muchos de los dueños de las televisoras
porque probablemente a su parecer fueron fundamentales para llegar a la Presidencia.
No entendería en la lógica que él ha desarrollado que pudiera ejercer este derecho de veto, más aún por el
decretazo, la desaparición del 12.5%, la modificación del reglamento de la ley de radio y televisión que tantos beneficios
le generó a los empresarios, por ejemplo, en el campo de la publicidad comercial fue enorme, porque antes
estaban prohibidos los infomerciales de varias horas y el reglamento los permitió.
Otro aspecto fue la política de transición a la televisión digital que fue favorable a los intereses de las
televisoras y que todo lo que ellos solicitaron en ese sentido, simplemente la SCT lo ratificó, obviamente con el aval del
Ejecutivo. El refrendo de las concesiones hasta 2021, y ahora esta minuta que vendría a ser la cereza del pastel para los
empresarios de la industria.
Sobre la iniciativa paralela no tengo esperanza, es una estrategia política en la que se dice que se
revertirían algunas insuficiencias de la reforma. No, porque tendría que pasar el proceso legislativo. Es decir, en principio
debe ser aprobada en comisiones, esto no es inmediato. Después de comisiones, ya vimos todo lo que puede pasar,
pero supongamos que la aprueban ahí, se tendría que presentar ante el pleno del Senado y después a la Cámara de
Diputados, ni siquiera los tiempos dan para que esto sea realidad. Es puro discurso.