El peso en taquilla
El 15 de diciembre pasado, el Senado aprobó el cobro de un peso adicional en el valor del boleto para entrar
al cine. La medida busca apoyar a la industria cinematográfica nacional y entraría en vigor desde el 1 de enero.
Ese órgano legislativo había rechazado la propuesta cinco días antes por considerarla "anticonstitucional".
Determinó que "implantar este cobro como un derecho" sería ilegal, pues los "derechos" son "contraprestaciones que
los particulares pagan por los servicios que les proporciona el Estado, y en este caso los particulares no están
recibiendo ningún servicio". Días después el senador Javier Corral convenció al pleno de que este nuevo derecho no
es anticonstitucional, pues argumentó que el Estado presta un servicio al clasificar las películas.
Víctor Ugalde, secretario ejecutivo del Fondo de Inversión y Estímulos (Fidecine), dijo a
etcétera que con la medida se recaudarán entre 145 y 160 millones de pesos, por el número de espectadores que se esperan
asistan a las salas de cine durante 2003. "Si a esta cantidad le agregamos los 100 millones otorgados por el Ejecutivo en cumplimiento de la Ley de Cine y la aportación de la iniciativa privada, ello permitirá reactivar la producción a
un número de entre 35 a 55 películas anuales".
Dijo, sin embargo, que el peso es un paliativo, pero no la solución. "Se necesita un cambio estructural.
Por ejemplo, 90% de los productores se descapitalizan porque el exhibidor se queda con 60 centavos, los
distribuidores con 22 y el productor sólo con 18. De ahí que 90% de las películas mexicanas no recuperan su inversión".
Agregó que con esta medida nos estamos poniendo apenas al inicio de los estímulos que tienen los países con los que
hemos firmado acuerdos comerciales.