Del patrocinio a la pantalla
El 8 de julio, el Consejo Coordinador Empresarial y varios otros organismos de la iniciativa privada le tomaron
la palabra a Ricardo Salinas Pliego quien, en octubre del año pasado, afirmó que los anunciantes son quienes
determinan "lo que está en pantalla y lo que se va".
En un boletín de prensa aquel sector expresó su indignación por el programa
Tan infinito como el desierto, al considerarlo parte de una estrategia de TV Azteca para "incrementar su teleaudiencia a través de lucrar con el
dolor humano" al referirse a los asesinatos de Ciudad Juárez, Chihuahua. Seis días después, los empresarios fueron
al grano: retiraron sus anuncios de Azteca, "conscientes de lo que significa la publicidad" para la empresa. Un par
de días más tarde el desierto no fue tan infinito y la televisora dio por concluida aquella emisión que, dicen sus
voceros, había sido hecha para durar lo que duró.