El secuestro del rating
Una televisora brasileña, asociada a Globo (RBS), alargó un secuestro de común acuerdo con los captores con
tal de transmitir la liberación de las víctimas en vivo y en horario estelar.
El hecho ocurrió cuando Luis Paulo Rodrigues y Aleandro Silveira Chagas secuestraron a una familia de
cinco miembros en su propia casa. Sin embargo, un vecino dio la voz de alerta, la policía se presentó y los
delincuentes decidieron entregarse, siempre y cuando una televisora atestiguara la rendición (esto, debido a que en Brasil el
índice de secuestradores muertos a la hora de entregarse es muy alto). Los propios secuestrados llamaron a la RBS,
donde les dijeron que acudirían en cuanto comenzara el programa estelar
(Teledomingo). Una de las víctimas narra
que al enterarse de los planes de la TV, "los captores se enfadaron porque la liberación tardaría un rato, pero
estaban contentos porque aparecerían en
Teledomingo".
El juez Ilton Carlos Dellandréa, encargado de sentenciar a los secuestradores, señala que la actitud de la
televisora "es un ejercicio de prepotencia y de desconsideración humanitaria que evidencia su poco interés por la
ética, alargando la duración de un secuestro y sometiendo así a las víctimas a un sufrimiento más prolongado
del necesario... vendrá un día, espero, en el que los medios malintencionados deban presentar cuentas ante la
opinión pública a la que dicen representar".