Excélsior: la suspensión
de la señora Guevara
A las 8 de la mañana del 15 de noviembre, unos toquidos en la puerta de su departamento interrumpieron
el sueño de Patricia Guevara. Eran malas nuevas para ella. Mónica de Avila, reportera del noticiero de Televisa
que conduce Jorge Berry, le informó que mientras ella dormía, en la madrugada de ese jueves, había sido
suspendida como directora general de Excélsior.
Patricia Guevara se dio un baño y una hora después dijo frente a las
cámaras que rechazaba tajantemente aquella determinación y que lucharía porque en
Excélsior imperara la legalidad. Durante una charla con
etcétera fue más precisa. Dijo la funcionaria suspendida que ella seguía siendo
cooperativista y que estaba valorando junto con sus abogados si asistiría o no a la asamblea del 14 de diciembre, pero
que en todo caso ella lucharía por asumir el cargo del que fue suspendida.
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Foto: Miguel A. Navarrete |
Ese jueves 15, el editorial de
Excélsior informó que la determinación, tomada por el presidente del Consejo
de Administración,
Rafael de la Huerta Reyes, y el Consejo de Vigilancia, se debió a "la incapacidad
profesional demostrada por Patricia Guevara (...) así como por aceptar la injerencia de intereses ajenos en la definición del
rumbo de nuestro diario".
Consultado por
etcétera, Jaime Contreras, uno de los periodistas suspendidos durante la administración
de Guevara, afirmó que la hasta entonces directora general estaba en tratos con Carlos Romero Deschamps,
dirigente del sindicato petrolero, para que éste invirtiera diez millones de dólares al diario y como parte del acuerdo
se garantizara que Guevara permaneciera en el cargo al menos cinco años más.
Los integrantes del Consejo de Administración, con excepción de su presidente De la Huerta, enviaron un
boletín de prensa que fue publicado el viernes siguiente por varios diarios pero no en
Excélsior. Afirmaron que la
suspensión de Patricia Guevara era ilegal, pues fue en una Asamblea de Cooperativistas donde a ella se le eligió como
directora y, en consecuencia, a esa instancia le correspondía la determinación de suspenderla. Ese viernes el nombre de
la directora todavía apareció en la primera plana del diario pero ya no el sábado ni los días siguientes.
etcétera entrevistó al director de
Excélsior, Armando Sepúlveda, quien asumió el cargo junto con Patricia
Guevara el 30 de octubre del año pasado. Sepúlveda afirma que desde hace un año "tenía diferencias" con la
señora Guevara, a quien llamó "inepta" y "conflictiva" cosa que no hizo hace un año cuando los acababan de
designar. El director afirma que con la suspensión de Guevara las cosas "han vuelto a la calma" y que ahora "debe
darse la conciliación entre los cooperativistas". Sepúlveda dice que la suspensión se debió a que él promovió una
protesta, ante el Consejo de Administración, luego de que Guevara resolvió publicar, el 18 de junio de este año, en ocho
columnas, un desmentido de Carlos Romero Deschamps a una nota publicada por ese rotativo el día anterior,
también como principal, donde se acusa de corrupción al dirigente petrolero (ver
etcétera, núm. 9, julio, 2001).
Al respecto, también entrevistada por esta revista, Patricia Guevara afirma que hay periodistas, como
Armando Sepúlveda, que pretenden violar la ley de imprenta y, particularmente, transgredir el derecho de réplica, como
es el que correspondía a Romero Deschamps. "Mientras fui directora general dice la periodista
Excélsior respetó el derecho de réplica de todos los actores políticos que fueron implicados en una nota. Eso sucedió con
Onésimo Cepeda o con Miguel de la Madrid, cuyas aclaraciones se publicaron en el mismo espacio en el que antes
habían sido mencionados".
Luego asegura que la decisión de suspenderla fue porque, ante el Consejo de Administración, ella denunció
a Juan Gerardo Reyes Villaceca, coordinador de publicidad de
Excélsior, "por presuntos malos manejos, desvío
de recursos provenientes de la venta de publicidad". Los integrantes del Consejo, señala la señora Guevara, me
dijeron "te prohibimos que denuncies eso" y, sin embargo, comenta la periodista suspendida, "yo presenté la
denuncia. Mi suspensión se debe a un ajuste de cuentas", asegura.
Todo indica que los conflictos en
Excélsior seguirán. Los cooperativistas tendrán una asamblea general el 14 de diciembre, donde se ratificará o no la suspensión de Patricia Guevara. Pero más allá de eso, está el grave
deterioro financiero de Excélsior: hasta el momento de redactar esta nota, el 23 de noviembre, habían transcurrido
seis semanas sin que los cooperativistas devengaran su sueldo. Según el columnista empresarial, Darío Celis Estrada,
a "Excélsior le urgen soluciones para los pasivos laborales y fiscales. En el primero se habla de unos 40 millones
de dólares y en el segundo de otros 35 millones de dólares. Celis Estrada afirma: "El punto es que no se ve
un inversionista dispuesto a entrarle. La oferta de Carlos Peralta se vino abajo tras la suspensión de Patricia
Guevara (...) Advent, que llevan Juan Carlos Torres y Alfredo Alfaro, a su vez retiró el ofrecimiento"
(Reforma, 23/XI/01).