Aleida Calleja
AMARC realizó su novena Asamblea Mundial en Amman, Jordania, del 11 al 17 de noviembre,
al encuentro asistieron cerca de 400 representantes de tres mil radios comunitarias de 110 países de
los cinco continentes. Estas cifras resaltan la potencialidad de AMARC en el mundo como una red
de numerosas radios que actúan directamente sobre las distintas realidades en todas las regiones,
sus principales desafíos están directamente relacionados con los procesos para democratizar
las comunicaciones y en la articulación con las agendas de los movimientos sociales.
La tarea de las radios comunitarias como herramientas para combatir la pobreza y apoyar el
acceso a las comunidades en los medios tiene como uno de sus principales desafíos la necesidad de
contrarrestar la concentración en los medios y promover la participación, el análisis crítico y el diálogo. Es por
ello que en muchos de los países, especialmente en los menos avanzados democráticamente, existe
una gran resistencia para reconocerlas, pues ello conlleva cambiar el panorama mediático y las
correlaciones de poder, que como en el caso de México se concentran de manera terrible.
La radiodifusión comunitaria tiene logros y permanencia sobre todo en Europa y América
del Norte, y sólo algunos países del resto de las regiones han tenido avances, destacan Colombia,
Venezuela, Ecuador y Bolivia, porque aun en los llamados gobiernos progresistas todavía no se ha avanzado.
Durante aquella asamblea, el tema de la convergencia tecnológica fue ampliamente discutido y
se espera avanzar en mecanismos y propuestas a partir de un grupo de trabajo de América Latina, EU
y Europa, al que más adelante se sumará Asia, con miras a ocupar su lugar dentro de la Unión
Internacional de Telecomunicaciones.
Mientras se desarrollaba esa asamblea, el gobierno de la India emitió una resolución para
dar estatus legal de las radios comunitarias, con la posibilidad de que puedan contar hasta con un 40%
de comercialización para su sostenibilidad; esto es un precedente de gran relevancia tomando en cuenta
lo que implica ese país en términos de desarrollo económico y social a nivel internacional.
En México el avance que implicó los permisos a las radios comunitarias para su operación se
vio enormemente opacado por las reformas a las leyes de radio, televisión y telecomunicaciones. El
nuevo gobierno federal estableció en su plan de los primeros 100 días acciones para beneficiar a
emisoras comunitarias, las cuales se esperaría que se cumplan como agenda inicial, pues en este tema
nuestro país va muy atrás respecto de las democracias más avanzadas.