Poderosos empresarios de la CIRT
"Responsabilidad social y compromiso con la democracia" fue el lema bajo el cual los concesionarios de
la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y Televisión (CIRT) celebraron su semana nacional del 7 al 10 de octubre.
Una de las posturas expresadas por parte de los concesionarios durante la XLV Semana Nacional de Radio
y Televisión fue la del cierre de las radios comunitarias, bautizadas por ellos como "radios piratas".
En voz de su presidente, Jorge Mendoza (el mismo funcionario de TV Azteca que durante el episodio del
Chiquihuite agredió físicamente a uno de los abogados de Canal 40; el mismo que defendió la acción ilegal de la televisora
donde trabaja), los empresarios de los medios electrónicos se mostraron intolerantes ante la posibilidad de evaluar
la situación de cada una de estas emisoras.
"Es el momento de plantear una denuncia firme, sobre la ilegalidad e impunidad con la que actúan
las autodenominadas 'estaciones comunitarias', que no son sino una expresión más de la piratería", diría
Mendoza ante el presidente Fox. (En páginas posteriores,
etcétera ofrece un informe más detallado al respecto).
Al mismo tiempo, Mendoza, quien fue reelecto un año más para hacerse cargo de la presidencia de la
CIRT, nombró a Vicente Fox como un "promotor de la libertad de expresión y, en consecuencia, uno de los
defensores más importantes de las libertades públicas". Esto, a un año de que el gobierno hubiera cedido a todas las
peticiones de aquellos empresarios, en lo que se conoció como el
decretazo.
Los halagos tampoco escasearon por parte del gobierno. Durante la comida de la radio y televisión el
Presidente elogió a los concesionarios por ayudar a "educar a la siguiente generación de mexicanos para que entiendan
la democracia no sólo como un mecanismo de elección de representantes, sino como una forma de vida. Sé del
trabajo que en este sentido han estado haciendo los medios de comunicación y muy especialmente la industria de la
radio y la televisión".
Aunque, debe decirse, el Presidente no hizo eco, no al menos en esa ocasión, a la exigencia de la CIRT
porque fueran intervenidas las radios comunitarias.
Por su parte, en el último día de actividades de la semana, Marta Sahagún se referiría a la "aportación
valiosa, valiosísima, a favor de la democracia" de los concesionarios.
Así, los empresarios y el gobierno celebraron el primer aniversario del llamado
decretazo, mientras que la posibilidad de una reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión no figuró más que por el silencio que privó entre
los participantes sobre el tema. La omisión resaltó cuando sólo fueron palabras de autocomplacencia las que
predominaron en aquel poderoso gremio.
Los trabajos de la XLV Semana Nacional de Radio y Televisión fueron inaugurados con la participación de
Pedro Cerisola, secretario de Comunicaciones y Transportes, en sesión ordinaria del consejo consultivo de la CIRT.
El funcionario fue el portavoz de las buenas nuevas para los empresarios de la radio y la televisión: 1) los
operadores de televisión por cable fueron autorizados para brindar acceso a Internet de alta velocidad que, hasta ahora,
sólo podían hacer Cablevisión, Megacable y Televisión Internacional y 2) la SCT dijo que la dependencia presentará
al Presidente una propuesta para asignar nuevas concesiones, lo que provocó el festejo del presidente de la
CIRT: "Siempre que presentemos peticiones fundadas y razonadas, encontraremos respuesta positiva de parte de
las autoridades", comentó (ver Fernando Mejía Barquera, pág. 41).
Nadie podría cuestionar en sí mismas aquellas resoluciones incluida el permiso del gobierno para transmitir
con los estándares de la radio digital aunque, sin duda, éstas suceden en el contexto de la aquiescencia del
gobierno con los empresarios de la CIRT y la reticencia de ambos por modificar la Ley Federal de Radio y Televisión.