Estimada Laura:
Sin duda no puede entenderse la calidad periodística presente en etcétera sin tu talento; el cual ha sido parte fundamental para el buen puerto de las investigaciones, la edición y las apuestas editoriales que han destacado en la revista, gracias también al apoyo de una dirección generalmente atinada de Marco Levario, quien consolidó el proyecto como referente ineludible para entender a los medios.
Marco decidió asumir otras responsabilidades en la Universidad de Guadalajara. Por ello, pero principalmente por tu capacidad acreditada durante varios años, desde hace un mes eres directora de la revista.
Más allá de la felicitación que te extiendo, creo que tu nombramiento implica retos pero también una gran oportunidad para etcétera, no sólo respecto a un necesario relevo generacional que rompa las inercias, a veces poco afortunadas, en las formas de hacer, entender y dirigir el periodismo que analiza a los medios. También para abrir las páginas a nuevos interlocutores del debate público y para refrescar la agenda temática y sus ángulos de registro.
Hace algunos meses nos despedimos luego de mi renuncia a la siempre bien recordada redacción de Petén 94. Hoy, como lector, no puedo dejar de reconocer y aplaudir la decisión que te lleva a ser responsable de un proyecto que aporta y seguirá aportando calidad en la mayoría de sus contenidos.
Estoy seguro que harás un excelente trabajo. Está en tus manos rebasar los horizontes de simple continuidad del proyecto editorial.
El autor de estas líneas pide, con entusiasmo sincero, una ficha de depósito para suscribirse a la revista y recibir los futuros ejemplares bajo la excelente dirección de Laura Islas. También propone de forma respetuosa a los miembros de la revista y a su nueva directora, que valoren la posibilidad de redactar y hacer público un código de ética.
Creo que los códigos deontológicos son un ejercicio saludable en todos los medios, y a veces por falta de tiempo, o por inercias y rutinas que no se detienen, los hemos me incluyo soslayado como instrumentos de congruencia y certeza ética al interior de las propias redacciones.
Todo mi reconocimiento para ti, y anexo a mi sugerencia anterior una petición personal, de lector, quien pide sigan incluyendo, como desde hace años, los excelentes ensayos del reconocido Javier Darío Restrepo.
Saludos.
Luis Miguel Carriedo