Injusto trato a un Caballero
6:20 horas del 16 de diciembre. La Cámara de Diputados aprueba el Presupuesto de Egresos. En la orden del
día ya no hay asuntos a tratar. De pronto, Beatriz Paredes, presidenta de la Cámara, toma la palabra y da a
conocer un comunicado donde anuncia la destitución del director del Canal del Congreso, Virgilio Caballero Pedraza,
"por desacato a las órdenes de sus superiores".
En su oficina, el aludido sigue la sesión. Se levanta sorprendido del asiento. Ha sido "despedido" en una
transmisión de TV a nivel nacional. Un día después Virgilio Caballero dice a
etcétera:
"Se trata de un acto ilegal desde todos los puntos de vista. De entrada, no era un punto previsto en la orden
del día. Además, en el pleno de la Cámara de Diputados este asunto no se puede tratar, pues el artículo 132 de la
Ley Orgánica del Congreso de la Unión establece, con toda claridad, que la Comisión Bicamaral es la única
autoridad encargada de manejar el canal o de nombrar o destituir a su director. Sin embargo, el Senado fue ignorado
y atropellado".
Caballero recuerda que a pesar de que el Senado aprobó de manera unánime el reglamento interno del
canal desde el 16 abril de 2001, el cual lo dota de reglas de operación y garantías de autonomía, la Cámara de
Diputados ha mantenido dicha reglamentación en la congeladora. "Esta ambigüedad jurídica es una manera de sostener
la discrecionalidad y la arbitrariedad para intervenir en la vida del canal". Expresa que lo que más molestaba de
su gestión a algunos diputados "es la equidad con la que he manejado el canal. He dado el mismo espacio a todos
los partidos". Asegura que, en varias ocasiones, Felipe Calderón y Beatriz Paredes le solicitaron que manejara el
espacio de acuerdo con el número de representantes que cada partido tiene en las dos cámaras, "y no en forma equitativa".
Dice Caballero que el pretexto para el despido se dio el 10 de noviembre, cuando los barzonistas ingresaron
a la Cámara de Diputados. "El hecho de que el canal transmitiera todo lo que estaba ocurriendo, molestó
enormemente a algunos legisladores, como Calderón, quien gritó indignado frente a todos los que se encontraban en el
recinto: 'Díganle al pendejo de Virgilio que suspenda la transmisión'. No se trata de transmitir lo que quiere el director
del canal, sino lo que le ordena el reglamento interno, el cual señala que debe transmitirse todo lo que ocurra en
los recintos parlamentarios, incluso eventuales irrupciones de ciudadanos protestantes". Al cierre de la edición,
jueves 19 de diciembre, Virgilio Caballero no había recibido notificación telefónica verbal o escrita de que se
encontraba despedido.