El tiene la atribución para hacerlo y a menudo resuelve interrumpir las emisiones radiofónicas para difundir
sus mensajes. Le gusta estar frente al micrófono y cada vez emplea más tiempo en sus alocuciones, por eso, el
primer ministro de Tailandia, Thaksin Shinawatra, podría ser demandado en la corte administrativa por una disk jockey, Natthakarn Panniam, quien aseguró que por los recurrentes y prolongados mensajes del mandatario perdió
cuatro de los cinco contratos de publicidad que tenía.