El chantaje de TV Azteca
El martes 26 de abril se agrega a las efemérides vergonzosas de TV Azteca. Ese día en la noche la televisora
inició una campaña contra el titular de la Secretaría de Hacienda con el objeto de evitar las sanciones por las
presuntas irregularidades financieras en las que ha incurrido el dueño de la empresa, junto con otros socios suyos, en el caso
de Unefon-Codisco. Por eso la CNBV sancionó a la empresa por un monto de 2.3 millones de dólares.
La fuerza desinformativa
No es la primera vez que esta empresa recurre a estas prácticas: basta recordar lo ocurrido cuando el asesinato
de Francisco Stanley y la toma del Cerro del Chiquihuite por un grupo de personeros de la televisora (que sucedió
con la omisión, por decir lo menos, de las autoridades federales). En esta ocasión Azteca se valió de sus pantallas
para intentar evadir la ley dentro de las investigaciones de que es objeto en el caso Unefon-Codisco.
El 26 de abril, Javier Alatorre, con gesto severo, leyó en el
teleprompter de la edición nocturna de
Hechos una serie de acusaciones, mentiras e informaciones tendenciosas que tuvieron como blanco al secretario de
Hacienda, Francisco Gil Díaz.
Según el guión que leyó el conductor -repetido, íntegro, por sus demás colegas como si fueran palabras
suyas-, "el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz amenazó con utilizar toda la fuerza del Estado en contra de
los ejecutivos de TV Azteca".
El motivo de la supuesta amenaza del funcionario sería la transmisión, esa noche, del programa
Mitos y hechos sobre la venta de Banamex a Citigroup.
"En una clara intención de coartar la libertad de expresión de nuestra televisora, el secretario de Hacienda
le mandó el siguiente recado a nuestro presidente, el señor Ricardo Salinas Pliego: 'Si hoy en la noche transmiten
el programa de Lilly Téllez, mañana mismo voy a presentar una denuncia penal ante la PGR por violación a la Ley
del Mercado de Valores'."
Según la versión de TV Azteca, Gil Díaz le entregó a Jorge Mendoza, presidente ejecutivo de la televisora,
una carta en la que le pide, además de la suspensión del programa citado, "aceptar y pagar sin objeción esas multas
por violaciones administrativas a la Ley del Mercado de Valores en relación a la transacción de Unefon"; cesar
las acciones para desacreditar a la autoridades e instituciones relacionadas con el Fobaproa; condicionar la
autorización de un buró de crédito a "que ni Ricardo ni su hermano ni persona alguna que pudiera ser percibida como
impuesta por Ricardo sea el presidente del Consejo", así como "establecer una relación 'normal' entre supervisado y
supervisor, y cese de toda actividad en contra de la Ley del Mercado de Valores".
Así respondió Azteca a las presuntas exigencias del secretario de Hacienda:
"Cuando creíamos que las épocas del autoritarismo habían sido superadas; cuando los mexicanos festinábamos
y celebrábamos la transparencia, el acceso a la información y la responsabilidad de los funcionarios públicos
aparecen voces del pasado que quieren regresar al viejo régimen, a la impunidad y al abuso del poder.
"Pues señor Francisco Gil Díaz, secretario de Hacienda y Crédito Público, le tenemos a usted y a su red
de intereses una pésima noticia: no nos vamos a callar. Ceder a sus amenazas sería claudicar no sólo a nuestros
principios, sería traicionar nuestra profesión."
TV Azteca informó esa noche que presentó una denuncia penal ante la PGR en contra del secretario de
Hacienda por abuso de autoridad.
Las omisiones
Fueron muchas las cosas que TV Azteca no dijo -o distorsionó- el 26 de abril. Un día después, el ardid de
la televisora contra Gil quedaría claro gracias a los argumentos endebles que aquélla presentó.
La mañana del 27 transcurrió en las pantallas de Azteca 13 con cuatro conductoras que, a mitad del
programa, aparecieron con un listón tricolor en la blusa, el mismo símbolo que han adoptado los partidarios de López
Obrador en contra del desafuero. Una cortinilla negra con el logo de la televisora del Ajusco, la leyenda "no nos vamos a callar" y el listón tricolor abrieron la segunda hora de
AM. Hannia Novell repite, palabra a palabra, lo dicho
por Alatorre durante la víspera.
Para esa hora la producción del informativo matutino de Azteca ya sabía lo que el jefe de gobierno
capitalino había dicho sobre el caso, durante su conferencia de prensa matutina.
"Pues no lo veo bien, los medios de comunicación tienen que ejercer a plenitud su libertad (...) Quienes están
en la Secretaría de Hacienda están queriendo tapar irregularidades y actos de corrupción que se presentaron durante
el Fobaproa.
Es claro el artificio de esa colusión de intereses.
Por la tarde, Lilly Téllez dio una conferencia de prensa en la que presentó el documento que
supuestamente prueba el intento de censura a TV Azteca: una hoja sin membrete ni firma pero que, según la conductora, tiene
las huellas digitales de Francisco Gil Díaz. Los reporteros cuestionaron fuertemente a Téllez quien en más de
una ocasión no supo qué responder.
El 27 en la noche, mediante un boletín, la dependencia desmintió las acusaciones formuladas en contra de
Francisco Gil Díaz.
"La acusación del señor Ricardo Salinas Pliego (...) no sólo es falsa sino que, increíblemente, es una
versión exactamente al revés de lo que en realidad ocurrió.
"La conducta del señor Salinas Pliego (...) tiene su origen en las posibles consecuencias derivadas de
las imputaciones hechas por las autoridades financieras de los E.U.A., ya que presuntamente habría realizado
transacciones no reveladas adecuadamente y en perjuicio de sus accionistas minoritarios."
El comunicado añade que las acusaciones en contra de la televisora obligaron a las autoridades mexicanas
a "realizar una investigación, que se inició desde hace un año y medio, y no hace unas cuantas semanas que fue cuando empezó la difusión de su campaña, desprestigiando a las autoridades financieras a través
de los canales de Televisión Azteca".
"Dicha investigación ha sido entorpecida por el señor Salinas Pliego mediante maniobras jurídicas para
retrasar las notificaciones que se le han formulado para requerir información. ¿Qué tiene que ocultar el señor Salinas
Pliego?". La secretaría informó que en varias ocasiones el presidente de TV Azteca envió a Jorge Mendoza "a tratar de
negociar la investigación y evitar así, según dijo 'un choque de trenes'". Y el boletín concluía: "Ahora ya sabemos qué
quería decir con esta frase el señor Mendoza".
En la opinión de... Televisa
También el miércoles 27 Joaquín López-Dóriga presentaría la postura de Televisa:
"Desde anoche TV Azteca acusó al secretario de Hacienda de chantaje y extorsión (...) ¿Pero esto es cierto?
(...) La investigación e inminente sanción de la CNBV contra de TV Azteca es por la transmisión de un programa
y estamos ante un atentado de la libre expresión. O la acción de la CNBV se deriva de sus conductas
presuntamente inadecuadas en el mercado bursátil."
Y así como lo había comentado en su espacio vespertino en Radio Fórmula, Joaquín López-Dóriga dijo: "Si estamos ante una manipulación para encubrir y distraer una indagación de estas conductas presuntamente ilícitas y bajo investigación por las autoridades de ambos países, lo que resulta inaceptable es
el manejo tendencioso de un medio de comunicación para litigar intereses particulares".
"Por la secuencia de las investigaciones (...) todo indica que estamos en el segundo supuesto, es decir es
una maniobra de último momento de TV Azteca para evitar la aplicación de la ley."
El periodista cuestionó, como antes no lo había hecho Televisa, la actuación de TV Azteca en casos como
"la manipulación que ocurrió en el asesinato de Francisco Stanley o la toma violenta de las instalaciones de Canal 40".
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Foto: 10 años. TV Azteca |
Y concluyó: "Quiero decirle que sé que entiendo los riesgos que corro con esto, desde la calumnia hasta
la difamación o peor (...). Sé también los riesgos que corren mis compañeros de Televisa, las amenazas han
comenzado, rapidito. Las asumimos juntos en Televisa".
Después, informó sobre la aprobación unánime que hizo el Senado de la Ley del Mercado de Valores, que da mayor protección a los accionistas minoritarios; aquella misma legislación que Ricardo Salinas y sus operadores
se afanaron en detener.
Mitos, los hechos de Azteca
En realidad, los hechos de TV Azteca resultaron ser sólo mitos. El programa que supuestamente generó la
discordia entre la televisora y la SHCP no dijo algo novedoso. Durante siete años Azteca guardó silencio sobre las
irregularidades que ahora cuestiona.
Mitos y hechos sólo recogió una versión interesada de la venta de Banamex a Citigroup y dejó de lado la de
otros bancos. La razón es simple: Francisco Gil Díaz fue presidente de Avantel -empresa cuyas acciones son propiedad
en 51% de Banamex.
Con los mismos argumentos utilizados por el jefe de gobierno capitalino, Azteca cuestionó la venta "libre
de impuestos" de Banamex. Pero omitió mencionar que otros bancos, como Bancomer, fueron adquiridos de la
misma forma.
Otro antecedente que puede explicar la animadversión de la televisora para con Banamex, es que desde
principios de año la subsidiaria bursátil de ese banco ha recomendado a sus clientes vender sus acciones de TV Azteca, a
las que ha ubicado en el rango de "riesgo especulativo" debido a los problemas legales que enfrenta la empresa con
la Comisión del Mercado de Valores estadounidense (SEC, por sus siglas en inglés).
La historia de este problema legal, el mayor que ha atravesado TV Azteca, comenzó el 4 de enero, cuando la
SEC presentó una demanda por fraude civil en su contra y la de varios de sus directivos. Ésta es la primera acusación
de este tipo realizada contra una empresa latinoamericana desde que entró en vigor la Ley Sarbanes-Oxley (2002),
con la que se busca proteger a los inversionistas minoritarios de las empresas que cotizan en EU.
La SEC acusó a Salinas Pliego de obtener una ganancia de 109 millones de dólares a partir de una
operación financiera fraudulenta, a través de la cual se negoció la deuda de Unefon, empresa de telefonía celular propiedad
de Azteca Holdings.
La financiera Codisco -propiedad de Salinas Pliego- habría adquirido a precio bajo la deuda que Unefon
tenía con la canadiense Nortel Networks y, posteriormente, la revendió a la propia Unefon a precio regular. Salinas
Pliego no informó a los accionistas minoritarios sobre dicha transacción y las ganancias personales que le redituó.
A la demanda de la SEC, Azteca respondió que se trataba de "acusaciones (...) falsas, de mala fe y
discriminatorias (...) Es absurdo que la SEC utilice a una compañía mexicana y ciudadanos mexicanos para tratar de
imponer regulaciones de EU en forma extraterritorial, ignorando unilateralmente leyes internacionales y el marco
legal mexicano".
Por su parte, la Comisión Nacional Bancaria y Valores informó que en México también se investigaba al
empresario por violaciones a la Ley de Mercados y Valores.
"¿Para qué tanto gobierno?"
El 7 de junio de 1999 fue asesinado Francisco Stanley. La televisora del Ajusco dedicó ese día 12 horas al
asunto (seis de transmisión continua). En aquella ocasión, los conductores centraron sus baterías contra Cuauhtémoc Cárdenas.
Frente al teleprompter, Javier Alatorre expresó: "Si las autoridades no pueden, nosotros sí podemos y eso es
lo que vamos a demostrar. Si las autoridades no pueden, que nos dejen solos y vamos a decidir qué hacer". El locutor
de A quien corresponda, Jorge Garralda, señaló culpables: "Que renuncien... mejor estar solos... el responsable
es Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano".
Casi al terminar el día, apareció en pantalla Ricardo Salinas Pliego; preguntó de qué servía que en México
hubiera elecciones y división de poderes: "¿Para qué tanto gobierno si no hay autoridad?".
* * *
Del no me acuerdo al "¿y yo por qué?"
El 14 de noviembre de 2002, Tristán Canales, el vocero de TV Azteca, sugirió a Ciro Gómez Leyva preparar
un discurso ante sus compañeros de trabajo porque "al igual que el pueblo ruso, serán los que tengan que pagar
los platos rotos". Seis semanas después, un comando armado tomó las instalaciones de Canal 40 en el Cerro
del Chiquihuite.