En el reino de la frivolidad
Al contemplar la desincorporación de Imcine, los Estudios Churubusco y el CCC, instituciones fundamentales
para el desarrollo y el sostenimiento de la cinematografía nacional, el proyecto de presupuesto para 2004,
presentado por el Ejecutivo federal el pasado 6 de noviembre, provocó una intensa controversia en la que intervinieron
varios sectores de la sociedad mexicana (ver
etcétera, diciembre 2003). Sin embargo, en sus ediciones de diciembre,
dos de las tres principales revistas de cine que se publican en el país no sólo no asumieron una postura editorial
al respecto, como se podría haber esperado de dos publicaciones que se especializan en el séptimo arte, sino que
ni siquiera hicieron alusión alguna al asunto. Mostrando un frívolo perfil, ni
Cine Premiere ni
Cinemanía dedicaron
una sola línea a un tema que, sin hipérboles, tuvo que ver con la supervivencia del cine nacional. En lugar de eso,
en la revista publicada por Editorial Premiere encontramos, en lo que a la cinematografía nacional respecta,
materiales como un texto sobre "los 20 mexicanos más cotizados en el cine nacional e internacional", la lista de las 22
películas inscritas para concursar por el Ariel, o bien una nota sobre el más reciente filme donde interviene Gael García.
En
Cinemanía el panorama es aún más desalentador. En sus 88 páginas hallamos, en el más puro estilo de sección
de sociales, las fotos de la premiere de
Nicotina, así como
una pequeña nota sobre la filmación de
Puños rosas, película de Beto Gómez que entre sus estelares lleva a Jaime Camil y Adal Ramones. No más. La única revista sobre
cine que tocó el asunto de la desincorporación fue
24 x segundo. Con llamada en portada ("La cinematografía
estatal, ¿al mejor postor?") y nota en interiores, esta publicación da cuenta de la intentona gubernamental e incluye
las opinones de algunos destacados integrantes de la comunidad cinematográfica.