Otro conflicto, Azteca/Canitec
El 3 de diciembre, las empresas que prestan el servicio de televisión por cable en México (exceptuando a
Cablevisión, del Distrito Federal) retiraron la señal de los canales 13 y 7 de TV Azteca. Se trata de un nuevo capítulo en la
disputa que sostienen las cableras y MVS con Televisa y Azteca por el derecho, que exigen las primeras, de incluir en su
oferta al público los canales de televisión abierta sin pagar por ello a las empresas que los generan, procedimiento
que existe en otros países y lleva el nombre de
must carry o "conducción obligatoria". Durante varias décadas el
must carry estuvo vigente en México: las empresas del ramo tenían la obligación, especificada en sus títulos de
concesión, de incluir en su oferta de programación a los canales de TV abierta. La disposición duró varias décadas pero
dejó de tener vigencia; actualmente, el Reglamento del Servicio de Televisión y Audio Restringidos, publicado en
febrero de 2000, ya no la incluye. Si en décadas anteriores las empresas de TV abierta encontraban benéfico que las
cableras difundieran su programación, pues ello les proporcionaba mayor cobertura, actualmente, al menos en el caso
de Televisa y Azteca (los canales 11, 22 y 40 viven otra problemática), ya no les interesa porque la difusión vía
satélite les permite transmitir sus señales a prácticamente todo el país. Hoy, les resulta más atractivo exigir a los
sistemas restringidos el pago de dinero por las señales, derecho que les otorga el artículo 144 de la Ley Federal del
Derecho de Autor.
El 16 de diciembre, la Canitec publicó en varios periódicos un desplegado donde explica que la decisión
fue tomada luego de obtener una respuesta negativa por parte de TV Azteca para permitir que sus señales
fueran incluidas gratuitamente en la programación de los sistemas de cable. Insiste, además, en que los canales de
TV abierta deben distribuirse gratuitamente a través de esos sistemas. Asimismo, subraya que sus agremiados
no cobran al público ninguna tarifa adicional por ello. A esto, TV Azteca respondió con una campaña de spots en
sus cortes de programación y en sus noticiarios, donde responsabilizó a las
cableras de tomar una decisión que
habría afectado a 850 mil suscriptores en más de 300 sistemas de TV por cable en el país. Incluso, recomendó a
los suscriptores acusar a las cableras ante la Profeco por incumplimiento de contrato.
Según se informó en diversas notas periodísticas, la Canitec habría decidido retirar las señales de Azteca ante
el temor de ser acusada de "piratería" o robo de señales, como ocurrió en septiembre de 2002 cuando
Televisa formuló, con ese argumento, una demanda contra MVS y solicitó la intervención de la PGR para "catear"
las instalaciones de esa empresa. Al cierre de esta edición, las negociaciones entre Canitec y TV Azteca
continuaban, aunque esta última, a través de un desplegado de prensa publicado el 18 de diciembre, había propuesto que
las cableras restablecieran las señales "durante los próximos 30 días, tiempo para llevar a cabo las negociaciones
entre las partes".
Nota de Fernando Mejía Barquera