etcétera / Alma Rosa Alva de la Selva
La producción académica sobre los medios de comunicación se ha detenido. Muchos temas permanecen al margen de la poca investigación que se realiza y, éstos por su actualidad e importancia, precisan pronto del estudio de la
academia. Además, hay también la tendencia a repetir discursos que durante décadas han orientado el análisis de los medios,
sin admitir matices ni tintes de renovación. Bajo estas premisas,
etcétera conversó con la académica Alma Rosa Alva de
la Selva.
En general qué estado guarda la producción académica en universidades públicas y privadas. En
etcétera sostenemos que esta producción se ha detenido.
Ante la existencia de políticas insuficientes para incentivar la producción académica y la caída salarial del
trabajo académico, ya tiene más de 15 años en los que hemos visto cómo esta producción en ciertos temas está muy disminuida.
Y los académicos se han visto en la necesidad de tener actividades adicionales para lograr ingresos. Ese factor hace que
la investigación se vea minada.
Otros aspectos son las políticas para la investigación misma; hay instituciones de educación superior que no
tienen políticas para la investigación, que están dedicadas a la docencia. La investigación que se puede hacer va por
propia cuenta, salvo los postgrados que además tienen un objetivo muy claro, podría decir que buena parte de la
investigación que se hace actualmente procede de trabajos para acreditar los grados o de las tesis de licenciatura incluso.
Investigaciones propias o que provengan de proyectos de las instituciones que están auspiciando, son muy pocas.
Sobre el desfase que existe entre la investigación y la agenda actual, Alva de la Selva opina que "no van muy
en paralelo porque muchas veces los proyectos que se toman son por las líneas de interés que tiene cada investigador, pero
no obedecen estrictamente a esas prioridades, porque también los proyectos están condicionados en tiempo y recursos,
cuando la situación nacional en materia de medios puede tener otros temas que estén requiriendo un trabajo. Ahí es donde creo
que correspondería que las instituciones de investigación en comunicación -que deberíamos tener, con auspicios estatales
o combinados- se dedicasen a esas prioridades. Pero no está ocurriendo. Entonces las tesis de grado tocan incluso temas
un tanto sofisticados, en un sentido teórico metodológico, cuando no hemos acabado, por ejemplo, de hacer el registro de
la radio y su historia en México, o de conocer audiencias.
"Hay muchos temas que están incompletos y que siguen ahí."
Ante la repetición de temas, la académica de la UNAM reconoce que "falta por hacer. Pero el trabajo e
investigación académica están muy faltos de apoyos. Entonces muchas veces uno ve que lo que está haciendo es hasta meritorio,
porque está hecho en tiempos extras, por cuenta propia, por querer aportar algo, pero no a partir de políticas institucionales
que den recursos y espacios".
Pero incluso de quienes sólo se dedican a la investigación no hay progreso; hay un discurso que se manejó en los 70
y 80, y se sigue empleando.
Ahí quisiera deslindar temas que muchos académicos pensamos que se tomaron en los 70, 80, y que por su vigencia es necesario recuperar.
Pero no se actualiza la perspectiva de análisis.
Bueno, eso sí sería un problema que habría que reconocer y que tendríamos que atender, pero el problema de
la investigación no es privativo del país. Es un asunto que está muy extendido a nivel iberoamericano, porque la carrera
de comunicación pasó una etapa, pero sigue habiendo una gran demanda. Muchas instituciones pequeñas siguen surgiendo
y ofrecen la carrera. Entonces hay una demanda de docentes que están muy ocupados en eso y la investigación se descuida.
Y agrega: "falta, definitivamente, trabajo académico para en ciertos casos recuperar esos temas y
actualizarlos, enriquecerlos y ampliarlos. Por ejemplo, si hablamos de políticas de comunicación, tendría que ser no en los términos
de los 70, sino con lo que vemos, con un Estado que ya no tiene la capacidad que tuvo para generar esas políticas, y eso
con cada uno de esos temas que merezcan ser recuperados".
En opinión de la investigadora, hay poco que señalar además de la falta de recursos como causantes del atraso
del trabajo académico en materia de medios.
¿Hay alguna crítica que hacerle al propio sector académico por esa repetición de contenidos y la falta de
investigación en otros temas de actualidad?
Creo que sí estamos obligados a enriquecer el campo académico, que ésta es una responsabilidad importante,
pero insisto, viendo las condiciones en las que se trabaja, es muy difícil que alguien se dedique -aunque hay gente con toda la capacidad para hacerlo- a trabajar toda esta agenda. No podemos hacer investigación más que casi a través de
programas de postgrado, y no podemos no responder a las obligaciones que tenemos de docencia. Vemos todo lo que está
pendiente y nos abruma, porque tenemos que tomar esas tareas pero no podemos abandonar aquellas por las cuales nos pagan
un salario.
Pese a ser éste, en opinión de Alma Rosa Alva de la Selva, el principal problema de la academia, no ha habido
una respuesta como gremio por parte de los investigadores.
"No nos hemos pronunciado de manera específica sobre esta cuestión, pero en diferentes foros donde nos reunimos
sale a flote nuestra preocupación sobre los pocos espacios para la investigación y la necesidad que ésta se oriente a los
grandes problemas nacionales."
La ausencia de una nueva generación de investigadores subraya, aún más, el estado que guarda la producción
académica respecto a los medios. La propia Alva de la Selva comenta algunos ejemplos: "Yo no conozco a nadie que esté
haciendo investigación publicitaria. Hay gente que está trabajando sobre radio, creo hay quizá jóvenes que estén apuntando hacia
el trabajo de nuevas tecnologías, pero se dirigen a trabajos muy sofisticados. Uno debe tener muy claro qué es lo que
es necesario investigar; no podemos darnos el lujo en este país de investigar cosas que nos resulten atractivas o
muy interesantes".
"Hay un rompimiento, siento yo, entre quienes surgieron en los 70 y 80, y quienes ahora despuntan. Hay un vacío,
en los 90 no se percibió que una nueva generación viniese a tomar la estafeta y empezar a generar nuevas propuestas
de investigación."
El futuro es oscuro, ¿cómo revertirlo?
Pues no es muy estimulante. Pero si nos vemos beneficiados con un régimen de gobierno que ojalá viese estas
necesidades creo que eso podría ayudar. Pero insisto, no podemos depender nada más de una coyuntura política, tiene que haber
un cambio en nuestras fuentes de trabajo, en las instituciones universitarias; los medios de comunicación también
tendrían que ver la necesidad, los beneficios posibles que les puede ofrecer la investigación y creo que podría colaborarse para
que hubiese un funcionamiento de los medios más acorde con los problemas nacionales y que no estén nada más instalados
en una lógica de mercado y de rentabilidad.
Profesora-Investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.