Julio Scherer
Entre el amarillismo y una mujer hermosa
La Jornada consignó la nota el viernes 4 de abril:
"'El amarillismo es absolutamente inevitable, como una bella mujer', señaló el periodista
Julio Scherer García. Si las noticias no se maquillan, agregó, 'no sirven', como las mujeres que no
se arreglan". Esto ocurrió durante un panel hecho entre los ganadores del Premio Nuevo Periodismo.
Al día siguiente, en ese periódico hay una carta de Scherer:
 |
Foto: Cristina Ortega |
"Con los muchachos había un clima jocoso, de buen humor y en ese sentido fueron los
diálogos rápidos que tuvieron lugar en el Tec de Monterrey. No creo que sea recomendable el amarillismo
en el periodismo. Digo, simplemente, que es casi inevitable. El periodismo es áspero y en esa virtud
es muy difícil mantenerse sin un resbalón. El maquillaje, en el contexto del encuentro, se refería a
la necesidad de embellecer el texto periodístico. (...) Ofender a las mujeres, jamás. Si di esa
impresión, la borro y ofrezco todas las disculpas posibles. Suelo decir que no hay palabra más hermosa que
la palabra señora, que implica majestad."
 |
|
Dentro del imperio de lo políticamente correcto seguramente no falta quien, sin compartir el
"buen humor" o comprender el desliz de Julio Scherer, incorpore esas afirmaciones en el cadalso en el
que no pocas veces se convierte el feminismo. Pero el asunto de fondo, que era el motivo de
aquel intercambio intelectual, no debiera pasar desapercibido para preguntarle al periodista: ¿El
amarillismo es "absolutamente" o "casi" inevitable? ¿No hay otro modo de pensar al periodismo?
Un periodismo sin amarillismo podría estar entre lo más parecido a una mujer hermosa (en cuerpo y alma, aunque también podría ser sólo de cuerpo o sólo de alma, según el humor o el espíritu de cada quien).