Con este número especial celebramos el sexto aniversario de etcétera, en su segunda época, como revista especializada en
el análisis de los medios de comunicación.
Llegamos a la edición 73 con renovadas ilusiones: la difícil situación financiera con la que partió este proyecto se ha
ido atenuando paulatinamente, el número de lectores es cada vez mayor y la revista ya es un referente indispensable en muchas de
las escuelas donde se estudia periodismo y comunicación, además de entre los actores que concurren en los temas que abordamos.
Esas aristas se afianzaron con editorial e, la empresa hermana de esta revista con la que editamos libros; tenemos en puerta
para los próximos tres meses, por cierto, la impresión de seis nuevos para juntar los primeros diez en un año aproximadamente. En la página Web de etcétera, el portal más visitado de las revistas mensuales de México según Google, albergará poco a poco
algunos capítulos de estas obras.
Buscamos crear una nueva forma de entender a los medios y de intentar su plena incorporación legal a la democracia mexicana. La trayectoria al respecto ha sido difícil, incluso dolorosa en el contexto nuestro o sea entre quienes comparten la aspiración de democratizar a los medios, por la idea que asocia al dogma con principios, al rollo con academia y a la disidencia con claudicación. También muy complicada nuestra labor en el entorno de los otros, o sea entre buena parte de los empresarios de los medios, particularmente de los electrónicos. Frente a lo primero, como dijo Miguel Hernández, hemos sentido más corazones que arenas en el pecho; un árbol talado retoña si tiene buenas raíces y eso ha pasado con etcétera. Frente a lo segundo, como adujo el mismo poeta, hay que colocar siempre piedras de futura mirada.
De acuerdo con lo antedicho, éste no ha sido un buen año para el país y no lo es para nosotros: fue aprobado el plan de negocios de Televisa convertido en ley, con lo que se constató una vez más la sujeción del poder público, y el gobierno federal no
tuvo política para el impulso de la convergencia digital en todos los medios, en especial los permisionados y los comunitarios. En
ese terreno, el planteamiento que el Presidente electo hizo al respecto al finalizar octubre es promisorio.
Con los primeros seis años de esta publicación termina también un sexenio presidencial caracterizado por la sumisión a los poderes mediáticos y la consolidación de Televisa como el principal obstáculo de la democracia; habrá que ver lo que sucede en el siguiente. Por lo pronto, ahora permítanos festejar, aunque para esto agradecer es imprescindible: gracias a nuestros amigos
que nos alientan en momentos complicados y que están con nosotros no porque pensemos idéntico o porque confundan la amistad
con la complicidad; gracias a los proveedores y su paciencia eterna, y lo mismo decimos a la prestancia de nuestros colaboradores. Pero sobre todo, de veras, le agradecemos a usted que haga posible este trabajo cotidiano que convoca a una nueva forma
de pensar, de creer y de soñar, sin dejarse intimidar por nada.
Ojalá que desde donde esté, esto sea ocasión para que levante su copa de vino y brinde por nosotros, que nosotros lo haremos
por usted, tenga la seguridad.
Salud.
MLT
Para la libertad