El naufragio del 40
CNICanal 40 ha tenido problemas financieros prácticamente desde que comenzó a transmitir, el 19 de junio
de 1995. Sin duda eso se debe a la pésima administración del concesionario Javier Moreno Valle, pero también a
que la señal ha sido menospreciada como vía para difundir anuncios en los ámbitos público y privado.
Fundamentalmente por esas razones, en las próximas semanas CNI dejará de ser la alternativa que fue en el marco imperante
del duopolio televisivo mexicano, sin que hasta ahora se sepa quién o quiénes operarán aquel canal.
En una decisión editorial que aquí hicimos explícita, durante los últimos dos años
etcétera no abordó el tema porque no encontró utilidad alguna en difundir los intrincados laberintos del rumor y el chisme, que han sido
muchos en relación con CNI, y porque no había novedad en señalar la adversidad económica de la televisora. No lo
hizo, además, y lo decimos sin ambages, por simpatía con su labor periodística y porque, en todo momento, ésta se
ha sobrepuesto a los agobios financieros y a otros problemas de diversa índole, como el del 23 de diciembre de
2002, cuando ocurrió el ilegal embate de TV Azteca contra la Televisora del Valle de México.
Pero en esta ocasión, la crisis de CNI ya es determinante y las decisiones están próximas.
Los días y los datos
El primer aviso que tuvimos en la mesa de redacción fueron los reiterados mensajes de sus trabajadores sobre
el incumplimiento del pago de sus salarios; mantuvimos prudencia, sin embargo, por un mínimo sentido del
respeto que no les cuestiona por qué permanecieron ahí aunque tampoco por ese carácter estoico difundirá las varias y
muy serias acusaciones que han hecho algunos de ellos a través de correo electrónico.
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Foto: Guillermo Cardoso |
El segundo aviso fue cuando comprobamos que casi todos los empleados trabajan en otros lugares y que
hasta sus directivos que están "hasta la madre" de esa situación hacen lo mismo, por lo que sólo esperan que se les
pague y liquide conforme a la ley.
En cualquier caso ellos defienden sus derechos y siempre valdrá la pena apelar a que se les respeten. Aquí,
sólo registramos la triste paradoja de que CNI Canal 40 se mantiene sólo porque la mayoría de los trabajadores
buscan ser liquidados conforme a derecho.
El tercer aviso fue cuando verificamos que Javier Moreno Valle está a punto de consolidar la negociación
para que la familia Saba opere el canal, con el consentimiento de TV Azteca. (Desconocemos por qué ahora sí
accederían a la operación los empresarios de la televisora del Ajusco, sólo sabemos que en algún momento se consideró la
posibilidad de que la autoridad le adjudicara a Azteca la concesión de XHRAE-TV, o sea, el canal 28, cuyo refrendo
de concesión ahora se encuentra en proceso judicial.) Otra opción es que la Televisora del Valle de México se
declare en quiebra.
La situación es dramática
Entre la frustración, el desánimo y el hartazgo, la televisora sufre la desbandada de sus trabajadores.
Empleados que pidieron no fuera mencionado su nombre dijeron que en promedio diez personas de todas las áreas y
niveles renuncian semanalmente. Hace dos años trabajaban ahí 400 personas y ahora, entre recortes, renuncias y
litigios laborales la planta es de 200.
En los niveles de subdirección para abajo, el retraso del pago salarial tiene casi cuatro meses por lo que,
al momento de redactar esta nota, los empleados de estos escalafones aún esperaban el pago de la primera
quincena de mayo. En ese rubro, el adeudo de la empresa con los más altos directivos rebasa el año. Aproximadamente
ocho de cada diez trabajadores de todas las áreas laboran en otro lado. "Ya no cubrimos los horarios", dicen,
"asistimos sólo para realizar las tareas más esenciales con el propósito de no descuidar el aire y nos vamos a la otra chamba".
Según las personas entrevistadas, el franco deterioro comenzó desde enero. "Todavía el año pasado los
retrasos eran de uno o dos meses, ahora estamos hablando de por lo menos casi cuatro meses. Es un círculo vicioso
porque cuando llegan a pagarnos alguna quincena, ya nos adeudan siete u ocho. Esa ha sido la tónica todo el año".
También comentaron que ante las numerosas renuncias, existen áreas completas, como la de programación, que se
encuentran totalmente desmembradas. Otra de las consecuencias de la crisis es la obsolescencia del equipo. "No
podemos actualizarnos", afirman, "estamos trabajando con lo mínimo indispensable. Esa austeridad, esas carencias, ya
se notan en la pantalla". Aunado a lo anterior, se ha anunciado que a partir del 30 de agosto el programa
Super Estadio dejará de transmitirse en Canal 40 (pasará en Canal 52), lo que significa una fuente de ingresos menos.
Adeudos en todos lados
Los ingresos de la televisora no cubren las necesidades esenciales.
De acuerdo con información proporcionada por un alto directivo del canal, que también solicitó omitir su
nombre, por venta de publicidad ingresan mensualmente entre dos y tres millones de pesos, pero los gastos de la
televisora en el mismo periodo son de diez a 11 millones. De esta cantidad el pago de nómina mensual representa
ocho millones de pesos. "La mayor parte de esos recursos proviene de la iniciativa privada (70%, según la
fuente), mientras que el 30% restante procede de la esfera gubernamental, principalmente de gobiernos como los del
Estado de México, Michoacán y Chihuahua". Los ingresos por la publicidad del gobierno del Distrito Federal "no
pesan mucho", afirma el directivo. "Es un convenio que sólo representa tres millones de pesos anuales. Si el gobierno
del DF nos subvencionara, como algunos dicen, no estaríamos en esta situación tan desesperante".
Respecto de la decisión de la Secretaría de la Función Pública de inhabilitar a CNI para participar en las
licitaciones de entidades del gobierno federal porque la empresa declaró falsamente que se encontraba al corriente en
el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, la fuente aseguró que la sanción fue suspendida: "Le hicimos ver al gobierno que no nos quitara la posibilidad de hacer negocio, y le dijimos 'mejor del negocio que yo haga
cóbrate'". Funcionarios de dicha secretaría confirmaron esa suspensión a
etcétera que, sin embargo, no ha redundado
en anuncios importantes para la empresa.
Sobre la pesada deuda que se tiene con Hacienda, los trabajadores aseguraron que, al menos en los últimos
tres años, CNI Canal 40 no ha hecho declaración alguna ni pagado impuestos. Además afirmaron que el IMSS y
el Infonavit son otros de los principales acreedores, "aunque con este último el débito se ha reducido a través de
la transmisión de spots del instituto".
Para quienes laboran en CNI la única esperanza de superar esta situación está en lograr la venta del canal o
en el arribo de inversionistas que inyecten dinero fresco a la televisora. "Estamos desesperados. Que llegue el que
sea, pero que se concrete algo ya". Al respecto comentaron que en numerosas ocasiones Javier Moreno Valle les
ha insistido en que, pese a la actitud de TV Azteca, la familia Saba continúa interesada en la televisora.
Los trabajadores con quienes hablamos aseguran que hace dos meses se entrevistaron con Moreno Valle
para expresarle su inconformidad por la situación. En esa reunión, sostuvieron, el dueño de CNI les informó del
reinicio de las negociaciones con la familia Saba, y calculó que para septiembre u octubre éstas se cerrarían. "Nos dijo
que los Saba, quienes llegarían como socios mayoritarios, iban a negociar con TV Azteca y con Hacienda. Moreno
Valle reiteró que los Saba llevarían a Liébano Saenz y que la única condición que había puesto es que no tocaran
Noticias, pues es el área más sólida del canal".
Esa es la promesa, sin embargo, entre los trabajadores hay incredulidad. El alto directivo comenta: "Estamos muy desgastados. De varios meses para acá se ha manejado esa información y nunca ha pasado nada. Ojalá llegaran en septiembre como se dice. Sin embargo, lo dudamos. Con base en qué se puede hablar de fechas. La gente se esperanza y luego viene la desilusión porque finalmente no hay nada".