Por las hermosas caídas
Elegir la portada es una labor muy importante para
etcétera, pues es la puerta de entrada a nuestra
propuesta editorial y lo hacemos con el deseo y la responsabilidad de tender ese puente, entre el mundo gráfico y el de
los conceptos, entre la revista y los lectores. Lo hacemos tomando en cuenta diversos factores estéticos para
ofrecer la solución que mejor funcione y resuelva nuestra inquietud de acercarnos al lector.
Decidir cuál portada será la que se va a publicar, dentro de todas las alternativas gráficas desarrolladas, no es
cosa fácil, pues cada una tiene su propio valor, significa el poder dar vida a tan sólo una realidad dentro de un
abanico de posibilidades, la que consideramos nuestra mejor opción, y nos obliga a dejar cerrados otros caminos
que nuestros lectores no podrán recorrer, lo que inevitablemente nos produce un sentimiento de frustración y de
pérdida por las opciones desechadas.
La propuesta de portada que ilustramos representa a las muchas que quedan de lado y van a engrosar el
archivo destinado al olvido para dar paso a la publicación de las portadas finales. Hoy que siento una profunda
nostalgia, quiero constatar mi deseo de rescatarlas, de redimirlas y pedir por todas aquellas que no llegaron a ver la luz,
espero que vivan en un mundo alterno con muchos de nuestros sueños jamás realizados.
Alejandro Mascarúa Maciel, diseñador gráfico de etcétera.