El Universal acusa de
censura a Canal Once
Tanto en la portada como en la sección cultural,
El Universal desplegó ampliamente una acusación de
censura en el Canal Once, sostenida por un colaborador anónimo de la ex productora del programa
Diálogos en Confianza, María Eugenia Tamés. Sin embargo, la carta aclaratoria del director general de esa televisora, Julio Di-Bella
Roldán, fue resumida y publicada en interiores, relegada igual que una elemental verificación de la cartelera de Canal
Once, donde una amplia versatilidad temática se organiza en horarios específicos para respetar al auditorio. (No es
lo mismo difundir a las 11:45 de la noche la cinta
Las edades de Lulú, como lo hizo hace unos meses Canal Once,
que hacerlo el sábado a las dos de la tarde.)
El declarante
El 21 de enero El
Universal publica en la parte inferior izquierda de la portada la nota de Juan Solís con el
título "Denuncian censura a sexualidad en Canal Once". Luego, en la sección cultural se amplían las declaraciones del
"informante", quien afirma: "Se prohibió incluir títulos de sexualidad el fin de semana (bajo el argumento de
que muchos niños ven televisión esos días); también, que los homosexuales o los transexuales hablaran de sus
relaciones; planear temas de sexualidad para los niños sin la autorización de los expertos del canal; mostrar cómo se
coloca un condón masculino o femenino, entre otras cosas".
En su editorial, El Universal
advierte que "la denuncia parte de un equipo que ha sido relevado de su trabajo
en dicho programa [Diálogos en
confianza], lo que ciertamente arroja un velo de reserva sobre sus motivaciones".
Sin embargo, da credibilidad al acusador y sentencia: "En tanto encargado de una entidad de carácter público,
el director del canal no puede negar información a la ciudadanía sobre cómo se conforma la programación de la
emisora y (...) explicar si es correcto que el cambio de línea editorial obedece, como se afirma, a cartas de la
Secretaría de Gobernación, al acatamiento de un poco conocido Código de Ética de Canal Once y a presiones de otros
grupos sociales interesados en vigilar lo que se difunde en los medios. La ciudadanía aguarda tales explicaciones".
Sin embargo, cuando se dieron esas explicaciones,
El Universal las relegó a la página 12, que es donde
puso, resumida, la carta de Julio Di-Bella. El director de esa televisora afirma que: "Canal Once mantiene una línea
editorial que apela en principio al sentido común, los valores universales y de género, así como a todas las corrientes
de pensamiento. Por lo anterior, actuamos conforme al respeto a las diferencias y preferencias de los individuos.
Nunca permitiremos la difusión de contenidos que denigren la condición humana.
"Cada programa de televisión es analizado por especialistas y sometido a grupos focales. Un criterio
indispensable para establecer el horario de transmisión es tomar en cuenta el resultado de ambos estudios."