Enfurece la CIRT
Los empresarios de la radio y la televisión enfurecieron contra el gobierno y así se lo hicieron saber durante la primera semana de agosto. El motivo es el I Congreso Internacional Democracia y Medios Públicos, que se llevará a cabo del 21 al 23 de septiembre, impulsado por la Red Nacional de Radiodifusores y Televisoras Educativas y Culturales A.C. con el apoyo de la UNESCO y la fundación Konrad Adenanuer.
El presidente de la CIRT y también alto funcionario de TV Azteca fue directo con el secretario de Gobernación. Jorge Mendoza le dijo a Santiago Creel que los concesionarios no aceptaban la realización del encuentro porque iba en contra de la industria y obstaculizaba los trabajos preparatorios de la tradicional semana anual de la CIRT, en particular, porque entorpecía los acuerdos entre los empresarios para la designación del nuevo presidente de la cámara (que enfilaban a Edilberto Huesca, de Núcleo Radio Mil).
Según Mendoza, el gobierno debía cancelar el congreso y sancionar a su principal impulsor, Julio Di Bella, que en octubre dejará de ser presidente de la red. El líder de la CIRT exigió la remoción de Di Bella como director general de Canal Once por ser "un revoltoso de izquierda que nada tiene que hacer ahí".
Al menos en esa ocasión, el gobierno no cedió a las amenazas hubiera sido el colmo luego de tantos aspectos en los que ha claudicado, determinó que el congreso se llevará a cabo y apoyó a Julio Di Bella. Santiago Creel explicó que el motivo del congreso es "nada más" llamar la atención sobre los medios públicos sin que ello significara algún complot contra la CIRT. Sin hacer más precisiones, Jorge Mendoza advirtió que la cámara tomaba nota y que ya se verían durante la celebración anual de la CIRT, que podría adelantarse y no ser en octubre sino en septiembre.
Las definiciones del congreso
Por esos días hubo otra reunión, ésta entre el presidente Fox y directivos del Canal Once, Notimex y el Imer, entre otros. Y aunque nunca como en este sexenio le había ido tan mal a los medios públicos en cuestiones financieras, los funcionarios creyeron en el compromiso presidencial de ir dando los pasos necesarios para la configuración de un marco normativo que los impulse. En esa perspectiva está el esfuerzo de los organizadores del congreso quienes, entre sus consideraciones, señalan:
"Hoy día el país cuenta con medios permisionados donde no existen mecanismos legales que garanticen la participación de otros sectores del espacio público; ni, menos aún, de las expresiones de la sociedad civil en la confección y diseño de programas, tendencias y propósitos. Eso no sucede donde existen sociedades democráticas."
Por eso, también definen:
"Este congreso constituye una oportunidad significativa para comparar puntos de vista, para evaluar otros modelos de comunicación pública, para identificar las características legales que los animan, evaluar las características de sus contenidos y para analizar los resultados que han logrado en materias tan importantes como la educación, la democracia y la pluralidad."
Sin duda, se trata de un necesario ejercicio de análisis que, más allá de los enojos de la CIRT y más acá de la responsabilidad social que debieran tener, también debería impulsarse dentro de las empresas concesionadas.
etcétera