¿Crisis en La Jornada?
Junto con El Universal, Reforma, Milenio Diario y La Crónica de Hoy, La Jornada es uno de los diarios importantes de México y precisamente por eso lo que sucede en ese medio es de interés público. Enseguida detallamos un informe de quien, hasta hace algunos meses, fuera secretaria técnica del Consejo de Administración de Demos, Desarrollo de Medios S.A. de C.V., editora del periódico La Jornada. El documento lo hizo Rosa Patricia Vega Salcedo, recientemente suspendida en el cargo y también despedida como reportera que fue del diario durante 18 años.
Ese es, lo tienen presente los editores de etcétera, un punto de vista sesgado y parcial de lo que sucede en aquella empresa, pero también es verosímil si hemos de opinar sobre los datos y las cifras que ella conoció cuando fue funcionaria de Demos y que, en este documento que reseñamos, pone de relieve con fechas y actas de sesiones en la mano. Naturalmente, solicitamos la opinión de los funcionarios mencionados por la señora Vega Salcedo, la directora de La Jornada, Carmen Lira Saade y Carlos Fernández-Vega García, presidente del Consejo de
Administración de Demos, entre otros. No quisieron comentar al respecto en virtud de que "es política de la empresa no ventilar asuntos del Consejo de Administración".
Sostiene Vega Salcedo
Cuando fue secretaria técnica del Consejo de Administración de Demos, Desarrollo de Medios S.A. de
C.V., editora del periódico La
Jornada, Rosa Patricia Vega Salcedo dice haber conocido irregularidades
administrativas y financieras que originaron una difícil situación económica a la empresa. La crisis es aún mayor porque
además, según Vega Salcedo, de 1995 a 2002 el promedio diario de impresión de
La Jornada disminuyó en 51.51% y la circulación vendida tuvo un declive de 54.72% (ver cuadro 1).
* * *
Cuadro1
*Datos de enero-junio de 2002 que provienen de la propuesta de ajuste al presupuesto 2002 presentada por la Gerencia General en la
sesión del Consejo de Administración celebrada el 30 de julio de 2002.
Nota de los editores de
etcétera: El 13 de enero de 1994, es decir, durante los días de la insurrección del EZLN, por primera y única vez
en la historia de ese periódico, se publicó un cintillo debajo de la portada en donde se lee: "este ejemplar consta de 164 mil ejemplares".
* * *
Con la autoridad que el cargo le confería, Vega Salcedo comenzó a indagar para precisar las anomalías ante
la Asamblea General de Accionistas. Sin embargo, ya no pudo continuar con ese trabajo porque, el 18 de octubre
de 2002, el Consejo de Administración la suspendió
de facto en sus funciones y, el 9 de diciembre, la Junta Local
de Conciliación y Arbitraje del Distrito Federal le notificó su despido de la empresa para la que trabajó durante 18
años. Además de las infracciones a la normatividad interna de la empresa y a la violación de sus derechos laborales,
Vega Salcedo señala que Demos vulneró su libertad de expresión al impedirle plantear su defensa en las instancias
correspondientes y detallar las anomalías que, según ella, hay en la empresa.
Rosa Patricia Vega Salcedo todavía es socia de aquella empresa. El 28 de abril de 1999, en una Asamblea
General Ordinaria, fue electa como secretaria técnica del Consejo de Administración para un periodo de dos años y
vuelta a elegir, el 27 de abril en la misma instancia, para un segundo periodo de dos años que debió concluir el 22 de
noviembre de 2003.
La jornada de un día difícil
El pasado 24 de febrero, Carlos Fernández-Vega García, presidente del Consejo de Administración de
Demos, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V. que edita el diario
La Jornada, firmó la convocatoria para la celebración de
la asamblea general ordinaria de accionistas, que tendría verificativo el 20 de marzo en el hotel Royal Plaza de la
ciudad de México. En el orden del día no se advierte que uno de los principales asuntos a discutir sería, como fue, el
documento presentado por la accionista Rosa Patricia Vega Salcedo quien, como hemos dicho, fue suspendida en
el cargo de secretaria técnica y luego despedida como trabajadora de ese periódico.
Para esa reunión, Vega Salcedo elaboró un documento de 61 cuartillas que dirigió a los comisarios de
Demos, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V., David Márquez Ayala e Iván Restrepo con el objeto de exponer, con base en
la Ley General de Sociedades Mercantiles, "los hechos que estimo irregulares en la administración de la empresa
de la cual soy socia desde 1993" para que procedan de conformidad, Márquez y Restrepo, "con las obligaciones
de que se encuentran investidos dentro del Consejo de Administración".
La suspensión
Rosa Patricia Vega Salcedo dice que el 18 de octubre de 2002, durante una sesión extraordinaria del Consejo
de Administración, convocada por la directora general de
La Jornada, Carmen Lira Saade, "fui suspendida
de facto en el cargo para el que fui designada por la Asamblea General de Accionistas de la persona moral Demos". La
decisión, sostiene Vega Salcedo, viola la Ley General de Sociedades Mercantiles en virtud de que ella resultó electa por
la asamblea de accionistas y no por el Consejo de Administración, instancia que al suspenderla, finalmente,
determinó su destitución.
Según los dichos de la ahora ex reportera de ese diario, en aquella reunión, Carmen Lira amagó con no
volver a pararse en las sesiones del consejo si Vega Salcedo permanecía en el cargo y fue entonces cuando el Consejo
le dio un voto de confianza a la señora Lira para que resolviera la situación de la señora Vega como empleada y
luego aprobó la suspensión de la entonces secretaria técnica quien, en el documento aludido, dice haber solicitado
"que se me permitiera responder, por escrito y de manera exhaustiva, a todas y cada una de las afirmaciones vertidas
en mi contra, para que la Asamblea de Accionistas estuviera en posibilidad de tomar una decisión sobre mi
actuación una vez escuchados los dos puntos de vista". La petición no le fue concedida.
El despido
En su texto, Vega Salcedo comenta que, "en el ánimo de resolver la situación en los mejores términos
posibles, a cambio de mis renuncias voluntarias como trabajadora y al cargo de secretaria del Consejo de
Administración acepté la propuesta de liquidación al 100 por ciento que me ofrecieron en la parte laboral, una compensación y
una carta de reconocimiento en la que el Consejo agradecía mis servicios. Solicité también una carta de
recomendación para pedir trabajo, el reconocimiento que se otorgó a los fundadores de
La Jornada por 18 años de trabajo y
solicité que se me permitiera presentar formalmente y por escrito mis observaciones al comisario David Márquez Ayala
para que, después de analizar la situación, obrara de acuerdo con su criterio".
La negociación, sin embargo, fue interrumpida. La empresa pretendió pagarle 81 mil pesos cuando, en
una primera propuesta, le había ofrecido 404,777.24 pesos. Vega Salcedo rechazó esa oferta y, en aquel
documento, afirma que la empresa emplea varas distintas según la persona que se trate. Cita el ejemplo de Julio
Hernández López quien fue liquidado al cien por ciento. "Su fecha de alta fue el 1ro. de julio de 1996 y su fecha de
baja corresponde al 30 de abril del 2001 (...) Por cuatro años recibió $436,886.91. (Sin considerar que
posteriormente fue recontratado bajo el régimen de honorarios profesionales, para cubrirle los 5 mil pesos que se le pagan por
cada una de las columnas que publica cinco veces a la semana en
La Jornada, bajo el título de Astillero)".
Desde el pasado 28 de octubre, a la ex funcionaria de Demos le fue impedido el acceso a las instalaciones de
La Jornada y el 9 de diciembre la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del Distrito Federal le notificó que la
empresa rescindió la relación laboral sin ninguna responsabilidad para aquella empresa. Al respecto, Rosa Patricia
Vega Salcedo sostiene lo siguiente en el ya dicho documento:
"De la manera en que se han ido desarrollando los acontecimientos, desprendo que se trata de frenar
las investigaciones que venía haciendo sobre las diversas irregularidades administrativas que describo, de
manera fundada, en el presente documento, así como el impedir que pudiera dar a conocer dichas irregularidades en
las instancias correspondientes. Se trata, en suma, de un atentado a mi libertad de expresión y pensamiento, y a
mi derecho a ejercer una sana crítica con el ánimo de que las situaciones descritas sean corregidas".
¿Nepotismo?
Rosa Patricia Vega Salcedo alude a prácticas administrativas que vulneran los principios que dieron origen a
La Jornada:
"Si bien nuestros estatutos no sancionan o prohíben la contratación o el beneficio a familiares y/o amigos
jamás se pensó que esa prohibición explícita llegase a ser necesaria, lo que en un principio empezó como una serie
de prestaciones a funcionarios y personal de base de la empresa, al no otorgarse de una manera generalizada se
han convertido en una práctica (canonjías) que beneficia y privilegia a un grupo particular plenamente identificado
por su cercanía con el cuerpo directivo y administrativo de la empresa. Así,
La Jornada y sus filiales se han convertido en fuente de empleo y beneficio de familiares de diversos funcionarios."
Luego, Vega Salcedo detalla en varias personas con altos cargos directivos que son familiares de la señora
Carmen Lira y de Jorge Martínez Jiménez, gerente general, y enseguida solicita que el Consejo de Administración
investigue "si esa práctica ha ocasionado daño o perjuicio a Demos, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V., con motivo de
presumiblemente privilegiar el parentesco y la amistad a la eficiencia y aptitud para desempeñar un trabajo, dejando
en segundo lugar los intereses de la empresa.
Supuestos y presupuestos
Quien fuera secretaria técnica del Consejo de Administración afirma que el gerente general Jorge
Martínez Jiménez hace continuos ajustes al presupuesto en función de no haberse logrado las metas programadas:
"Lejos de asumir su responsabilidad es costumbre de la gerencia el atribuir el escaso logro de resultados a factores
externos a La Jornada, la culpa es, siempre, de la crisis económica que aqueja al país. Más adelante cita las palabras
de Martínez, expuestas el 30 de julio en una sesión del Consejo de Administración:
"En este contexto (de crisis económica del
país) al mes de junio del presente año
(2002) se tenía prevista una utilidad acumulada de $2.9 millones de pesos en el presupuesto aprobado. Sin embargo, se presentaron
más complicaciones de las previstas y el resultado para el periodo enero-junio refleja una pérdida acumulada de
$4.6 millones de pesos.
"Las causas fundamentales tienen su origen en la caída de los ingresos de la empresa, en donde la variación
más importante es la disminución de los ingresos por venta de periódico, con un 13% por debajo de lo presupuestado."
Enseguida, Vega Salcedo pormenoriza en varios rubros donde los presupuestos de ingresos se ajustan a la
baja como en la venta de publicidad virtual que, para el periodo señalado, se estimó en 6.3 millones de pesos y
luego se ajusto a 2.1 millones, es decir, $4.2 millones (67%) menos que el presupuesto autorizado. En relación con la
venta del periódico, Jiménez propuso ajustar, y el Consejo lo aprobó, "en un 13% ($11.5 millones), el presupuesto autorizado originalmente mismo que asciende a la cantidad de $86.4 millones de pesos, para quedar en
$74.8 millones de pesos. Esa tendencia se expresa también, entre otros rubros como en el caso del subsidio de Demos
a la Agencia de Servicios Integrales de la Comunicación, en la venta de libros, cds y periódicos atrasados.
Otros datos relevantes tienen que ver con las finanzas de
La Jornada San Luis que presenta un resultado para
el ejercicio 2001 de ingresos por 5.3 millones de pesos y egresos por 5.1 millones, con una utilidad neta de 234
mil 976 pesos, que se destinan a resultados acumulados. Sin embargo, dice Vega Salcedo, "esa pequeña ganancia
se transformaría en pérdida si simplemente se cumpliera con el Acuerdo del Consejo de Administración que
mandata liquidar los saldos intercompañías con el propósito de que las filiales dejen de ser una carga económica para Demos.
"Así, Desarrollo Regional de Medios, S.A. de C.V. tendría que haber liquidado sus adeudos por 2 millones
566 mil 300 pesos (...) situación cuya regularización solicité por escrito en los tres dictámenes que rendí como
Comisaria de esa sociedad, el 9 de noviembre de 2000, el 19 de abril de 2001 y el 19 de abril de 2002, sin que mis
peticiones fueran atendidas. Esa es la razón de fondo que me decidió a presentar mi renuncia al cargo de Comisaria el 12
de diciembre de 2002 (...)
"En efecto, se trata de una empresa que a cuatro años de creada continúa arrastrando el lastre de una
sobreinversión en maquinaria: una rotativa para 20 mil ejemplares por hora que sólo tira mil 500 periódicos locales con un
alto costo, según lo han destacado los Auditores Externos en sus informes respectivos."
Más adelante, Vega Salcedo pregunta:
"¿Por qué al director de
La Jornada San Luis, Julio Hernández, no se le piden cuentas por los pobres
resultados de la empresa que dirige y se toleran sus escasos logros? ¿Por qué se le liquida como trabajador y se le vuelve
a contratar por honorarios?"
Tiraje, circulación y venta de
La Jornada
En el documento referido, Rosa Patricia Vega Salcedo dice que "si hacemos un análisis del
comportamiento histórico del tiraje de La
Jornada, tenemos que de 1995 a 2002, el promedio diario de impresión ha disminuido
en un 51.51% y la circulación vendida, en un 54.72% (...)". Luego dice que la baja del tiraje de
La Jornada es un asunto que ya se ha empezado a "debatir públicamente" y recuerda la edición número 22 de
etcétera en donde se publicó un informe de la Unión de Voceadores y Expendedores de Periódicos de México y que comprende datos del
tiraje y la devolución de los diarios que se imprimen en el Distrito Federal y circulan a través de los puestos de
periódicos y revistas. Según esa información,
La Jornada tiene un tiraje en la ciudad de México de entre 40 y 35 mil
ejemplares con una devolución promedio de 15% (ver cuadro 2).
* * *
Cuadro 2
CIFRAS EXTRAÍDAS DE LOS INFORMES ANUALES DE LA EMPRESA DESARROLLO REGIONAL
DE MEDIOS, S.A. DE C.V.
Ejercicio 1998 (dos meses)
El tiro total fue de 42 mil 374 ejemplares con un promedio diario por edición de 985 ejemplares. La venta
total registró un monto de 11,287 ejemplares con un promedio diario de venta de 262 ejemplares. La devolución fue
de 31,087 ejemplares (se incluye tanto los ejemplares devueltos como la merma), es decir, el 71.67% del tiro
fue devuelto.
Ejercicio 1999
El tiro total fue de 595 mil 324 ejemplares con un promedio diario por edición de 1 mil 331 ejemplares. La
venta total registró un monto de 119,798 ejemplares con un promedio diario de venta de 331 ejemplares. La
devolución fue de 475,526 ejemplares (se incluye tanto los ejemplares devueltos, merma y cortesías), es decir, el 79.87%
del tiro fue devuelto.
Ejercicio 2000
El tiro total fue de 495 mil 864 ejemplares con un promedio diario por edición de 1 mil 381 ejemplares. La
venta total registró un monto de 139,304 ejemplares con un promedio diario de venta de 388 ejemplares. La
devolución fue de 356,560 ejemplares (se incluye tanto los ejemplares devueltos, merma y cortesías), es decir, el 71.90%
del tiro fue devuelto.
Ejercicio 2001
El tiro total fue de 470 mil 540 ejemplares con un promedio diario por edición de 1 mil 314 ejemplares. La
venta total registró un monto de 103,776 ejemplares con un promedio diario de venta de 289 ejemplares. La
devolución fue de 366,764 ejemplares (se incluye tanto los ejemplares devueltos, merma y cortesías), es decir, el 77.94%
del tiro fue devuelto.
* * *
Vega Salcedo dice que "se espera que el 2003 sea un 'buen año' para
La Jornada y el pronóstico se basa en
el hecho de que habrá mucha publicidad política debido a que es un año electoral. ¿No resulta cuestionable que
el periódico esté a expensas de un factor externo, es decir, los mencionados ciclos políticos para obtener
ganancias o nivelar pérdidas?". Más adelante, la autora del documento se pregunta "¿por qué la gente no se suscribe a
La Jornada?": En 1997 La Jornada
tenía siete mil 276 suscripciones, al año siguiente seis mil 820; en 1999, seis mil
868 y al año siguiente seis mil 611. En 2001 fueron seis mil 25 suscripciones.
"Faltaría todavía precisar", dice la señora Vega, si esas cifras incluyen el número de suscripciones que se
entregan bajo el concepto de cortesías. El coordinador de Suscripciones y Reparto es José María Huete Muñoz, cuñado
de la licenciada Carmen Lira. También tiene a su cargo la distribución y venta de los llamados objetos de
mercadeo: camisetas, cachuchas, chamarras, tazas, plumas, mochilas, etc., con logotipo de
La Jornada". "Llama la
atención", comenta la ex funcionaria de Demos, "que por primera vez en la historia de
La Jornada se tienen que recurrir a prácticas promocionales tan criticables como el despertar el interés de los lectores en la posibilidad de obtener
un auto en un sorteo, en lugar de que la calidad de la información sobre la problemática nacional e internacional
que se ofrece en las páginas de La Jornada
sea motivación suficiente para que el lector se interese en suscribirse a
este periódico".
Cuestionada política laboral
Luego, en el documento se recuerdan los dos movimientos de huelga registrados en abril de 1996, cuando
por primera ocasión desde que fue fundado, el diario
La Jornada no circuló y, el segundo, ocurrido en 1999, que
fue solucionado a unas horas de haber estallado la huelga. Enseguida comenta que, en ese contexto el gerente
general del periódico, Jorge Martínez, advirtió que la huelga estaba fuera de la ley y que, en consecuencia, las
actividades del Sindicato Independiente de Trabajadores de
La Jornada (Sitrajor) eran delictivas. Por eso, el Sitrajor
resolvió registrarse formalmente ante las autoridades:
"La posición de los trabajadores no ha sido bien vista ni valorada por el cuerpo directivo y administrativo
del diario. Con base en una supuesta carencia de recursos y que al amparo de la Ley Federal del Trabajo, existe el
riesgo de que la empresa desconozca el Contrato Colectivo de Trabajo, pactado entre Demos y el Sitrajor (...)".
Vega Salcedo afirma que varios trabajadores se han ido a juicio por la política de despidos de
La Jornada y que "trabajadores como Arturo Guerra, Frida Hartz, Humberto Ortiz y Antonio Alva Brito se han visto en la
necesidad de aceptar el ofrecimiento económico que les ha hecho la empresa para dar por terminadas sus respectivas
relaciones laborales (...) En este contexto resulta mucho más preocupante la política laboral que se está llevando a
cabo en Imprenta de Medios, S.A. de C.V. (Imsa) y Distribuidora de Medios S.A. de C.V. (Dimos) filiales en las que se
ha llegado al extremo de caer en prácticas antijurídicas que crean un clima de hostigamiento, por ejemplo la firma
de renuncias en blanco al momento de ser contratados, abstenerse del pago de horas extras, abstenerse de
pagar enfermedades profesionales y accidentes de trabajo y despidos injustificados. ¿En qué medida repercuten
estos actos en Demos, cuya imagen podría verse afectada por ser socio mayoritario de Imsa y Dimos?".
Préstamos a directivos, compensaciones a directivos
En contraste, la política de compensaciones y prestaciones con los directivos del diario es muy generosa.
Al respecto, Vega Salcedo escribe lo siguiente:
"En su informe al Consejo de Administración (30 de julio de 2002), el licenciado Martínez indica que 'se
tiene al mes de junio, una plantilla de 358 personas, con un costo promedio mensual de $12 millones de pesos
(incluye las prestaciones que se otorgan a los trabajadores)'.
"El análisis que tendría que hacerse es cuánto de esa nómina cuyo promedio mensual es de 12 millones de
pesos, corresponde a los salarios, prestaciones y compensaciones que se otorga a los funcionarios de
La Jornada comparativamente con el costo que tienen para la empresa los trabajadores de base, así se sabría con precisión cuáles
son las verdaderas áreas y rubros en los que se requiere de ajustes en lugar de hablar de cifras globales que
impiden un conocimiento específico."
Entre otros ejemplos que cita Vega Salcedo, está el que se refiere a "préstamos especiales":
"De acuerdo con la información presentada por la gerencia general, en la sesión del Consejo de
Administración celebrada el 14 de marzo de 2002, bajo el rubro de
documentos por cobrar se asienta:
"'Esta cuenta experimentó un crecimiento de $8 millones de pesos en relación con el saldo que se tenía al
término del ejercicio anterior, este crecimiento está originado por una reclasificación que se hizo en el mes de julio,
con motivo del cambio de catálogo de cuentas y representa el monto de los préstamos especiales otorgados por
la empresa que se encuentran pendientes de recuperar al término del ejercicio 2001. Estos préstamos
generan intereses para la empresa en una tasa de CETES más tres puntos a la fecha de otorgamiento de cada uno de
ellos'". Enseguida, la ex secretaria técnica del Consejo de Administración advierte:
"Lo que en dicho informe no se detalla es que el saldo de dicha cuenta corresponde
mayoritariamente ($5,890,572.61, es decir, un 74.63%) a préstamos a 4 funcionarios que empezaron a otorgarse en el ejercicio
de 2001 y continuaron en el 2002". Según los datos de Vega Salcedo, entre la directora del periódico, Carmen
Lira ($1,887,874.23) y el presidente del Consejo de Administración, Carlos Fernández-Vega ($1,000,000.00), el
préstamo suma casi tres millones de pesos.
Los préstamos a esos funcionarios, asegura Vega Salcedo, se atenúan con una política de compensaciones
que provocan la dilución de esos préstamos e incrementan los ingresos de tales funcionarios (ver cuadro 3)
Finalmente, en este rubro, Vega alude a los gastos de administración y representación y dice que "deben ser prudentes y
no contrastar con exageración en los rubros de alimentos, telefonía celular y viajes, por ejemplo, así como la
asignación de tarjetas de crédito corporativas que deberán ser auditadas. En virtud de lo anterior, por este conducto, solicito a los señores comisarios revisar los gastos de la administración gerencial y que de la justificación que de éstos
se presente sea coherente con una 'economía de guerra' como la que ha planteado el Consejo de Administración".
* * *
Cuadro 3
* * *
Otros supuestos y presupuestos
El documento finaliza con observaciones sobre anomalías en la "adquisición y adecuación del edificio
ubicado en av. Cuauhtémoc 1236". Asegura que no ha cumplido con la finalidad de concentrar todas las oficinas de
la empresa pues varias de ellas no se encuentran en el edificio; afirma también que en ese rubro se ha gastado
más que lo presupuestado Luego se refiere al fracaso de
La Jornada virtual, proyecto del que para vender publicidad
por internet se comenzó a hablar el 6 de diciembre de 2000, como parte del presupuesto del año siguiente, en el
cual se pretendían ingresos de 8.3 millones por ese concepto y que, en realidad, sólo fueron de 22% de esa
cantidad, es decir, de 1.6 millones de pesos. Además, dice el texto, los contratos con la compañía Real Media no pasaron
por el Consejo de Administración. (Según el impulsor de ese proyecto, Carlos Méndez Orozco, "ex cuñado de la
sra. Licenciada Carmen Lira", "'Real Media sirve y administra la publicidad a los más importantes diarios del
mundo, incluyendo Reforma y El
Universal".)
Según Vega Salcedo, "en sesión del Consejo de Administración celebrada el 30 de julio de 2002, el
licenciado (Jorge) Martínez realizó una propuesta de ajuste al presupuesto, entre ellos, el de la publicidad virtual:
"'Se tenían presupuestados ingresos por 6.3 millones de pesos. Debido al comportamiento del mercado
se considera necesario realizar una modificación ajustando la meta final del ejercicio a $2.1 millones de pesos,
$4.2 millones (67%) menos que el presupuesto autorizado'."
Si consideramos los gastos frente a los resultados obtenidos, pregunta Vega Salcedo, "¿dónde quedaron
las ganancias prometidas'".
En la parte final del documento, la autora comenta la frustrada tentativa
"La Jornada de bolsillo", que fue
el proyecto de un diario vespertino que costaría un peso y que no pudo realizarse por errores de administración
y finanzas que se detallan profusamente.
Dudas y aclaraciones
El documento continúa con varias peticiones de Rosa Patricia Vega Salcedo: que los comisarios investiguen
las anomalías que ella asegura que existen y que, además, soliciten una auditoría externa, "realmente
independiente de la gerencia general de Demos, para que puedan ofrecer un dictamen imparcial. Vega Salcedo se dice
dispuesta "a ampliar la información o aclarar las dudas o abundar en detalles que el presente documento pudiera ocasionar".
al cierre
etcétera cerró esta edición el miércoles 26 de marzo, fecha límite para no arriesgar la puntualidad de
su circulación. Durante un par de semanas hasta ese día, los editores solicitamos el parecer tanto de los
funcionarios del Consejo de Administración como de los directivos de
La Jornada sobre los planteamientos de Rosa Patricia
Vega Salcedo. Optaron por no responder; Carmen Lira, la directora del diario, dijo que no acostumbra ventilar
asuntos internos de la empresa del mismo modo que no lo hace con otros medios de comunicación. Iván Restrepo
comentó que, durante la Asamblea General de Accionistas del 20 de marzo, él presentó su renuncia al cargo de
comisario del Consejo de Administración. Preguntamos a todas las personas aludidas por Vega Salcedo y se abstuvieron
de responder porque es "política de la empresa no hacer públicos sus asuntos".
Como hemos dicho, el 20 de marzo se llevó a cabo "la Asamblea General Ordinaria de Accionistas" de
Demos, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V. La sesión fue intensa y la polémica, acendrada. Por un lado, hubo quienes
optaron por indagar y resolver la serie de irregularidades que, aseguran, han puesto a la empresa en serios problemas.
La otra postura no admitió la revisión de aquellas presumibles anomalías; sostuvo que hay una ofensiva contra
la estabilidad del diario y propuso la "expulsión" de varios funcionarios del Consejo de Administración, la
propuesta tuvo el cobijo de la Asamblea mediante los gritos de "fuera, fuera, fuera". Esta opinión la
sostuvieron fundamentalmente la reportera Blanche Petrich, Pedro Aldana, jefe de la sección de deportes, y Bulmaro
Castellanos, "Magú". Al final, tuvo éxito su postura: la Asamblea suspendió a funcionarios del más alto nivel: Carlos
Fernández-Vega Martínez, hasta ese momento presidente del Consejo de Administración y a David Márquez Ayala,
hasta entonces comisario de Demos, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V. Como ya hemos dicho, ese día renunció el
otro comisario, Iván Restrepo. La Asamblea nombró, "provisionalmente", a Soledad Loaeza como presidenta del
Consejo de Administración. El miércoles 26, los editores de
etcétera buscaron la opinión de la profesora Loaeza quien,
por tener mucho trabajo en esos momentos, dijo que comentaría al respecto en "una mejor ocasión". También
buscamos sin fortuna a Fernández-Vega Martínez y Márquez Ayala.
Marco Levario Turcott
* * *
(Desplegado de Sitrajor
Ojalá el lector repare otra vez en el segmento de política laboral del documento de Vega Salcedo aquí
reseñado. Es el contexto con el que puede entenderse el desplegado que, en la última página de la edición de
La Jornada del 26 de marzo, publicó el Sindicato Independiente de
La Jornada.)