Una ventana al Mundo de los Medios
Despedida
Agosto 2008
memoria
¡Únete pueblo!
Alejandro López,
Agosto 2008
mediósfera
Vender la nota
Mario A. Campos,
Agosto 2008
días de radio
Iniciativa Beltrones:
¿FM para quiénes?
Fernando Mejía Barquera,
Agosto 2008
intimidades públicas
La virtualidad literaria
Fedro Carlos Guillén,
Agosto 2008
lo que quiero decir
La comunicación del presidente Calderón
Rubén Aguilar Valenzuela,
Julio 2008
transparencias
Un estudiante de
Proceso en Jalisco
Ruth Esparza Carvajal,
Agosto 2008
textos
A proposito de la radio
Virginia Bello Méndez,
Agosto 2008
El amarillo de Argentina
Andrea Recúpero,
Agosto 2008
Los medios y la cultura
Virginia Bello Méndez, Julio 2008
Purificación Carpinteyro: Hace 20 años no recibo una carta de amor
Verónica Díaz,
Agosto 2008
Tengo miedo
Agosto 2008
El peso de la moda
Marzo 2007
Nostalgia por Monsiváis
Mayo 2008
Carta de Juan Pablo Guerrero
Agosto 2008
Respuesta de etcétera
Agosto 2008
20 años no es nada
Agosto 2008
Tres de bastos
Agosto 2008
Punto de partida... y de referencia
Agosto 2008
Agosto 2008
Donde manda capitán
Agosto 2008
El reglamento de la SCT
Junio 2008
editorial
julio 2004


La marcha después de la marcha


La protesta social más vigorosa en la historia de México recordó el presente, el aquí y ahora de la inseguridad pública, y cimbró el quehacer político dedicado a temas baladíes con la mira puesta en la sucesión presidencial adelantada.

El 27 de junio cientos de miles de personas salieron a las calles del Distrito Federal y de otras ciudades del país a exigir lo más elemental de la convivencia que ahora está convertida en miedo y dolor por la delincuencia y la impunidad. Se trató de un reclamo hecho desde la indignación y el rencor, que con el "¡Ya basta!" subrayó la incompetencia de las autoridades. Por eso la manifestación fue, sustancialmente, un acto político.

Nadie inventó la desesperación resuelta a impedir el detritus silencioso de la inseguridad; no desfiló una masa movida por los hilos de la manipulación de la derecha, el oportunismo del gobierno federal y el amarillismo de los medios de comunicación, como quiso hacer creer Andrés Manuel López Obrador quien, con el yunque en la cabeza de sus obsesiones presidenciales, se puso el saco de una demanda hecha a todos los niveles de gobierno y de paso insultó al libre albedrío ciudadano.

La dimensión y el efecto de la marcha no pueden explicarse sin el concurso de los medios, pero éstos no crearon el hartazgo ni la movilización sino que registraron y alentaron su importancia. Ese día simplemente concurrió una amplísima y representativa franja de la sociedad plural que comprende diversas y contrastantes visiones políticas e ideológicas. El hecho también dice que la "sociedad civil" ya no es el "concepto" de las epopeyas provenientes sólo de la izquierda y que, incluso, tiende a diluirse como el paraguas retórico que ha sido para el "análisis" y para buscarle patente a casi cualquier cosa.

El mensaje social es claro, aunque por su naturaleza emotiva las proclamas ahí dichas ­entre otras, la instauración de la pena de muerte­ no pueden ser un mandato. El reclamo político ha de tener respuestas en ese orden y, por eso, en los tres niveles de gobierno está la responsabilidad de traducirlo en acciones inmediatas con las leyes que tenemos (y proyectar los cambios que al respecto se requieran). Además, los partidos tienen la obligación de emprender una reforma integral de la procuración de justicia.

Al concluir la manifestación, Vicente Fox actuó con el perfil de cuando era candidato y se dijo solidario con su demanda, como si el Presidente no tuviera responsabilidad. Luego corrigió, el lunes 28 hizo una autocrítica a su gobierno y recordó que en el Congreso hay, entre otras, una iniciativa de ley que él presentó para hacer frente a la inseguridad. La marcha que más conviene al país es la que se dirija a las enmiendas legales y a los recursos económicos que se requieren para abatir la delincuencia y, en ese sentido, los legisladores tienen la palabra.

Durante los días posteriores a esa manifestación hubo quienes exigieron, en el nombre de la "sociedad civil", que ésta no fuera capitalizada políticamente. En realidad, esa manifestación no hubiera sido posible sin interlocutor a quien demandar ­es decir, sin resortes políticos­ y, en consecuencia, sin el ánimo de encontrar una respuesta en la esfera pública, o sea, política. Y de eso debiera tratarse precisamente, de que los políticos trabajen, hagan política y de que capitalicen y encaucen la energía social, presenten sus propuestas y sean capaces de ponerse de acuerdo porque, en sí misma o por sí sola, la sociedad no puede ni debe actuar al respecto.

El reclamo popular no es etéreo ni puede quedarse en el marco emotivo y para atenderlo están los políticos que tenemos y los mecanismos institucionales con los que contamos. Asumir esto es fundamental porque de ahí parte la pregunta de lo que sucedería si no hay respuesta dentro del actual sistema político y si por ello esa manifestación podría llegar a ser un punto de quiebre histórico rumbo a otros métodos, los que algunas pancartas y algunas voces señalaban como vías de protesta y que podrían sintetizarse en buscar justicia por mano propia.

etcétera




PRINCIPAL
29 DE AGOSTO DE 2008
Eres el visitante
8908002

A partir del
16 de julio de 2003
Terra Networks certifica
8,950 visitas diarias
números anteriores
QUERIDO DIARIO
REPORTES MAPAMEDIA
LE RECOMENDAMOS
Cuartoscuro, imágenes del 68
31 de Julio 2008

Anteriores
A nuestros colegas del país: compartan sus horrores
Agosto 2008
Auditoría Superior de la Federación
Abril 2008
CÓDIGOS DE ÉTICA
TV Azteca
Televisa
LOS DÍAS Y LOS MEDIOS
Agosto 2008
DEBATE
¿Los medios construyen modas?
SONDEO
¿Lee revistas de moda?


No
No sé

VER RESULTADOS

ESCAPARATE
FOTO DEL MES
Agosto 2008
FOTO DE LA SEMANA
Anuncios cortesía
de etcétera
El delito de ser joven
Agosto 2008
LIBROS
PRENSA
RADIO
TELEVISIÓN
ÉTICA Y CINISMO
MEDIOS Y DEMOCRACIA
MÁS TEMAS
QUIÉNES SOMOS
RECOMENDAMOS