Cuando etcétera ya estaba en impresión, el 30 de septiembre se desencadenó en Milenio una crisis financiera que comenzó hace un año y que sus directivos habían intentado paliar por todos los medios posibles. Incluso desde hace varias semanas llevaron a cabo una agresiva campaña para lograr más anunciantes lo cual, hasta ahora, no
ha ocurrido de acuerdo con las perspectivas que quisieran sus funcionarios.
La expectativa mercadotécnica de 116% de crecimiento en lectores que ostenta
Milenio no corresponde con la situación interna del periódico.
Justo el día en que el diario puso en marcha su nuevo esquema de producción, el director del diario, Carlos Marín, habló con los responsables de todas las secciones y suplementos a quienes les dijo que la situación financiera del diario implicaba, por un lado, el despido de 30% del personal y, por otro, el recorte en gastos en todas las
áreas. Por eso, la actual oferta editorial de Milenio tendrá importantes modificaciones en los próximos días.
Las cerca de 40 personas que fueron despedidas recibieron un monto ligeramente mayor al que les corresponde por ley. Las áreas más afectadas fueron diseño, fotografía y corrección de estilo, aunque todas las secciones tendrán que racionalizar al mínimo sus gastos. En los próximos días varios colaboradores dejarán de publicar en ese periódico que, en adelante, será confeccionado por los redactores, quienes desde hace varias semanas recibieron un curso de diseño. Las fotografías que se utilizarán serán las del banco de archivo de La Afición y las de varias agencias.
La desafortunada y preocupante situación de Milenio documenta la crisis en la que se encuentran varios diarios.