IFE: en busca de más cobertura
Esta nota parte de buenas noticias. Durante cinco años, la presencia de los partidos políticos en radio y
televisión creció significativamente. En 1997 sus programas tenían cobertura en 19 estaciones de radio y en tres canales
de televisión. En 2001-2002, las cifras ascendieron a 569 estaciones de radio y 59 canales de televisión.
Los números se dicen fácil, aunque sintetizan algo más que cifras y optimismo, como el del nuevo plan de
medios que estará vigente de agosto de 2002 a agosto de 2003, el cual busca aumentar la cobertura a 625
estaciones radiofónicas y 60 canales televisivos, un público potencial de 49 millones de personas en todo el país. Esos
números expresan un trabajo intenso y varias veces tenso, entre la Comisión de Prerrogativas, Partidos Políticos y
Radiodifusión del IFE, la Dirección General de RTC y los concesionarios de los medios electrónicos.
El plan de medios vigente hasta julio se cumplió en 97% en radio y 92% en televisión. Esto también remite y
le da justa dimensión a las malas noticias:
a) De las 195 irregularidades clasificadas como recurrentes en la transmisión televisiva de todo el país, los
canales 2, 12 y 34 de Monterrey concentraron 58.9%. Estas irregularidades se refieren a transmisiones fuera de los
horarios acordados con RTC.
b) En el caso de los canales 5 y 9 de Televisa hubo varios problemas.
El 15 de mayo de 2001, la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos envió a la Dirección
General de RTC la solicitud para que las transmisiones de los programas de los partidos fueran martes y jueves entre las
20:00 y las 22:00 horas y entre las 19:00 y las 22:00 horas, respectivamente. El 20 de junio, el concesionario
respondió que tomaría "tiempo prudente" para emitir su opinión; 15 días después propuso: 9:52 horas en el Canal 9 y
23:52 horas en el Canal 5. RTC remite la propuesta al IFE un mes después, es decir, el 19 de julio. Un asunto delicado:
antes de que el IFE conociera la propuesta, el 18 de julio el director de Radio y Televisión de RTC, Fernando
González Domínguez, informó a Televisa, que ésta había sido aprobada por la dirección ejecutiva de prerrogativas del
IFE.
etcétera tiene los documentos que sustentan aquella anomalía y consultó a Fernando González Domínguez,
quien optó por no opinar al respecto.
La Comisión de Radiodifusión del IFE no aceptó la propuesta de Televisa y entonces hizo otras sugerencias. El
6 de septiembre de 2001 propuso que se transmitieran los programas de cinco minutos en el Canal 5 o en el
9, siempre y cuando lo hicieran entre las 21 y las 23 horas. Casi un mes después, el 2 de octubre, Televisa propuso
a RTC transmitir esos programas en el Canal 2 a las 5:30 horas y en el Canal 4 a las 0:30 horas. Es decir, cuando
casi todos estamos dormidos, en fiesta o insomnes, justo en los horarios de menor teleaudiencia.
Entre reuniones y oficios más o menos, así continuó este periplo hasta la fecha. Lo dice en su informe
Arturo Sánchez Gutiérrez, director de Prerrogativas y Partidos Políticos:
"Las transmisiones no se realizaron durante el periodo que termina conforme a lo solicitado originalmente
(...). Por su parte, la empresa no dejó de transmitir los programas de los partidos, pero lo hizo en los horarios
propuestos por ella misma y conforme a las instrucciones que recibió por parte de la autoridad competente de la Secretaría
de Gobernación: a las 9:52 horas en el Canal 9 y las 23:52 horas en el Canal 5."
Entuerto legal
El 3 de julio, el IFE acordó solicitar a la Secretaría de Gobernación "un informe detallado de los trámites
y negociaciones correspondientes, así como de los resultados obtenidos hasta ahora en la apertura de los tiempos
del Estado en radio y televisión para el plan de medios 2002-2003". La idea es resolver oportunamente las
diferencias que se presenten.
El artículo 41 constitucional garantiza que los partidos hagan uso permanente de los medios de
comunicación. El Código Electoral, en el artículo 46, párrafo 2, establece: "Los tiempos destinados a las transmisiones de
los partidos políticos y del Instituto Federal Electoral tendrán preferencia dentro de la programación general en
el tiempo estatal en la radio y la televisión. Se cuidará que los mismos sean transmitidos en cobertura nacional y
los concesionarios los deberán transmitir en horarios de mayor audiencia". El párrafo 1 de ese artículo señala:
"La dirección ejecutiva de prerrogativas determinará las fechas, los canales, las estaciones y los horarios de
las transmisiones".
La Secretaría de Gobernación, a través de RTC, tramita ante los concesionarios y permisionarios, la apertura
de tiempos del plan de medios hecho por el IFE. Y lo debe hacer, apegándose al artículo 61 de la Ley de Radio
y Televisión: "Debe oírse previamente al concesionario y fijar los horarios de acuerdo a este último".
Escuchar al concesionario no es lo mismo que aceptar que éste decida, como lo hizo Televisa en el
ejemplo mencionado. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que, durante las negociaciones, está presente el interés de
las televisoras por preservar los horarios de mayor
rating como una de sus principales fuentes de ingresos.
Veamos varios ejemplos.
En el plan de medios 2001-2002, la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas propuso que el Canal 5 transmitiera
los programas entre las 20 y las 22 horas. En ese lapso, según IBOPE, Canal 5 tiene más
rating y anunciantes. A esas horas y en esos días, aquel canal transmitió
Sabrina: la bruja adolescente, Big
Brother, La jugada del Mundial y
Otro rollo. Es decir, dos de esos programas están dentro de las apuestas financieras más ambiciosas de Televisa.
La Dirección Ejecutiva propuso a TV Azteca transmitir los programas de los partidos el miércoles de cada
semana a las 8:30 horas. Azteca propuso los domingos a las 7:30 de la mañana, cuando la mayor parte de las personas
están durmiendo o viven la resaca de una noche intensa. Es decir, entre el programa
Puro loco y un programa de los partidos, Azteca optó por
Puro loco.
Beneficiarias de los partidos
En aquella sesión del IFE, el consejero Mauricio Merino hizo un "llamado a los medios mismos para que
consideren que no estamos negociando privilegios privados, sino instrumentos de interés público para la democracia, si
mucho me apuran para la estabilidad política del país, de la que los mismos medios son beneficiarios".
El plan de medios se inserta en el proceso electoral que inicia en octubre, donde serán electos diputados
federales. También se echará a andar dentro del descrédito de la política y los partidos, que ha sido difundido cuando
no alentado por las televisoras, destacadamente TV Azteca (en
etcétera de abril de este año, Javier Esteinou
detalló al respecto). Por eso, es particularmente importante su cumplimiento pues, junto con las inserciones de
publicidad pagada que benefician sobre todo a las televisoras, determinará la información con la que los ciudadanos
asistan a las urnas. En este año electoral, los partidos gastarán en publicidad cerca de dos mil 500 millones de pesos.
Al respecto, puede preverse que, mediando facturas, no habrá mayor problema para que los partidos estén hasta
en los programas de los otros partidos, de futbol, como en la final del campeonato mexicano de invierno, igual
que las famosas marcas de autos, papas, cervezas y refrescos. Sin embargo, debe atenderse que una cosa es lo
que mandata la ley y ahí respetar los tiempos de los partidos, y otra es el mercado, donde también está el electoral.