Televisa, en la ruleta
La apuesta financiera más ambiciosa de Televisa está en la mesa del gobierno federal y altos directivos de
esa empresa la impulsan justo cuando la Cámara de Diputados discute una nueva ley de juegos y sorteos. El
consorcio televisivo busca instalar casinos en sus pantallas en 2006 y calcula ganancias por cerca de 680 millones de pesos
en ese año, que es una cantidad similar a la que en 2004 obtuvo por vía de la publicidad gubernamental (tanto de
las dependencias federales como de las entidades estatales).
El secreto profesional es un derecho al que se acude excepcionalmente y éste es el caso según los editores
de etcétera. De este modo -al mismo tiempo que protegemos la integridad laboral de la fuente, que provino de
esa empresa- somos los únicos responsables de la información y la consideramos verosímil no sólo por la
confiabilidad que nos merece aquella fuente sino también porque es un asunto que quisimos verificar formalmente y sólo
pudimos hacerlo extraoficialmente. Los altos mandos de Televisa acudieron a la prerrogativa de no decirnos cuál es el
sustento legal con el que impulsan su idea mientras que funcionarios del gobierno dijeron desconocer el asunto.
Naturalmente, los directivos del consorcio tienen derecho a no responder así como los funcionarios del
gobierno a decir que desconocen el asunto (cabe señalar que, en ningún caso, hubo desmentidos a esta información). En
ese mismo terreno etcétera afirma que Televisa quiere instalar juegos de apuesta en su pantalla y que el gobierno
federal aún no responde porque está revisando las consideraciones legales que la empresa le entregó y que, según
éstas, prueban que así como se encuentra la ley actualmente puede haber casinos en televisión. Más aún, desde que
comenzó el año Televisa ha hecho varias pruebas al respecto e incluso, aunque se trate de un ejercicio incipiente de
apuestas en relación con lo que el consorcio busca, la barra deportiva de su programación convocó a los aficionados al
futbol a apostar su cabello y a cortárselo todo si llegaba a perder su equipo en el partido entre América y
Guadalajara, llevado a cabo el domingo 13 de marzo en el Estadio Azteca.
Esperamos que el gobierno responda que no a la petición de Televisa por establecer casinos en sus pantallas,
que le diga al consorcio que eso no es posible mientras la ley no se modifique (más allá de que nosotros estemos
de acuerdo o no en que haya una normatividad que legalice los casinos). Y que al hacerlo desmienta el
spot que Televisa propaló durante la segunda semana de marzo, en donde hace una parodia de la campaña gubernamental "aquí
no pasa nada": "En corrupción el gobierno del cambio cumple", difundió la empresa.
Pero más allá de nuestra profesión de fe en relación con la postura del gobierno, no puede dejar de asociarse
el negocio que pretende Televisa con los contenidos informativos que ofrecerá rumbo al proceso electoral de
2006. Adicionalmente, no puede dejar de considerarse que, en los vericuetos de sus directivos, se busque colocar al
consorcio encima de las mismas oportunidades que podrían tener (y deberían tener si la ley lo llegara a permitir) otras
empresas mediáticas. Habrá que ver qué opinan al respecto los agremiados de la CIRT.
Los directivos de Televisa concentran en aquella pretensión sus mayores tareas, aunque no dejan de atender
y encabezar la "operación bloqueo de la ley Corral", como ellos le llaman al conjunto de acciones que han
emprendido para evitar la readecuación del marco normativo de los medios electrónicos. Pese a ello, y aun con menor
presencia mediática de la que tuvo al iniciar el año, el debate sobre una nueva Ley Federal de Radio y Televisión transcurrió
en marzo sobre la vía de la negociación política. Ya veremos sus alcances.
etcétera