Laura Islas Reyes
La advertencia estaba ahí, aunque nadie habría podido entender sus magnitudes. El 14 de noviembre
de 2002, Tristán Canales, el vocero de TV Azteca, sugirió a Ciro Gómez Leyva preparar un discurso ante
sus compañeros de trabajo que, "al igual que el pueblo ruso, serán los que tengan que pagar los platos rotos".
Aquí y allá, en vísperas de Navidad, los únicos platos a pagar serían los de la cena pues aquella de
cualquier modo mala metáfora hacía el despojo imprevisible. Más aún: el 23 de diciembre TV Azteca informa que
la resolución de la Corte Internacional de Arbitraje "tiene que pasar por un procedimiento de ejecución ante
los tribunales mexicanos"
Cuatro días después, el guión de la historia comenzaría con una pregunta de Ciro Gómez Leyva:
"¿Puede alguien con policía privada apoderarse de un canal de televisión sin mandato judicial en mano?"
La respuesta la daría el gobierno y diría que sí. Que en México un poderoso grupo empresarial
podía proveerse justicia con mano propia, sin que pasara nada o casi: pues del "¿Y yo por qué?" del Presidente
al aseguramiento después resuelto, medió el trecho de la impunidad vuelta propaganda: con su propio guión
en teleprompter, Azteca se proclama respetuoso de la ley y las instituciones.
El silencio de los ¿inocentes?
Ese día y a esa hora, IBOPE registra no más de cuatro puntos de rating. Así es que muy pocos vieron y
menos supieron del resultado elocuente pero aún inverosímil de la asonada. El 27 de diciembre a las seis de la
mañana se veía el 13 en el 40.
Las vacaciones fueron excusa para que, entre muchos teléfonos marcados, un solo repicar fuera
contestado sin que el de la voz pudiera responder nada, pues qué hacía un hombre en vísperas del año nuevo en la
unidad de gobierno de la Secretaría de Gobernación. Gonzalo Altamirano Dimas marca aquí y allá sin tener
fortuna. Llama a Estados Unidos, busca al secretario. En Playa del Carmen pide por el subsecretario.
Nada. El gobierno está de vacaciones mientras el despojo se consuma.
CNI dirige una carta a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, al director de Televisión,
Fernando Borjón Figueroa, donde expresa su confianza en que le sean devueltas las instalaciones. No hay respuesta.
Tres días después, TV Azteca "reitera su confianza en que las autoridades seguirán actuando con estricto apego
a la ley". Siete días después Azteca hace un nuevo reconocimiento al gobierno por su "actuación" y afirma
que el conflicto es entre particulares. Coincide el gobierno con Azteca y/o al revés: "el conflicto es entre
particulares", dice el titular de Comunicaciones y Transportes y el Presidente rubrica esas palabras. "¿Y yo, por
qué?", responde a un reportero del 40, quien le inquirió sobre la ley en este conflicto.
En esa ocasión, Pedro Cerisola documenta el silencio del gobierno durante once días y se lo achaca a
la prudencia: "No se trata de ir a tontas y a locas", dice, "hay que analizar bien el caso". Y enseguida, a
tontas y a locas se apresura: "No se trata tampoco de un asunto de emergencia, pues el bien público de la nación
sigue transmitiéndose". Ese, sin duda, es un hallazgo: el bien público de la nación, que es la concesión del Canal 40, se transmitía, por eso no hay emergencia, a través de TV Azteca con la programación de TV Azteca.
En aquella ocasión, con un desplante de lucidez, el titular de Comunicaciones y Transportes también
busca explicar la relevancia del caso con términos médicos: "cuando te das un golpe y te rompes el cráneo y no
hay sangre, la gente no se espanta. De repente te das un raspón y te sale mucha sangre y dicen, qué
barbaridad, se te va a salir la tripa. No va a pasar nada con esto. Lo escandaloso del tema no lleva una
proporcionalidad con el nivel de importancia y trascendencia".
Santiago Creel disiente del titular de SCT. El secretario de Gobernación afirma lo obvio: "No es sólo un
asunto entre particulares porque se involucra una concesión, una señal que tiene carácter federal y que es
patrimonio del Estado mexicano concesionado a particulares", y añade que "estamos ya muy cercanos a escuchar
la resolución del Ministerio Público en las próximas horas". Horas después, el Presidente se desmiente a sí
mismo y también a Cerisola o le da la razón a Creel, como se quiera. El vocero de la Presidencia, Rodolfo Elizondo,
plantea la requisa si los particulares no llegan a un acuerdo (es más, según diversas versiones, el Presidente
firma la requisa pero Azteca se ampara). Como se sabe, la requisa opera sólo en situaciones de emergencia
nacional como la que Cerisola había dicho que no existía.
 |
Documento que otorga la concesión a Televisora del Valle de México |
Mientras tanto, la Procuraduría General de la República hacía lo propio con Creel, pues "las próximas
horas" para conocer la resolución del Ministerio Público, no terminaron de pasar, cuando menos no hasta la
realización de este texto.
Después del amago de requisa viene la tregua. Durante 72 horas el gobierno funge como árbitro para
buscar solución a un conflicto que lleva más de dos años en tribunales. No la hubo. Creel vuelve a discrepar con el gobierno pero pierde esta vez: seguro habrá aseguramiento, como lo hubo la noche del 9 de enero, sin
la devolución de las instalaciones a su legítimo concesionario,.
A partir de esa fecha, la bandera con la que navega SCT fue la del artículo 104 bis de la Ley Federal de
Radio y Televisión. La medida aplicada levantó controversia por no cumplir con los supuestos legales, puesto que
la señal de Canal 40 si está debidamente concesionada a Televisora del Valle de México.
Un ex funcionario de SCT subsecretario y presidente de la Cofetel, Javier Lozano Alarcón, define
el aseguramiento como "un grave error porque no estamos ante un supuesto de la ley... ¿Le van a dar diez
días? ¿A quién? ¿Para que manifieste qué? Vamos a regresar a la misma historia. ¿Y qué va a hacer la
secretaría entonces? Ya se metieron en camisa de 11 varas".
"La misma historia" empezó con saber si eran válidos o no los contratos firmados entre las dos
televisoras. En opinión de Lozano, el problema se pudo resolver si la SCT hubiera emitido un oficio para precisar el
asunto. "Y aquí erró el gobierno de Fox".
Cerisola defiende el aseguramiento a capa y espada. En su comparecencia ante la Comisión
de Telecomunicaciones del Senado, el funcionario federal dice repetidas veces que éste "se dio a la señal, no a
las instalaciones. Y se le hizo a TV Azteca, no a Canal 40, pues quien usaba las instalaciones para transmitir la
señal era TV Azteca. Al encontrarse que no tenía la concesión, se aseguró la instalación".
Las respuestas del secretario dejan más interrogantes que certezas. Los senadores insisten durante dos horas. "El delito no se estaba cometiendo desde el cerro del Chiquihuite, la señal provenía del Ajusco,
donde se encuentra TV Azteca ¿a qué se dirigieron entonces ahí, al cerro, si se le aseguró la señal a Televisión
Azteca? Porque si desde ahí se estaba produciendo ¿entonces por qué se dirigieron al cerro?"
"¿Esto quiere decir que la SCT le está diciendo a los concesionarios que el día que un tercero entre
indebida e ilegalmente a sus instalaciones de radio y televisión y tome la antena transmisora, el Estado le va a
asegurar sus instalaciones, incluso fruto de otro concesionario?"
"¿Qué perderá TV Azteca de sus bienes si nada de lo asegurado le pertenece?"
"El 104 Bis está pensado en casos claros de piratería o cuando se explota, sin permiso de la autoridad,
una frecuencia del espectro radioeléctrico, pero no está pensado para que otras personas vayan a las
instalaciones a tomar instalaciones, equipos de recepción, transmisión. ¿Dónde están los razonamientos para que el
Ejecutivo haya aplicado ese Artículo? ¿Por qué se le notificaron los actos a Televisora del Valle de México y se
le concedieron 10 días para presentar pruebas y defensas?, ¿acaso se le considera el infractor, como lo señala
el 104 Bis?"
Ninguna de las interrogantes logra romper el guión del secretario. "La secretaría no sacó del aire a Canal
40. La señal que se transmitía no era de ellos, el Canal 40 estaba fuera del aire cuando intervino la secretaría.
Se da la operación de una señal por una persona distinta al concesionario, eso configura una irregularidad y
dispara el artículo 104 que es el aseguramiento de la señal. Se dan los diez días al posible infractor lo menos
que podíamos hacer es darle también los diez días a la otra parte porque el 104 dice se le notificará al infractor.
Se le notificó también a Televisora del Valle de México, precisamente como concesionario, por no prejuzgar,
por no darle la razón a ninguna de las partes, hasta que presenten sus pruebas y defensas".
En síntesis, "la secretaría no sacó del aire" a CNI pero tampoco intervino para devolver al 40 en el 40
después de los diez días que Azteca 13 ocupó su señal. Se le dan diez días al posible en este caso ya
comprobado infractor para que presente sus alegatos, en los que hasta ahora ha expuesto sólo argumentos mercantiles,
los cuales, como en anteriores ocasiones el mismo Cerisola ha declarado, no son de la competencia de la
SCT ("antes de entrar en la especulación porque para mí es muy difícil si es o no propietario. De esto se trata:
saber si los contratos tienen o no vigor. Si el asunto de la Corte Internacional hay que homologar. Eso es un
asunto de término jurídicos en dónde la SCT no tiene realmente una situación e la cual opinar. Lo que le toca a
la secretaría es proteger que la operación de las concesiones sea de acuerdo a lo que está establecido");
mientras, lo menos que podía hacer la secretaría por TVM era darle también diez días para que demostrara lo que ya
todos sabemos, y que el funcionario federal ha reiterado en constantes ocasiones: que es el legítimo
concesionario de la señal de Canal 40.
 |
Foto: Gullermo Olivares/ Cortesía La Crónica de Hoy |
En síntesis, también, Lozano Alarcón resume: "Si los contratos son válidos, aquí no está en disputa
la concesión, no cambia el nombre del concesionario. No es otra persona el concesionario. Todos
sabemos cuántos contratos de contenido de proveduría de programación existen para la red de la televisión en
México. Este es uno de ellos. Entonces aquí lo que se está tratando de interpretar es que se está suplantando
al concesionario. Yo creo que no hay tal. Pero si la gente de Azteca entró indebidamente a las instalaciones
del cerro del Chiquihuite, que la autoridad en la materia que es la PGR investigue, aclare, ordene el desalojo
del inmueble y castigue a los responsables".
Pero ni la PGR ni la SCT ni Gobernación que no ha hecho algún otro pronunciamiento desde que su
titular diera a conocer en conferencia de prensa el aseguramiento han aclarado la responsabilidad que guarda
cada uno de los actores en el conflicto.
En paralelo a las versiones y contradicciones que se daban en el gobierno, Canal 40 pasó de ser el 13 a
Azteca 40, después las barras cromáticas y hasta el momento de redactar esta crónica, la pantalla con la nube de
la ausencia de señal.
Apenas había pasado una semana de este triste periplo de la señal de TVM,cuando en los primero días de enero, Tristán Canales ya prometía "una nueva programación para el Canal 40". El perfil del entonces
Azteca 40 sería noticioso, incluso, ya se tenía planeado que a partir del lunes 6, Sergio Sarmiento ocuparía
con Informativo 40 el lugar de CNI
Noticias.
En diferentes medios (no así en el que labora), Sarmiento expone su posición al respecto. Dice no estar
de acuerdo con la toma de las instalaciones del Canal 40 en el cerro del Chiquihuite que llevó a cabo TV
Azteca. "Creo en un país en el que prevalezca el Estado de derecho. No pienso que las personas o las empresas
deban hacerse justicia por propia mano". Al participar en aquel programa de duración efímera, Sarmiento
convalida el despojo en el Chiquihuite.
Así explica Sergio Sarmiento su presencia en Canal 40. "El periodista Carlos Loret de Mola, conductor
del noticiario matutino de radio de la XEW, me preguntó ayer si es correcto ocupar un espacio que está
sometido a un litigio. Mi respuesta fue que sí. El litigio no impidió que CNI utilizara el espacio en estos últimos dos
años y medio para ofrecer su programación, entre la cual destacaba el noticiario de Denise Maerker y de Ciro
Gómez Leyva, que se ganó un merecido y respetado lugar en el universo informativo de nuestro país".
Aunque en realidad, CNI
Noticias permanece al aire antes y después de la fallida alianza con Azteca,
tratándose de uno de los programas que se encontraban dentro del tiempo en el que CNI tenía derecho a transmitir
las propias producciones, según los acuerdos que tenían las dos empresas.
Historias de fallos y fallas
Lo que sucedió el 27 de diciembre obliga a reparar en el largo camino lleno de vericuetos, imprecisiones
e inconsistencias que han seguido, antes y después de lo ocurrido, las dos televisoras a raíz de la fracasada
alianza comercial que pactaron en 1998.
El principio fue una "alianza estratégica" entre TV Azteca y Televisora del Valle de México (TVM,
concesionaria de Canal 40), con la que se pactaba que la televisora del Ajusco se encargaría de la comercialización y
parte de la programación de Canal 40, además de tener la opción de adquirir 51% de las acciones de TVM.
Entonces, los halagos recíprocos no cesaron entre los firmantes (algunos se reproducen en la cronología
que acompaña este texto).
El informe anual de la empresa encabezada por Ricardo Salinas Pliego da cuenta de que la asociación
con TVM, anunciada el 29 de julio de 1999, a través de Azteca 40 "representa mayor audiencia para TV Azteca
y más publicidad. En 1998, TV Azteca amplió el alcance de su transmisión a través de su alianza estratégica
con CNI Canal 40, S.A. de C.V.
"Azteca 40 es un canal UHF en la ciudad de México llegando a aproximadamente 22 millones de
televidentes en el área metropolitana de la Ciudad de México y a 1.6 millones de telehogares con televisión pagada
en México. En total, Azteca 40 es visto por 27% de los telehogares en México, lo que representa US$375
millones o 27% del mercado total de publicidad por televisión en México".
 |
Foto: Cortesía La Crónica de Hoy |
Un año después, la televisora del Ajusco informaba a sus inversionistas que "durante 1999, Azteca
40 fortaleció y diversificó los ingresos por publicidad de TV Azteca, y anticipamos que la contribución de
Azteca 40 a nuestros resultados crecerá en importancia en los próximos años". Pero los "próximos años" no llegaron.
El 16 de julio de 2000, entrevistado por Ciro Gómez Leyva en el programa
Séptimo día, Javier Moreno
Valle, presidente de TVM, anuncia la decisión de CNI Canal 40 de romper la alianza con TV Azteca "porque no
se dieron las sinergias que se esperaban", sostuvo que "las cosas se quedaron en el camino". "Me equivoqué
de socio, Ciro", fue la frase con la que Moreno Valle, sin mayores precisiones, pese a que sostuvo que en su
alianza con Azteca no se cumplieron los objetivos propuestos en el aspecto de comercialización y promoción,
terminó de explicar el rompimiento unilateral entre las dos televisoras.
Al respecto, TV Azteca responde a través de una carta de su director general de administración y
operación, José Ignacio Morales, donde dice que la televisora del Ajusco se sentía "sorprendida y confundida" por
la decisión de Canal 40, sobre todo después de que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT)
emitiera el oficio 119203, cuyo asunto era la aprobación de la alianza entre las dos empresas.
El miércoles 19 de julio,
La Jornada da cuenta de una carta que el presidente de CNI envió a Salinas
Pliego en la cual, citando dicho oficio, dice que "en virtud de que los contratos referidos, en el oficio de
Comunicaciones, se sujetaron a la condición de que fuesen debidamente aprobados, al no haberse dado el hecho futuro
de realización, al que quedó sujeta su validez y eficacia jurídicas, sus efectos se retrotaen a la fecha de su
suscripción y las cosas han vuelto al estado que tenían".
Sobre el asunto, en entrevista para
La Jornada, la SCT sólo atina a decir, en voz de su director de
información, Efrén Maldonado, que "lo único que sé es que el problema es entre Canal 40 y TV Azteca. El Canal 40, creo yo, quiere agarrar una salida, por así decirlo, y por eso es que mete a la Secretaría de Comunicaciones
y Transportes.
"¿Les quieren endosar el asunto?
"Exactamente, pero hasta ahorita no tenemos información al respecto. En los siguientes días a ver
cómo se pone la situación.
"Esto se va a acentuar.
"Dependiendo de cómo se ponga la situación, que repito es más bien entre TV Azteca y Canal 40, y
pues lo están... como se dice vulgarmente, buscando un chivo expiatorio, o algo así, por el estilo. Hay que esperar."
La respuesta del gobierno no llega puntual al recién iniciado conflicto entre ambas empresas, como no lo
hace tampoco al comienzo de su romance: la Dirección General de Sistemas de Radio y Televisión (instancia
dependiente de SCT) emite su opinión sobre el asunto (13 de julio de 2000) a través del oficio 119.203/0711/2000,
después de que TV Azteca llevaba más de un año transmitiendo a través de Canal 40 y cuando ya había prestado a
CNI 15 millones de dólares por anticipo de pagarés y utilidades.
Dicho oficio aprueba los contratos firmados entre ambas televisoras, siempre que se sujetaran a
cuatro condiciones: la explotación comercial de Canal 40 podría realizarla TV Azteca (a través de su filial
Operadora Mexicana de Televisión), siempre y cuando lo hiciera por cuenta de TVM o como agente comercial de
ésta. Además, TVM "seguirá siendo la única titular ante la SCT y Gobernación en el ámbito de sus
respectivas competencias, de todos los derechos y obligaciones derivados de la Ley Federal de Radio y Televisión, el
título de concesión y demás disposiciones aplicables".
A partir de esta resolución, la ruptura de CNI hizo crecer una madeja de entuertos legales entre las
dos empresas televisivas que recorrió lo mismo tribunales nacionales queextranjeros.
La cantidad de contratos firmados, 12 en total, ha impedido determinar con certeza cual de las dos
empresas tiene la razón jurídica en el conflicto. Dichos convenios son: el contrato de programación, promoción
y comercialización el contrato para la producción y programación, el contrato de prestación de servicios,
el contrato de opción de compra, el contrato de cesión de derechos y obligaciones, el contrato de crédito,
el contrato de prenda, el convenio de terminación del contrato de prenda, el convenio de asociación
estratégica, el contrato de opciones sobre acciones, el convenio de asociación estratégica y el contrato de
fideicomiso irrevocable de administración y garantía.
 |
Foto: Cortesía El Universal |
TV Azteca entabla tres demandas contra CNI: en la primera solicita un pago a TVM por 100 millones de
dólares por perjuicios y daños; en la segunda apela la opción de venta de 51% de las acciones de la empresa de
Moreno Valle y la constitución de un fidecomiso donde éstas serían depositadas, y en la tercera exige el
cumplimiento de la opción de venta. Aunado a esto, Azteca solicita el embargo de la concesión de Canal 40. La SCT dijo
a través de su director de Televisión (quien aún desempeña el cargo), Fernando Borjón Figueroa, que la
concesión otorgada a TVM no podía ser embargada por tratarse de un bien de la nación.
En noviembre de 2000, la televisora del Ajusco denuncia ante la Procuraduría General de la República a
Javier Moreno Valle por el delito de "interrupción de una vía general de comunicación".
La solución a estas demandas es conocida ya: el 13 de julio de 2001, el Juzgado 5 de lo Civil condena a
CNI y Televisora del Valle de México a pagar a TV Azteca la cantidad de 35 millones de dólares por daños y
perjuicios (decisión ante la cual ambas empresas presentan recursos de amparo); mientras que la demanda a Moreno
Valle ante la PGR fue apenas atendida por la procuraduría, hace unos días cuando solicitó que se girara orden
de aprehensión contra el empresario.
También a finales de 2000, TV Azteca interpone una demanda de arbitraje en contra de Javier Moreno
Valle y TVM ante la Cámara de Comercio Internacional (CCI). El laudo que resolviera, el 10 de diciembre, la
Corte Internacional de Arbitraje de la CCI a partir de esta demanda, resulta ser el detonante que TV Azteca utiliza
para apropiarse de las instalaciones de Canal 40 en el cerro del Chiquihuite. La poca claridad en el asunto hizo
que ambas televisoras se proclamaran como ganadoras del litigio, hasta que días después ocurrió lo antes
narrado el día 27.
El lenguaje de las bicicletas
El jueves 23 de enero, la señora Marta Sahagún regala bicicletas desde las pantallas de la televisora del
Ajusco. Vamos México y Fundación Azteca juntas, es el dato político insoslayable en medio del conflicto. Queda ahí
la imagen, el mensaje implícito, aunque junto con éste, queda también la impronta de que ya no es suficiente
la bendición gubernamental, porque, rebasado, el gobierno ya no sería determinante en el desenlace.
 |
Foto: Belen Meneses/ Cortesía La Crónica de Hoy |
Al día siguiente, la juez séptimo de distrito en materia administrativa, Luz María Díaz Barriga, concede a
CNI un amparo contra el aseguramiento. Días antes, TV Azteca también solicitó uno, pese a que en la empresa
de Salinas Pliego inicialmente dijeron que "entendemos su intervención (la del gobierno) y confiamos que
será parte de la solución al conflicto. TV Azteca confía en las autoridades y en la aplicación de la justicia mexicana".
Los secretarios de Comunicaciones y Gobernación afirman que el gobierno "acatará lo dispuesto por el
Poder Judicial". CNI anuncia que recibiría sus instalaciones, los abogados esperan a las puertas del
Chiquihuite; mientras, Azteca reclama "lo que nos pertenece" y se proclama beneficiario del amparo interpuesto y
ganado por TVM. SCT calla y otorga.
De las versiones encontradas a los empujones, un helicóptero del Ajusco sobrevuela el Chiquihuite.
Tristán Canales y Jorge Mendoza, vicepresidente de Azteca, intentan entrar a las instalaciones de Canal 40. La
Cámara de la Industria de la Radio y Televisión, en voz de Mendoza, su presidente, había optado por no
pronunciarse sobre el conflicto, pero el presidente de la CIRT arremete a Javier Cortina, litigante de Canal 40. En
Hechos, Mendoza es el agredido.
La SCT anuncia que en 24 horas entregará las instalaciones. 30 días después del despojo, CNI ve
alejadas otra vez sus expectativas de recuperar su señal. El sábado, Comunicaciones y Transportes regresa el caso a
los jueces argumentando poca claridad en el fallo que el lunes se lo rebotan a la propia secretaría que, sin
otra salida, devuelve las instalaciones a sus legítimos propietarios. Mientras Azteca se inconforma y asegura
que "procederá conforme a las leyes para recuperar lo que nos pertenece", esa misma noche
CNI Noticias vuelve a las pantallas en el valle de México.
Al filo de las 22 horas comienza la cuenta regresiva para la transmisión. Hay gritos que celebran "¡sí se
pudo, sí se pudo!", "¡el que no brinque es azteco!" en el piso 40 del World Trade Center. Los conductores
y abogados no esconden su emoción y, seguramente, más de un televidente tampoco. Después de un mes
Canal 40 vuelve al 40, de donde no debió haber salido.
No se deje
La conductora Denise Maerker escribió: "El jueves 19 de diciembre, un día antes de que me fuera
de vacaciones, recibí cuatro llamadas de Jorge Mendoza, vicepresidente de Televisión Azteca. Muy amable, me
dijo que tenía que hablar conmigo de manera urgente... Me dijo que el noticiario de CNI le gustaba mucho a
Ricardo Salinas, que le parecía un gran producto. Me dijo que a ellos les interesaría mucho que fuera a trabajar allá".
 |
Foto: Gullermo Cardozo |
Maerker respondió no. "Aparte de invitarme a trabajar me preguntó si Javier Moreno Valle tomaría
vacaciones en esos días, y me anticipó que vendrían 'cosas muy fuertes' en esos días y que se quedarían, en un mes o
diez años, con Canal 40".
La advertencia estaba ahí. Siempre estuvo. En una entrevista para la revista
Expansión en junio de 1997, Ricardo Salinas Pliego respondía: "No me dejo de nadie. Si un empleado abusa de la empresa actuaré
contra él con todos mis recursos, por todos los medios y voy a hacer un ejemplo de ese empleado ante todos los
demás de lo que no se debe hacer. Si un artista se porta mal, nos incumple y nos causa problemas, ejerceré todos
mis recursos para defender los intereses de TV Azteca. Y si cualquier otro competidor o crítico se lanza
contra nosotros sin fundamento y nos trata de difamar, no me voy a quedar cruzado de brazos nunca. Yo no soy
dejado, no".
* * *
El próximo 19 de abril, según la ley, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes refrendará o no el
título de concesión otorgado a Televisora del Valle de México. Según la actual Ley Federal de Radio y Televisión,
SCT tiene el poder para que, "por cualquier causa", dé por terminada la concesión aun dentro del plazo de
su vigencia que, en este caso, es de 15 años.
Para enajenar o adjudicar acciones de la sociedad, el accionista deberá notificar a la SCT de la operación
que, en este caso, debe resolver si esa enajenación o adjudicación contraviene o no a la ley. Hasta ahora, no se
sabe a ciencia cierta si SCT autorizó la asociación entre CNI Canal 40 y TV Azteca.
* * *
Los agentes del cambio
"¿Por qué está involucrado en tantos líos? Salinas Pliegocontesta que si bien 'cada uno de estos
conflictos se puedeexplicar por una circunstancia, en términos generaleslo que pasa es que nosotros somos agentes
del cambio. La incursión de todas nuestras empresas en la economía mexicana, en la política mexicana, ha
generado muchos cambios y muchos resentimientos y resistencias'."
Revista
Expansión, abril 2001
* * *
"El gobierno hizo poco, tarde y mal"
Fabiola Sánchez/Gustavo Esteva
¿Cuáles serían los cambios posibles y deseables en el manejo de las concesiones de radio y televisión?
Se siguen acumulando fuerzas para que los cambios deseables sean posibles, pero aún estamos lejos
del punto de flexión. Se está fortaleciendo, por ejemplo, la posibilidad de que finalmente se apruebe el nuevo
marco legal que se ha estado discutiendo y que, entre otras cosas, intenta acabar con el insano tráfico actual de
las concesiones y traer a los ciudadanos al régimen de regulación. Aunque será probablemente un paso en
la dirección correcta, se quedará inevitablemente corto. No puede producir el cambio que hace falta.
En mi propia imagen de la sociedad deseable no logro encontrar a la televisión. Pero sé que esta
visión personal es apenas compartida. Todo el esfuerzo se orienta a moderar sus daños, mientras algunos
siguen nutriendo la ilusión de que podrán darle una función positiva. Aunque pueden ser posibles algunos
cambios deseables, no considero viable nada que tenga realmente sentido.
De otro lado, se han estado creando condiciones que podrían permitir el uso autónomo y libre de la
radio, con el cual se crearía un nicho interesante. Habrá aperturas a la diversidad y al control y uso ciudadano
que empezarán, lentamente, a compensar el efecto desastroso de la radio comercial.
¿Cuál es su opinión sobre la actuación del gobierno en el conflicto?
Como en todos los asuntos importantes, hizo poco, tarde y mal.
¿El gobierno actuó en favor de una de las partes en el conflicto?
Es difícil evitar esa interpretación. Ha hecho todo lo necesario para generar esa impresión. Pero en esto,
como en lo demás, parece chivo en cristalería. Son obvios los perjuicios para CNI, pero no está claro, para mí, que
el entuerto resulte benéfico para TV Azteca o para nadie.
* * *
"A veces soy explosivo"
"La verdad, a veces me desespero con la gente y pierdo un poco el control. Es algo que tengo que
trabajar de mi persona, no creo que sea una buena cualidad, algo de lo que me pueda enorgullecer; pero sí, a veces
soy explosivo... me tengo que controlar más. Sin embargo creoque soy justo, escucho a las personas. Pero
cuando hay que tomar una decisión, puedo ser muy frío, y ni modo."
Ricardo Salinas Pliego, entrevista con
Expansión, junio 1997
* * *
"El poder público está doblegado"
Fabiola Sánchez/Alma Rosa Alva de la Selva
¿Cómo explicar lo que ha pasado desde el 27 de diciembre?
Es un episodio bastante desfavorable en la historia de la relación Estado-medios.
Lo que parecían errores, omisiones o negligencia en el caso particular de CNI, nos muestra que los
medios, y en particular las televisoras, están tomando un papel político mucho más activo mientras que el poder
público y la administración foxista abdican de las atribuciones que por ley les corresponden y está mostrando
además que, más que negligencia, lo que ha habido es discrecionalidad; su silencio y después el aseguramiento de
la señal, parecería mostrar que todo es un episodio de consentimiento y de un posible acuerdo, en este caso
con una televisora privada, para que ésta se adjudique una señal que legalmente no le corresponde.
Desafortunadamente, el decreto del 10 de octubre del año pasado, que pulverizó el tiempo del Estado
en los medios electrónicos, y el reglamento de la Ley Federal de Radio y Televisión, y ahora esté nuevo
episodio con Canal 40, hacen pensar que se trata, más que de una debilidad del poder gubernamental, de una
posible alianza con las televisoras como grupo de poder. A corto plazo parecería funcional porque acuerdos de
esta naturaleza podrían, o están siendo pensados de frente a los periodos electorales que vienen, e incluso,
proyectados hacia el 2006. Sin embargo, el establecimiento de estos acuerdos privados debilitan grandemente la
postura del Estado y el Estado de derecho.
¿Cuáles pueden ser las consecuencias para la televisión mexicana?
Hay una afectación muy importante para el interés público y el público televidente en general por
dos razones: porque el aseguramiento de la señal de CNI por parte del gobierno federal podría sacar del aire a
una opción televisiva que sobre todo, en el plano noticioso, resulta inconveniente para una muy necesaria
pluralidad en los medios electrónicos. La otra razón es que este caso documenta las grandes dificultades que tiene
que enfrentar cualquier empresa privada para tratar de abrir una opción en medio del duopolio que existe en
la televisión mexicana.
¿Cuáles serían los cambios posibles y deseables en el manejo de las concesiones de radio y televisión?
En el Congreso hay una iniciativa de ley ciudadana que propone reglas nuevas para el manejo del
régimen de concesiones y permisos, que ofrece fórmulas claras para garantizar la seguridad jurídica que buscan
los industriales de la radio y la televisión, y también para protegerse de la discrecionalidad en este proceso, a
través de un Consejo Nacional de Radio y Televisión previsto ya en la ley, cuya composición sea representativa e
impida los conflictos de interés transparentando el proceso. Pero resulta sumamente irónica esta "salida" ofrecida
por las autoridades, es decir, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la Secretaría de Gobernación,
frente al conflicto CNI-TV Azteca, en razón de que en la mesa de diálogo, que las propias autoridades echaron
abajo el año pasado, uno de los puntos más mencionados como fundamentales para la formulación de una
nueva ley, y defendida tanto por los concesionarios de los medios electrónicos como por las
autoridades gubernamentales, fueron precisamente los de erradicar la discrecionalidad en el otorgamiento de
concesiones y el de ofrecer seguridad jurídica en el proceso, factores que, justamente, con este episodio, resultan los
más afectados.
La iniciativa de ley ciudadana también busca diversificar la presencia en los medios electrónicos
proponiendo cuotas de participación muy precisas en la asignación de frecuencias, con el fin de que haya una
competencia económica auténtica y una pluralidad en los medios electrónicos, lo que resultaría sano para un país como
este, donde vemos que los medios ya legislan y construyen sus propias versiones de los acontecimientos.
¿Cómo actuó el gobierno en el conflicto?
La actuación enfatiza que no se trata exactamente de errores ni de negligencia solamente, sino que las
cosas, tal como se han dado, parecen mostrar consentimiento. El año pasado se presentaron varios casos de
pequeñas estaciones comunitarias a las que se les decomisó el equipo, una de ellas en Chiapas, argumentando
que estaban cayendo en una conducta delictiva por transmitir su señal, aunque habían solicitado el permiso
previo, sin tener respuesta por parte de la SCT. El argumento que esgrimieron para proceder así fue que la ley
estaba por encima de cualquier cosa y que, basándose en la Ley de Responsabilidad para Funcionarios
Públicos, estaban ejerciendo su responsabilidad como autoridades. En el caso de
TV Azteca la ley no se aplica ni tampoco se acordaron de la Ley de Responsabilidad para Funcionarios Públicos, pues con el aseguramiento de la
señal de CNI no están aplicando la ley. Parece que dependiendo de quién se trate, se maneja la aplicación de la
ley, y eso se llama discrecionalidad.
¿El gobierno actuó en favor de una de las partes en el conflicto?
Ha actuado parcialmente, eso ha sido evidente, porque lo que corresponde de acuerdo con la norma
sería restituir a CNI la explotación de la señal dado que es el legítimo concesionario, y luego restablecer el
orden jurídico y permitir que el conflicto mercantil se resuelva judicialmente, pero tal como se ha llevado, sin que
haya sanción alguna para la empresa televisiva que se adjudicó por propia mano la explotación de la señal, es
difícil no pensar que hay parcialidad.
Ese proceso está deteriorando la situación económica de
CNI Canal 40 y con ello se genera la posibilidad
de que ya no tenga condiciones para explotar la señal y se vea obligado a salir del aire con perjuicio del
interés público
Por otra parte, se puede suponer que hay un interés por dejar fuera del escenario televisivo a una
empresa que había estado haciendo el análisis y la crítica sobre aspectos de la vida nacional que en otras televisoras
no se abordaban. Pero quizá lo que es más claro en este sentido y basado en antecedentes como el asunto de
la expropiación de un predio en el propio cerro del Chiquihuite a ejidatarios para otorgarlo a
TV Azteca, lo ocurrido con CNI y los propios hechos del año pasado, de favorecer al duopolio privado con las nuevas normas,
hace pensar que, sobre todo, lo que existe es parcialidad a favor de las televisoras dominantes.
* * *
David contra Goliat I
"NBC no tiene nada, no tiene ninguna acción pagada ni suscrita acá (en TV Azteca). Ellos no pudieron
suscribir nada porque el contrato está bajo litigio a través del arbitraje.
"NBC es una compañía enorme, de talla mundial prosigueel directivo. Esta pelea es como la de David
contra Goliat.
Enfrentarnos no fue una decisión sencilla, pero es una cosa muy sentida. Eso sólo demuestra que
nosotros defendemos nuestros principios: se trata de una cosa moral, no de números. Nossentimos muy decepcionados."
Adrián Steckel, vicepresidente de negocios y finanzas de TV Azteca,respondiendo a pregunta expresa
sobre lo que sucederíasi NBC obtuviera el fallo en su favor en el litigio quesostuvieron las dos empresas.
Expansión, 1997
* * *
Goliat contra David II
"Que no se acoja ahora Canal 40 a que son débiles y que hay que defenderlos, que hay que buscar
la solidaridad del gremio."
Tristán Canales, director general de comunicación corporativade Grupo Salinas,
Milenio Semanal, 13 de enero, 2003
* * *
IntéliTV, con quien gane
"No podíamos seguir fuera del aire; la interrupción de las transmisiones de
Magazine 40 ponía en peligro la viabilidad de nuestro proyecto".Sergio Ramírez, vicepresidente de Contenidos de IntéliTV, trata de justificar
la controvertida decisión de su empresa: negociar con TV Azteca la continuación de aquella revista
matutina cuando la televisora de Salinas Pliego se apoderó, al margen de la ley, de la instalaciones de CNI en el Chiquihuite.
Se le hace ver que esa criticada determinación sólo trajo resultados contraproducentes: no
únicamente echaron su credibilidad por la borda, por si esto fuera poco un día después de recomenzar las
transmisiones de Magazine 40, el gobierno intervino la señal de esa frecuencia, precisamente durante el horario que
correspondía a ese noticiero. De nada sirvió, pues,el número escenificado; de todas formas, la revista televisiva
quedó fuera del aire.
Ramírez lamenta que las cosas se hayan dado de esta manera, pero vuelve a justificarse:"No sólo
teníamos un compromiso con nuestro público, la prioridad también era salvar el empleo de las 100 personas que
laboran en IntéliTV".
Sus razones son muy loables, pero ustedes habían suscrito un convenio con Javier Moreno Valle, no con
TV Azteca.
En ese momento Azteca era quien operaba la señal.
Pero es Moreno Valle quien detenta la concesión.
Para que se transmitiera Magazine
40 nosotros suscribimos un convenio con una señal, no con una
persona determinada.
Cuando esa persona es a quien el gobierno, concretamente la SCT, le otorgó la concesión, no a
Azteca. Somos terceros en discordia. No tenemos vela en el entierro, nuestro único interés era, y es, transmitir
nuestro producto. En este sentido, cuando Azteca reconoció la vigencia del contrato de transmisión firmado por
IntéliTV con la señal, no lo pensamos dos veces para volver al aire.
¿Aunque Azteca estuviera en la ilegalidad?
Nosotros no juzgamos, no tenemos porque hacerlo; en su momento negociaremos con quien opere la
señal. Reitero: no estamos ni con uno ni con otro. Esperaremos las decisiones correspondientes a este litigio
para sentarnos a negociar con quien tenga la razón.
¿Cuál es el futuro que depara a
Magazine 40, a IntéliTV?
Hay que reconocer que nos encontramos en una situación difícil. Comienza el año, y mientras se resuelve
el conflicto, estamos retomando pláticas, haciendo propuestas, negociando un espacio. Hay interés entre
algunos cableros.
El directivo de IntéliTV asegura que mientras concretan otro espacio, el personal "está ocupado en los
otros proyectos que tenemos aquí en la empresa", sin embargo, algunos trabajadores consultados aseguraron
a etcétera que el personal "está fuera de la nómina desde el pasado 7 de enero. Ya no existe ningún
programa, nos enviaron a nuestras casas y ya desmantelaron la redacción, se llevaron las computadoras. Además de
que nos deben cinco quincenas. Estamos negociando con los dueños cuándo se nos va a pagar".
¿Esta es ya una decisión definitiva?
Nos dijeron que nos tomaramos un
brake y que en cuanto se solucione el litigio o encuentren una
frecuencia volverían a llamar a la gente. Sinceramente, vemos muy díficil que el programa regrese al aire.
Opinan que el inicio de la debacle de IntéliTV comenzó con la transmisión de
Magazine 40, el pasado 15 de julio. "Le apostaron todo en detrimento de los otros siete programas que hasta esa fecha existían, sin
embargo, Magazine nunca tuvo patrocinadores y sí muchos gastos. No sólo terminó con los otros programas de
IntéliTV que se transmitían por PCTV, sino que incluso afectó las finanzas de Intélite, la empresa de monitoreo y
análisis de la información de la cual surgió IntéliTV. Aquella apenas se está recuperando". Hubo otras razones de
peso y de pesos no señaladas por los trabajadores: el retiro como inversionistas de Intélite de Carlos Slim y
Carlos Peralta.
Con la virtual desaparición de IntéliTV, qué lejana se ve aquella noche del 5 de septiembre de 2001
cuando en el Poliforum Cultural Siqueiros, Rodolfo Sandoval, director general de Intélite, anunciaba con bombos
y platillos el nacimiento de IntéliTV y también aquel viernes de mayo de 2002, cuando en la sala de juntas
del inmueble de Tolstoi 22 el entonces productor en jefe, Alejandro Ramos, daba a conocer la incursión de la emisora en televisión abierta con
Magazine 40. Eran tiempos felices, parecía que nada ni nadie detendría
el crecimiento de Intélite. Meses después, ya sin los dos Carlos y con una errática conducción, la realidad
se impondría.
Nota de José Antonio Gurrea C.
* * *
Focos rojos
EL DESPOJO
"...el atropello perpetrado en la madrugada del viernes en el cerro del Chiquihuite y repetido más
tarde contra la audiencia de CNI Canal 40 es también un ataque inaudito e inadmisible al derecho a la
información y a la libertad de expresión. Debe considerarse que en el conflicto entre las empresas de Ricardo Salinas
Pliego y Javier Moreno Valle no sólo hay diferendos monetarios y de propiedad, sino también una evidente
contraposición de líneas editoriales, perspectivas políticas y hasta percepciones del país y del mundo, y que en esa
medida la acción de fuerza de Tv Azteca no sólo está orientada a 'continuar la operación' del Canal 40, sino
también a suprimir un proyecto mediático, informativo y periodístico que ha tomado distancia de los dos
consorcios hegemónicos de la televisión mexicana."
Del editorial de La Jornada
del 29 de diciembre de 2002.
EL SILENCIO
"Pero si de Tv Azteca y de sus directivos puede esperarse cualquier cosa, cabría suponer, al menos,
la existencia de instituciones públicas capaces de poner coto a la arbitrariedad, la prepotencia y la ilegalidad,
y de impedir actos consumados contrarios a derecho, como el referido en estas líneas. Sin embargo, la
Secretaría de Gobernación ejerce su feriado navideño, la de Comunicaciones y Transportes 'no tiene nada que decir' y
la única dependencia oficial que ha logrado articular una expresión ante el atropello ha sido la
Procuraduría General de la República, la cual aseguró, en un tono abiertamente vacacional, que, ante la denuncia
interpuesta por CNI Canal 40, 'se hacen las diligencias pertinentes en el caso', como si el allanamiento de las
instalaciones de esa empresa no exhibiera una clara flagrancia."
Del editorial de La Jornada
del 29 de diciembre de 2002.
"El silencio y la pasividad del gobierno federal en este caso lo exhibe como un poder público que se
niega a sí mismo, que abdica de sus atribuciones, que cede sus funciones a los particulares, que renuncia a
expresar el interés general para hacer cumplir la ley. Para es caso no hay gobierno y no hay Estado."
Martí Batres Guadarrama, columna editorial publicada en
La Jornada, 2 de enero, 2003.
"Nada dice la PGR, nada dice la Secretaría de Comunicaciones, nada dice Gobernación. Es decir, con
su silencio y su indiferencia avalan, apoyan, protegen, alientan y de todos estos modos patrocinan un acto de
obvia violación de la ley. Y esto lo hace un gobierno que ha hablado sin parar, desde el primer día de su ejercicio,
del imperio de la ley y del Estado de derecho."
José Blanco, columna editorial publicada en
La Jornada, 7 de enero, 2003.
LA AMENAZA
"La determinación divulgada por Elizondo en el sentido de presionar a las dos partes en pugna para
que lleguen a un acuerdo, con la amenaza de que en caso contrario el gobierno federal procederá a la requisa
del bien en disputa, constituye una abdicación demagógica de la obligación gubernamental de preservar el
Estado de derecho y es, para todo efecto, una aberrante injusticia que favorece al infractor y perjudica a la víctima."
Del editorial de La Jornada
del 7 de enero de 2003.
EL ASEGURAMIENTO
"El gobierno federal ha amparado un acto irregular y ha cometido una injusticia al dictar el
aseguramiento de las instalaciones del Canal 40. La corporación de Javier Moreno Valle es, hasta el momento, la
legítima tenedora de la concesión de la frecuencia televisiva en disputa, misma que le debió ser devuelta por
las autoridades. El propio artículo 104 bis de la Ley Federal de Radio y Televisión invocado por la Secretaría
de Gobernación para justificar esta medida, señala que el
aseguramiento será procedente contra quien
'sin concesión o permiso del Ejecutivo federal opere o explote estaciones de radiodifusión'. Es claro que quien
ha incurrido en tal comportamiento ha sido Tv Azteca, pues sin ser titular de la concesión de Canal 40 operó
su frecuencia tras apoderarese de ella irregularmente.
(...)
"¿Por qué el gobierno federal se ha prestado a tal injusticia y se ha colocado del lado del agresor y no de
la víctima? ¿Qué mensaje envía a la sociedad al actuar así? ¿Se trata de un error o de una parcialidad
facciosa? ¿Por qué el secretario de Gobernación señaló ahora que corresponde a las instancias jurisdiccionales
resolver la controversia, cuando el propio gobierno federal se ha anticipado ya a los jueces y ha asumido
erróneamente, al asegurar las instalaciones de Canal 40, que éstas son propiedad de la empresa que operó una estación
de radiodifusión sin concesión, es decir, de Tv Azteca? (...)"
Del editorial de La Jornada
del 10 de enero de 2003.