Fernando Mejía Barquera
Salvo que se produjera una sorpresa mayúscula, los mexicanos tendremos en la Presidencia a una de estas tres personas: Andrés Manuel López Obrador, Roberto Madrazo o Felipe Calderón, quienes los días 5 y 6 de octubre comparecieron ante los miembros de la CIRT para explicarles cómo gobernarían el país y, sobre todo, cuál sería su "política" en relación con la radio y la TV privadas.
¿Qué dijeron los aspirantes a la Presidencia ante los concesionarios? Todos coincidieron en un planteamiento general: su relación con la CIRT estaría basada en el diálogo, todos mantendrían una actitud "de respeto" hacia al régimen de concesiones, apoyarían el desarrollo tecnológico, especialmente en el caso de los empresarios que operan estaciones de AM, y considerarían adecuado el otorgamiento de más concesiones de radio a los miembros de esa industria.
Lo que diga la CIRT
López Obrador dijo ante los radiodifusores: "Si nosotros ganamos, vamos a garantizar libertades plenas, no va a haber ningún problema con el régimen de concesiones, va a ser con ustedes como vamos a llegar a un acuerdo". Y después, en conferencia de prensa, se refirió al otorgamiento de concesiones y al atraso tecnológico de la radio en AM: "Creo que hay que tomar en cuenta la opinión de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión y yo creo que esa opinión va a ir en el sentido de apoyar a radiodifusores que tienen menos desarrollo tecnológico, es decir, que se apoye a quienes tienen radiodifusoras AM, pero yo creo que ese es un acuerdo de la Cámara y no creo que ningún gobierno vaya a actuar en contra de esa decisión".
Las palabras de López Obrador muestran el peso político de los radiodifusores: si hay un acuerdo de la CIRT, el perredista no cree "que ningún gobierno vaya a actuar en contra de esa decisión".
Cuatro puntos
Felipe Calderón se reconoció y se mostró lego en materia de tecnología radiofónica: "Se oye más bonito el FM que el AM, eso sí me queda más claro...", dijo. Sin embargo, bien asesorado en relación con los temas que hoy preocupan a los radiodifusores, presentó a los miembros de la CIRT una propuesta política sintetizada en cuatro puntos: 1) "Primero, legalidad, yo estoy en contra de la piratería, tanto la que se vende en la calle como también de las estaciones piratas..."; 2) "Quiero que haya diálogo... Yo quiero ser un Presidente que hable y escuche con la Cámara de Radio y Televisión"; 3) "Tercero, certidumbre... jurídica, es la que verdaderamente genera condiciones de decisiones de inversión de largo plazo y crecimiento"; 4) "Cuarto, desarrollo tecnológico..., tenemos que generar las condiciones de política pública que permitan una transición exitosa... de la tecnología que existe ahora, de la tecnología analógica, a la tecnología digital...".
No a radios comunitarias
Roberto Madrazo se refirió con frases vagas al tema de la radio y la TV. Sin embargo, soltó una frase contundente, que muestra su carácter autoritario: "Me preocupan las estaciones comunitarias que se establecen y luego piden permiso y que presionan al gobierno federal, que ha cedido ante la presión internacional". La alusión al otorgamiento de permisos para radios comunitarias, realizada por el actual gobierno, y su obvio desacuerdo con ella, debieron agradar mucho a la CIRT.
Comparecer en la "Semana de la Radio y la Televisión" se convirtió este año en compromiso ineludible para los políticos, en cuyas agendas, seguramente, la asistencia figura como prioritaria; al presidente Fox, por ejemplo, ni el ciclón Stan le impidió estar presente el 6 de octubre en la "Comida de la Radiodifusión", pues regresó a toda prisa de Chiapas, donde observaba los daños causados, para reportarse con los miembros de la CIRT y ofrecerles "una disculpa porque llegamos un poco tarde", debido a que "por la mañana volamos... para visitar a los chiapanecos que en estos momentos están en desgracia".