Borola pirata
Las nietas del caricaturista Gabriel Vargas, Adriana y Graciela Vargas, han vendido varios dibujos falsos
atribuidos a su abuelo. La información la dio a conocer
Reforma, en su sección cultural del 14 y 18 de octubre, en la
que entrevistan al afamado dibujante para conocer su versión sobre lo sucedido.
"Al ver algunos de estos dibujos, Gabriel Vargas, sumamente molesto, los aventó sobre la mesa y dijo: 'Esto
es falso ab-so-lu-ta-men-te. Estas niñas están locas'."
El diario cuenta cómo durante los últimos tres años las nietas de Gabriel Vargas han lucrado con su
parentesco, "bajo argumentos tan variados como que necesitan dinero para viajes de estudios y de negocios, o que
pretenden instalar un café internet, pagar la compostura de un coche y hasta cubrir la cuenta del teléfono celular".
"Así lo establece una docena de cartas, cuya copia posee
Reforma, que Adriana Vargas envió entre octubre
de 2003 y mayo de 2005 a un coleccionista privado, quien le compró más de 50 viñetas, bocetos y tintas con
una inversión de aproximadamente 40 mil pesos".
Hace casi dos años, a la redacción de
etcétera se comunicó Adriana Vargas para ofrecer a la venta algunos
dibujos de su abuelo; el precio, mil pesos. En aquella ocasión dijo que necesitaba venderlos pues se iría a estudiar al
extranjero y aseguró que Carlos Monsiváis y José Luis Cuevas le habían comprado ya algunos bocetos.
etcétera