etcétera / Felipe de Jesús Vicencio
¿Habrá reforma a la LFRyT?
Actualmente hay una muy favorable conjunción de voluntades y una muy valiosa disposición de los
actores involucrados, lo que permite reconocer el momento más favorable en mucho tiempo. Tres son las
variables novedosas: 1) La situación de la industria de la radio y la TV bajo este marco jurídico tan obsoleto se ha ido,
pese a los intereses conservadores, desequilibrando, justamente a causa de los anacronismos de la ley. Esto ya
era perceptible, pero cada vez es más evidente e incluso ha llegado al punto de generar rupturas. La paradoja
del propio sector a afrontar la necesidad de una puesta al día de sus reglas ha venido a ser perjudicial para
esos propios intereses que ahora están fracturados. Y me parece que de estas fracturas ha surgido una
condición favorable que antes no era tan clara y que permite tener más garantías de éxito. 2) La propia CIRT ha dado
una muestra clara de disposición a hablar del tema y a revisar la legislación, e incluso a trabajar para que se
actualice. Este mensaje no tiene precedente en los tiempos recientes. Claro, siempre esta apertura se ha
manifestado inmediatamente ceñida a una serie de condicionamientos que vuelven a despertar el escepticismo, pero
quiero subrayar la explícita disposición de los industriales y que se expresa, además, en un signo muy revelador y
que es el hecho de que por primera vez en estos cíclicos reactivamientos del tema no ha venido en autómatico
el señalamiento tramposo de "ley mordaza". 3) Un gobierno que nunca se manifestó dispuesto a reformas
en serio, y que a partir del decreto de 2002 canceló toda posibilidad y se manifestó explícitamente en contra
de tocar siquiera la regulación en la materia, ahora se manifiesta explícitamente, también, con apertura y
disposición para contribuir a una puesta al día de la ley.
¿Cuáles son los temas más polémicos?
El del régimen de concesiones, pues cuesta trabajo dejar un estatus de discrecionalidad con el que se
ha podido sobrevivir por tanto tiempo. Al respecto, un tema polémico tiene que ver con la instancia que valora
la solicitud y evalúa el uso de una concesión. El derecho comparado nos lleva a concluir que el camino más
correcto es el de definir esta instancia como ciudadana; sin embargo, aquí es donde hay diferentes opiniones, pues
la propia disposición constitucional prevé que sea la autoridad la que otorga las concesiones, de manera
que tenemos que encontrar el camino para obtener todas las ventajas de un organismo independiente que
valore las solicitudes y evalúe el desempeño de los concesionarios, dejando al mismo tiempo que la autoridad sea
la que en última instancia otorgue y retire las concesiones.
¿Y el gasto de publicidad de los partidos en las campañas?
En este tema el parecer es casi unánime. Autoridades, Congreso y partidos coincidimos en que
debe garantizarse un acceso equitativo de todos los partidos y a costo más razonable, es decir que no haya
desproporciones en las tarifas de las televisoras. Probablemente ahí se encuentre una de las resistencias más
fuertes que habrá que tratar de allanar de la mejor manera. Quizá otro de los temas polémicos sea el de los
tiempos de Estado, pues implica una restitución que por vía de un decreto ya se ha cedido. Evidentemente esto
resulta complejo, pero a mí me parece de toda justicia que el Estado pueda disponer de tiempos más amplios y
que puedan ser aprovechados por las diferentes instituciones y no primordialmente por el Ejecutivo como
venía sucediendo en el pasado.