La crítica es muy importante en una sociedad libre y plural, porque fortalece las instituciones, hace reflexionar
a la opinión pública y muchas veces contribuye a la creación de ciudadanía y a la difusión de valores democráticos.
En ese sentido, estoy convencido de que las críticas que más contribuyen a este propósito son las que no
se quedan sólo en la queja, en la protesta, en la inconformidad. Las críticas que más aportan son aquéllas que van
más allá de estos aspectos y proponen soluciones viables a los grandes problemas del país.
¿En materia de comunicación cuál sería la autocrítica del Presidente? ¿Por ejemplo, volvería usted a elogiar
a la señora que dijo que no sabía leer?
Yo creo que la lectura debe formar parte de la vida cotidiana de las personas de todas las edades. Todos
debemos leer para aprender, para estar bien informados, para crecer como seres humanos y como ciudadanos.
Estoy convencido de que sólo una población bien educada y bien informada puede trazar con libertad su
propio destino y contribuir al mejor logro de los grandes objetivos nacionales.
La mejor manera de fortalecer a nuestra democracia es con ciudadanos informados, conscientes y participativos.
Así como hay medios que lo critican sin bases sobre tal o cual acción y dicho, también hay periodistas
que prácticamente coinciden con todo lo que usted hace. ¿Qué opina de estos últimos, de los medios obsequiosos con
el Presidente?
No creo que hoy se pueda hacer una división tajante entre periodistas opositores y periodistas incondicionales
del Presidente. Éste es un concepto que privó durante el autoritarismo y que ahora no tiene sustento. Reitero que,
para este gobierno, todos los medios de comunicación son importantes.
Nuestra relación con la prensa, la radio y la televisión es institucional. No somos un gobierno de censuras ni
de consignas. Nosotros no tiramos línea ni exigimos lealtades. Al contrario, hemos desterrado complicidades y
corruptelas. Lo que ahora determina nuestra relación con los medios es la responsabilidad ética de ambas partes.
¿Coincide en la disminución del gasto en medios durante los procesos electorales?
Por supuesto. De hecho, a principios del año pasado, enviamos al Congreso de la Unión una iniciativa de
reforma electoral, donde propusimos que se redujeran no sólo los gastos sino también los tiempos de las campañas. Sin
duda la tendencia avanzará en esa dirección.
¿Qué diarios y revistas lee con más gusto?
En realidad, no tengo preferencias. Todos los días recibo una síntesis informativa sobre los asuntos de interés
para la Presidencia de la República. Se trata de un documento que incluye tanto información noticiosa como extractos
de articulistas, columnistas y editorialistas. Desde luego, también recurro a la fuente original para leer la nota completa.
Quiero resaltar una vez más la importancia para la vida política del país de los diarios y las revistas. No
sólo informan al ciudadano sobre el acontecer público, sino que en su conjunto colaboran a la formación de la
opinión pública sobre la situación del país.
Recientemente Televisa firmó un acuerdo con el IFE para que sepamos el gasto de los partidos en esa
empresa durante el próximo proceso electoral. ¿No convendría buscar reformas de ley que permitan mayor transparencia en materia de medios y elecciones?
 |
Ilustración: Pablo Picasso |
Bueno, el convenio que celebraron el IFE y esa televisora, así como el convenio con la CIRT, son los
primeros pasos en la lucha por transparentar los gastos de campaña de los partidos políticos.
Hoy como nunca, los medios tienen la responsabilidad histórica de promover la imparcialidad, la objetividad y
la transparencia del ejercicio de la política en la televisión y en la radio.
Si bien es cierto que una reforma sería lo ideal, lo importante es que este tipo de convenios son un primer paso
al que deben sumarse todas las empresas de la industria de la comunicación.
Con estas acciones estamos rompiendo con la inercia de muchos años en donde la oscuridad en el manejo de
las campañas políticas debilitaba nuestro sistema electoral.
Por eso quiero invitar a todos los medios para que se sumen a la lucha por la legalidad, equidad y transparencia
en los procesos electorales. Ésta es una tarea en la que tienen mucho que aportar.
¿Qué propuestas llevará México a la Cumbre de la Sociedad de la Información?
En 2003, México impulsó diversas iniciativas, entre las que destacan: la libertad de expresión, el acceso a
la información del dominio público, el énfasis en la diversidad cultural y lingüística, los beneficios de las
tecnologías de la información y las comunicaciones y el principio de neutralidad tecnológica.
Este noviembre acordaremos un marco de políticas y una parte operacional. México subraya el carácter social
y global de la cumbre y propondrá que cada agencia del sistema de la ONU, de acuerdo con su competencia y mandato, sea la que intervenga con sus ventajas comparativas en la aplicación de cada una de las
metas definidas en los planes de acción.
Asimismo, México estima que se debe considerar el establecimiento de mecanismos de cooperación que
promuevan el aprovechamiento de los programas que ofrecen las instituciones financieras internacionales.
¿Por qué no fue usted un promotor de la reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión?
Esta iniciativa de reforma surgió al interior del Poder Legislativo, en atención a la evidente necesidad de
actualizar la normatividad que rige a la radio y televisión. Soy un convencido de que es indispensable una reforma que
permita que la radio y televisión respondan aún mejor a las necesidades de nuestra nación.
Es un tema complejo, en el que hay que tomar en consideración los intereses y opiniones de todos los
actores involucrados, y, sobre todo, el beneficio de la sociedad.
La televisión, y sobre todo Televisa, concentra cerca de 35% del gasto total de publicidad del gobierno.
¿Qué piensa de esa concentración de recursos? ¿Promoverá algún cambio para acotar la arbitrariedad con la que
ahora se distribuyen esos recursos?