La nueva alfombra mágica Raúl Trejo Delarbre
Capítulo III
Nuevos retos.
Polémica y delito en el espejo digital del mundo
Maestros de la decepción El affaire Mitnick develó una lucha cibernética entre iguales, en donde hubo inclusive moraleja justiciera, si bien el delincuente apareció a menudo como héroe. También a comienzos de los noventa, en el submundo cibernético ganó fama el caso de los Maestros de la Decepción. Así se autonombró un grupo de hackers en Brooklyn y Queens, en Nueva York, que un día, jugando en las redes, se encontraron con el código para penetrar la red de computadoras de la poderosa corporación telefónica AT&T. De allí a incursionar en los bancos de datos de los suscriptores de esa compañía, no hubo gran dificultad. Incluso, llegaron a infiltrar los archivos de la National Security Agency y del Bank of America.
La pandilla estaba integrada por media docena de jovencitos de la clase media urbana, no especialmente adinerados y que nunca tuvieron la oportunidad de asistir a colegios caros. Instruidos en escuelas públicas, contaban con equipos de computación domésticos y modestos y sin embargo, lograron involucrarse en las redes con más eficacia que quienes tienen hardware altamente sofisticado. Phiber Optic, o Fibra Optica (Mark Abene), Corrupto (John Lee), Acid Phreak (Eli Ladopoulos), Scorpion (Paul Stira) y Outlaw o Fuera de la Ley (Julio Fernández) fueron los Maestros de la Decepción que en 1993 debieron enfrentar una sentencia de prisión acusados de, durante el año anterior, haber violado espacios privados en las redes cibernéticas.
También en este caso hubo un episodio de rivalidad técnico-clasista. Los Maestros se enemistaron con una pandilla de hackers tejanos denominada Legion of Doom, la Legión del Infierno, integrada por muchachos de familias acomodadas, blancos, racistas, del sur de Estados Unidos. La competencia de habilidades se convirtió en una confrontación, prácticamente, de condiciones sociales: los descendientes de puertorriqueños, italianos y griegos en Brooklyn se enfrentaban a los WASP tejanos en la confrontación de criptogramas, charadas y destrezas cibernéticas. Al parecer, una infidencia de la Legión fue decisiva para que las autoridades atraparan a los Maestros. La historia de estas bandas de ciberpunks dio lugar a un libro, Masters of Deception: The Gang That Ruled Cyberspace, de Michelle Slatalla y Joshua Quittner.12
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Notas12Tin Albano, "The rise and demise of the MOD Squad", en PC Magazine, N.Y., 25 de abril de 1995. El libro fue editado por Harper Collins.
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