La nueva alfombra mágica Raúl Trejo Delarbre
Capítulo II
Nuevas realidades.
Un perfil del poliédrico ciberespacio
4. Correo electrónico Los negocios constituyen otro de los motivos para que muchas personas estén suscritas a Internet o algún servicio similar. Hasta ahora, apenas comienza a ser claro en qué se puede beneficiar una empresa cuando se incorpora a la red de redes. Hoy en día los directivos u operadores de muchas firmas privadas o dependencias gubernamentales, en todo el mundo, se preguntan para qué les ha servido instalar módems y contratar uno o varios servicios en línea. La principal utilidad se encuentra en el correo electrónico que, además de instantáneo, resulta notablemente barato en comparación con los servicios postales convencionales y con las tarifas de telefonía directa.
Estas ventajas han sido reconocidas incluso por algunos de los más tenaces críticos de las grandes corporaciones. Ralph Nader, el más importante defensor de los consumidores posiblemente en el mundo entero, encontró que causas como la suya pueden propagarse con gran flexibilidad y ahorro a través de las redes. De la misma forma, otros grupos de la sociedad usan la posibilidad de comunicación accesible e instantánea para compartir datos y experiencias. Nader ha dicho:
"Me parece que los recursos de información más importantes en la Internet, no son el almacenamiento en formatos digitales o en disco duro, sino reside en las mentes de los ciudadanos que intercambian correo electrónico. Cuando centenares, millares e incluso centenares de miles de personas se organizan a sí mismas en foros para debatir importantes asuntos de políticas públicas, comparten amplias cantidades de información autorizada y especializada, creando sinergias que son más poderosas y más útiles que la mayoría de los sofisticados sistemas de bases de datos. También es importante para los ciudadanos tener acceso barato, o gratuito, a las bases de datos de la información del gobierno".43
El correo electrónico, o e-mail, ha tenido consecuencias financieras e incluso políticas, como se indica más adelante. Así es como suscita entusiasmos del estilo del que manifestaba Anatoly Voronov, director de Glasnet, uno de las primeras redes rusas, que entabló conección directa a Internet: "Aquí, usted puede enviar e-mail a Vladivostok, o a Boston, en cinco segundos. O puede esperar tres meses para recibir una revista por correo".44
Pero no todo es tan maravilloso. La Internet y cualquier tipo de comunicación electrónica son demasiado nuevas para funcionar con perfección. De la misma manera que las líneas telefónicas se descomponen, se cruzan entre sí e incluso pueden ser intervenidas, en las redes del ciberespacio --que, antes que nada, dependen de la telefonía para que sus señales sean conducidas-- también existen anomalías. Mensajes que llegan cortados o sin remitente claro, confusiones en los servidores que alimentan a las redes, tráfico intenso que propicia congestionamientos y, por así decirlo, colisiones entre los navegantes del ciberespacio, así como intromisiones de diversa índole, forman parte de los problemas cotidianos que no le quitan su gran utilidad al correo electrónico, pero sí la matizan.
"Las conexiones y los accesos de Inrernet --señala un especialista en estos menesteres-- han mejorado el proceso de conectar sistemas, pero todavía no es tan fácil como pareciera. Hay enlaces frecuentes o archivos binarios que no se transmiten adecuadamente. Las direcciones de correo electrónico (e-mail) se confunden con facilidad. A menudo recibo mensajes enviados a otro Michael Miller, y el otro Michael Miller recibe mis mensajes (pobre tipo)."45
Por ello, no salen sobrando las recomendaciones e incluso ya hay una sub-industria del miedo en las redes, que provee de software especial a quienes desean poner sus documentos en clave para que no sean leídos por cualquier cibernauta fisgón. Se llega a decir, de esta manera, con espíritu práctico pero precavido: "Cualquiera que esté interesado en hacer negocios en el Internet, ha escuchado acerca de los riesgos. No envíe e-mail de desecho. No inserte mensajes comerciales en los grupos de noticias. No confunda la transmisión de anuncios en los medios de comunicación de masas con el acercamiento persona a persona que hay en la red".46
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Notas43Ralph Nader, director del Centro Para el Estudio de la Ley Responsable. Citado en Net Guide, No. 1, New York, diciembre de 1994.
44Citado en Newsweek, N.Y., 26 de diciembre de 1994.
45Michael J. Miller, "Making better connections", en PC Magazine, N.Y., 22 de noviembre de 1994.
46Frank Catalano, "Byte Me", carta informativa tomada de Eastsideweek, 21 de diciembre de 1994 y distribuida a través de Compuserve.
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