Hace un año, en las primeras horas del 31 de marzo, los senadores de la República de todos los partidos consumaron uno de los mayores despojos a la nación de la historia reciente: aprobaron el plan de negocios de Televisa convertida en ley.
Ese avasallamiento de los poderes fácticos fue respaldado por el entonces presidente Vicente Fox que, sin atender a las múltiples demandas que desde distintos sectores pedían que la vetara, hizo publicar el 11 de abril en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley de Telecomunicaciones y de la Ley Federal de Radio y Televisión. De esa manera demostró, como a lo largo de su sexenio, que estaba sometido al poder de las televisoras, acatando sus dictados.
Pero no sólo él, desde el 1 de diciembre de 2005 y por unanimidad, 327 diputados aprobaron el primer paso de ese despojo. Los partidos políticos, salvo honrosas excepciones de algunos de sus militantes, también cedieron al mandato del consorcio televisivo. Otro tanto hicieron los candidatos que disputaban la Presidencia que con su mutismo o beneplácito avalaron ese atropello.
A un año de distancia, los saldos están a la vista: la integración de la Comisión Federal de Telecomunicaciones quedó al gusto del emporio; tanto Televisa y TV Azteca se sienten con el suficiente poder para vetar y atacar a través de sus pantallas a quien ose presentarse como un competidor en el espacio radioeléctrico; el recurso de inconstitucionalidad que presentaron varios de los entonces legisladores duerme el sueño de los justos. Aquí una parte del material que etcétera publicó durante todos esos aciagos meses.
Ley Televisa

Momentos importantes hasta la aprobación del Senado

Reacciones

Documentos

Desplegados y comunicados

Consensos / disensos

Voces contra la minuta

Adelanto nueva Cofetel

El dictamen de la SCT

Cronología de un atropello
Otros textos

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De vencedores y vencidos / Ernesto Villanueva

Poderes subordinados / Juan Francisco Escobedo

Los saldos de don Vicente / Francisco Báez