Laura Islas Reyes
José Saramago acudió como uno de los invitados de honor a la celebración del III Congreso Internacional de la
Lengua Española.
Su presencia fue una de las más esperadas. Lo mismo en un colegio rosarino donde premió a niños
escritores argentinos, que en el teatro Broadway de esta ciudad sede del tercer CILE, donde tuvo lugar una charla con mil
500 asistentes, organizada por la editorial Alfaguara y una librería local.
Durante la última jornada de trabajo del lII Congreso de la Lengua Española, Saramago conversó con la
prensa acreditada al evento.
A pregunta expresa sobre la polémica que ha suscitado la realización de un "congreso de las lenguas"
paralelo al CILE, Saramago, quien también tuvo participación en ambos encuentros dijo que es "una equivocación imaginar como si fuera un contracongreso al Congreso Internacional de la Lengua Española. Lo que se debate allí es
distinto. No ha sido organizado para competir. Aquí se habló del castellano, allá de las lenguas indígenas. ¿Qué
contradicción hay? ¿Por qué se está provocando un enfrentamiento donde no lo existe?".
El ganador del premio Nobel de literatura en 1998 decidió no opinar sobre la ausencia de Gabriel García
Márquez en este congreso. "Porque quien está, está porque así lo aceptaron".
Aunque dijo sobre la posibilidad de que el próximo congreso se realice en Cartagena de Indias: "si la montaña
no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña, y la montaña es Gabriel García Márquez".
El autor de El Evangelio según
Jesucristo, Cuadernos de Lanzarote y
Ensayo sobre la ceguera se reconoció
crítico de los medios pero defendió el papel que tienen los impresos pues, con "todo lo que se puede decir de ellos",
según Saramago "el lector de un periódico puede aprender su propio idioma en la lectura de un periódico". Tal como
contó que fue su caso, por lo que llamó a no ser injustos en ese sentido.
Respecto a la posible desaparición del libro frente al auge de Internet, el escritor portugués pidió "no inventar
una guerra más. Internet está ahí, la computadora es un instrumento. Yo mismo la utilizo. Pero ojo, nunca se
había publicado y traducido tanto como ahora".
En exclusiva para etcétera, desde Rosario, Argentina,
Laura Islas Reyes