Día 17
Regina Freyman
Así que, hoy no te enciendo -le dije sentenciosa. Estoy cansada de jugar tu juego, sucumbir a tus encantos y abandonarme por entero a tus historias. Siempre vienes a mí con los mismos cuentos, conmovida creo todas tus mentiras. A veces antepongo la indiferencia aunque no puedo evitar mirarte de reojo. Tú me provocas, lo sabes y pareces disfrutarlo.
Hay días en que me armo de voluntad, me miro al espejo y decido por mi bien, echarte para siempre. Mas tu ausencia me desgarra, me aniquila, y ya pequeña, ante tu imagen yo me postro.
Me robas energía, trastocas mis proyectos, me vuelvo prisionera y tú, pareces disfrutarlo.
Me absorbes poco a poco, provocas que mi gente me sea indiferente. Comienzas con un guiño que no puedo evitar corresponderte. Eres insaciable, me abandono a ti, a la suavidad de tu música, seducida por tus notas ofrezco primero una mano luego un brazo, luego toda mi conciencia. Y tú pareces disfrutarlo.
 |
Foto: Gustavo Guevara |
Estiro mis dedos, te acaricio cada borde, apenas rozando con el índice tus comisuras, te dibujo y cada trazo empata con tus formas. Te miro de cerca, cada vez más cerca y me mareo. El tiempo se detiene y ya no pienso, finalmente me entrego mientras tú, pareces disfrutarlo.
Esta noche será distinto. Así que, no te enciendo. Inspirada por la luna me revelo. Apenas puedo con tu peso, mi tormento me asfixia y no te veo. Mas con toda mi energía, a ciegas y yo sola, esta noche te destierro.
¡No lo entiendes! me estimula el acertijo, el laberinto complicado, el reto que conlleva a la meta soñada. Tú no tienes respuesta, no muestras salida, haz dejado de ser reto, francamente no eres más que un disparate.
Así que, no te enciendo. Te condeno a desaparecer, a no verte jamás, a no prestar oídos a tus tontas fantasías. Te exilio de mi cuarto, te abandono a tu oscura soledad.
Te castigo, perversa televisión, a permanecer apagada. Mientras, alejadas las dos aguardamos impacientes a que vuelva la luz.
Anteriores
- Día 1 - La niña de Poltergeist
- Día 2 - Hormigas electrónicas
- Día 3 - Nostalgia por mi tío
- Día 4 - El esperpento
- Día 5 - Vivir en la pantalla
- Día 6 - Pulgas, golosas
- Día 7 - Hoy platiqué con mi tele
- Día 8 - Cuando hay amor, el nombre sobra
- Día 9 - Carita de ángel
- Día 10 - Apología del medio
- Día 11 - ¡No contaban con su astucia!
- Día 12 - A quien corresponda
- Día 13 - Dimensión desconocida
- Día 14 - Reír para olvidar
- Día 15 - Milagros
- Día 16 - La ventana indiscreta
Siguientes