Día 16
Regina Freyman
La vida transcurre en el exterior y no debo seguir instalada sobre mi cama. Por ello saco mi tele a la calle para ver pasar las dos vidas: ficción y realidad. ¿Cuántas vidas?¿Cuántos tiempos? ¿Cuántos sueños y programas se necesitan para vivir las infinitas posibilidades históricas? Soy insaciable, lo sé, muchos lo somos. La primera vez que intenté huir de mi casa tenía siete años. La causa: no me querían leer más historias y no me dejaban ver televisión. Tal vez por esa ambición de vida nos acercamos tanto a las ventanas, sorprendiéndonos a nosotros mismos convertidos en espías de un incauto vecino. Existen vecinos altamente especializados en el arte de la intromisión, a tal grado que se tornan en cronistas.
La misión me resulta de alta peligrosidad y siniestra ociosidad, por ello no lo intento con regularidad. Este día, inspirada por Ventaneando y Trapitos al sol, presto un ojo al gato y otro a mis vecinos. Tener una buena imagen ante ellos es recomendable, sobretodo en casos de emergencia (una tacita de azúcar, dinero para el gas, un cigarrito para el invitado, etc) Paty Chapoy habla de Walter Mercado y de inmediato lo relaciono con mi vecina que lee las cartas. Ella es una bruja ética que no cobra por echar un vistazo a tu futuro, por eso todos la quieren y le profesan un cierto respeto. No hay quien se atreva a estacionarse en su lugar y dicen las malas lenguas que su marido es calvo desde que ella le descubrió una infidelidad. El hombre de la casa 4 me recuerda tanto a Ponchito, por cierto que cómo han criticado sus últimas entrevistas. El siempre me ha parecido un cómico genial (mi favorito), aplaudo su audacia y por supuesto sus entrevistas que fueron simpáticamente inteligentes. No considero en absoluto que sea negativo para el Presidente dejarse entrevistar por el Güiri Güiri, las cosas han cambiado, el hálito casi místico con el que en el pasado se movían nuestros mandatarios en nada ayuda para construir una sociedad más integrada y solidaria; así como el estar de gira artística, posando noche y día, tampoco es sinónimo de buen gobierno. Mucho ruido y pocas nueces diría mi abuelita. Y hablando de contigüidad, ya viene a vernos el buen vecino Bush parece que el rancho anda quedando “al pelo”. La tentación de hacer un comercial al estilo Marlboro o uno de Presidente es altamente provocativa, mas no hay que perder de vista que por tanto sonreír a la cámara, se corre el riesgo de ser emboscados por unos encapuchados, no precisamente del ku kux klan. O puede que a Junior se le cuelen en la maleta una familia de indocumentados.
La curiosidad por las vidas ajenas es un vicio tan arraigado como el placer de criticarnos unos a los otros, la advertencia sería, si miras más el rostro de tu vecino que el de tus hijos, si conoces al detalle la vida del de al lado pero desconoces qué se festeja el 5 de febrero, es tiempo de volver a casa que se te quema la leche.
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- Día 1 - La niña de Poltergeist
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- Día 5 - Vivir en la pantalla
- Día 6 - Pulgas, golosas
- Día 7 - Hoy platiqué con mi tele
- Día 8 - Cuando hay amor, el nombre sobra
- Día 9 - Carita de ángel
- Día 10 - Apología del medio
- Día 11 - ¡No contaban con su astucia!
- Día 12 - A quien corresponda
- Día 13 - Dimensión desconocida
- Día 14 - Reír para olvidar
- Día 15 - Milagros
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