Día 14
Regina Freyman
He seguido viajando con Wells, pudimos librarnos de los nazis. Afortunadamente el auditorio prefiere los finales felices.
0:00 Recordé que en algo podía complacer al escritor, (no querido lector no es lo que estas pensando) -Señor ya hemos llegado a la luna tal como usted lo narró en Los primeros hombres en la luna.
- ¿ Han descubierto entonces la cavorita?
- No exactamente, es un poco más complicado y prefiero llevarlo a pasear en una nave maravillosa que se llama el Enterprice
 |
Foto: Gustavo Guevara |
1:00 Viajando a las estrellas con el señor Spock renace mi pasión por el Capitán Kirk. El no me nota, cree que soy un viajero de otra galaxia. Me he amarrado la sábana como si fuera una antigua romana que ha llegado a la galaxia después de haber transitado por el caos. Wells se siente encantado, creo que se ha dispuesto a escribir una novela que publicó en el futuro. El amor entre Kirk y mío va más allá de las estrellas, en eso Wells envidioso cambia de canal.
2:00 He recordado el caos, las historias de amor me ponen melancólica, es tiempo de reír y advierto: maestro esta escala nada tiene que ver con sus cuentos. Necesito olvidar, el mejor recurso, la risa.
Maxwell habla con su tía de Acapulco cuando los espías de Caos lo sorprenden, por suerte para él, la 99 y yo, mujeres modernas y poderosas, lo liberamos gracias a nuestra habilidad para las artes marciales. Wells ha quedado fascinado con el cono del silencio, grandes secretos le ha revelado el jefe de Control.
3:00 Quantum leap es el destino final. Explico a mi escritor que el objetivo del protagonista es alterar el presente para modificar un catastrófico futuro y condenado a viajar por el tiempo el científico vive una existencia nómada cambiando de ser con cada salto. La meta: ingresar en sí mismo algún día. Wells queda conmovido, le gusta pensar que uno pueda ayudar al futuro, y se reprocha no haberlo pensado. -Gracias a usted- le digo-he viajado entre los sueños de mi pasado y las ambiciones de mi futuro, lo mejor, es que quizás, en este preciso instante, mis palabras y su inspiración, viajan por el aire logrando, como dice el poeta, que alguien, en algún lugar nos deletree.
Anteriores
- Día 1 - La niña de Poltergeist
- Día 2 - Hormigas electrónicas
- Día 3 - Nostalgia por mi tío
- Día 4 - El esperpento
- Día 5 - Vivir en la pantalla
- Día 6 - Pulgas, golosas
- Día 7 - Hoy platiqué con mi tele
- Día 8 - Cuando hay amor, el nombre sobra
- Día 9 - Carita de ángel
- Día 10 - Apología del medio
- Día 11 - ¡No contaban con su astucia!
- Día 12 - A quien corresponda
- Día 13 - Dimensión desconocida
Siguientes