viernes 31 de octubre del 2014 / 12:44 Hrs.

Desacuerdo

11 de julio, 2011
Héctor Aguilar Camín

El miércoles 6 de julio, Ciro Gómez transmitió en su noticiario, el estelar de MILENIO Televisión, un video recibido en su correo electrónico por el director de MILENIO Diario, Carlos Marín.

Es un video que registra la tortura y asesinato de dos miembros del Ejército. Son torturados a puntapiés, siguiendo las instrucciones de una voz que va diciendo a los ejecutores lo que deben hacer, y rematados con un marro.

Discutí el viernes con Carlos y con Ciro mi desacuerdo sobre la difusión de ese video. El GrupoMILENIO había firmado un acuerdo para no divulgar noticias que puedan servir a las bandas criminales. Por ejemplo, para aterrorizar a sus rivales y a la población.

Ciro y Carlos adujeron motivos de oportunidad periodística, entre ellos que el miércoles 6 se firmó el acuerdo para la protección de los defensores de los derechos humanos en México y querían mostrar a los que exigen en esa materia, el salvajismo con que pueden ser tratados los militares.

En la tarde, reiteré a Ciro en la radio mi opinión de que difundir el video era un error periodístico y un error moral.

Un error periodístico, porque ningún criterio de la profesión puede justificar que se eche a la cara al público una pieza de la brutalidad y la violencia de que hablamos.

Un error moral, porque las escenas referidas brutalizan el espacio público. Ponen cotas de violencia a imitar para los criminales que quieren ganar la atención de los medios. Son un siniestro recordatorio de riesgo para los miembros de la fuerza pública. Y aterrorizan a la población en vez de informarla.

Se trata de una visita escandalosa al mal en estado de brutalidad pura. No creo que los medios deban ser la agencia de viajes de esos contenidos.

Puede alegarse que es una visita catártica en el sentido de la tragedia griega: la purificación por el terror. Es abusar del concepto, aplicable a una obra de arte, no a un video que es pura atrocidad y sangre.

No creo que los medios sean responsables de la violencia a que han llegado los asesinos en México. Pero creo que si los medios no hubieran prestado tanta atención preferencial a esa barbarie no tendríamos el torneo de sadismo criminal en que estamos. Hay entre los criminales un torneo de salvajismo cuyos primeros premios los otorgan los medios, mediante las primeras planas que regalan al psicópata ganador.

Lleguemos al acuerdo de no entregar premio alguno a ninguno de los competidores de ese torneo. Me escandaliza que ese video haya llegado a la plaza pública. Es una invitación a que sigan llegando. ¿En beneficio de quién?

Los medios, hoy MILENIO, tenemos que hacernos y responder cada vez esta pregunta.

Este artículo fue publicado en Milenio el 11 de julio de 2011, agradecemos al autor su autorización para publicarlo en nuestra página web.

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