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Las imágenes de Calderón

22 de julio, 2010
Fernando Mejía Barquera

Las imágenes difundidas el martes en varios sitios de internet (véase entre otros www.movimiento5dejunio.org/abc/) a propósito de la reunión que Felipe Calderón tuvo en Hermosillo con padres de los 49 niños fallecidos hace un año en la guardería ABC, se suman a la muy desafortunada galería que, por errores, inexperiencia o simplemente porque la fuerza de ciertos acontecimientos ha superado la capacidad del gobierno o porque éste no ha querido resolver problemas, sigue creciendo en perjuicio del propio Calderón.

Político subordinado

Prácticamente al inicio de su administración, y en el lapso de unas horas, Calderón protagonizó dos momentos, ambos registrados en imágenes, que marcarían su sexenio. El 3 de enero de 2007, Ernesto Zedillo y Felipe Calderón se reunieron en Los Pinos. Después de la “reunión privada”, Notimex, la agencia informativa del gobierno, distribuyó una foto (véase www.elperiodicodemexico.com/fotogaleria.php?_pagi_pg=596) en la que Zedillo, varios centímetros más alto, coloca su mano sobre la espalda de Calderón (presumiblemente le da algunas palmadas) y trata de establecer contacto visual con él; en contraste, los brazos de Calderón permanecen rectos, sin movimiento y su mirada se dirige al vacío. El ex presidente parece estar ante una persona con menor rango y ser el anfitrión; Calderón aparece como un subordinado. Cualquier especialista en imagen habría aconsejado a Calderón mantener la vista sobre su interlocutor y si éste trata de subordinarlo con palmadas en la espalda, responder de inmediato de la misma manera. Fue el primer golpe negativo para la imagen de Calderón.

El uniforme grande

Pero nada comparable con la que se convertiría en “imagen del sexenio”. El 3 de enero de 2007, Calderón viaja a Michoacán para elogiar, en Apatzingán, el desempeño de las fuerzas armadas en la lucha contra el narcotráfico. Acude vestido de militar, pero la chamarra y la gorra que porta son ostensiblemente mayores a su talla: la gorra le cubre las cejas y la chamarra no le ajusta en los hombros; además, las mangas exceden la longitud de sus brazos por varios centímetros. Sus asesores no han tenido el cuidado de proporcionarle ropa a la medida. La imagen, exagerada por caricaturistas críticos, ha perseguido a Calderón durante toda su administración: al comandante máximo de las fuerzas armadas le queda grande el atuendo de general de cinco estrellas.

En los meses y años siguientes la galería negativa acumula imágenes: Calderón viste de soldados a sus niños para presenciar un desfile militar; se coloca la camiseta de los equipos que ganan el campeonato de futbol en México y de la Selección Nacional, las cuales se pone con dificultad porque, al revés del uniforme militar, son de talla menor a la suya.

Insensibilidad

El video dado a conocer el martes en internet acumula otro punto negativo a la imagen de Calderón. A solicitud de la Presidencia de la República, la reunión entre Calderón y los padres de los niños fallecidos en la guardería ABC fue “privada”, sin acceso a los medios. Sin embargo, se grabó con un teléfono celular. El video (que puede verse completo en www.movimiento5dejunio.org/abc/) muestra el presídium donde se encuentra Felipe Calderón acompañado de su esposa y diversos funcionarios. Aproximadamente 23 minutos después de iniciada la reunión se escucha en off la voz de Patricia Duarte, madre de Andrés Alonso García Duarte —uno de los niños muertos en la guardería ABC— quien pide al gobernante, que ha anunciado becas y pensiones para deudos y sobrevivientes de la tragedia, no limitar la solución del problema a la parte económica, sino que “haga justicia”.

Evidentemente molesto por el cuestionamiento, Calderón dirige la vista alternadamente a la izquierda y a la derecha, luego baja la mirada y realiza apuntes en una hoja de papel, pero nunca establece contacto visual con Patricia Duarte, a quien, sin embargo, interrumpe para decirle: “Mira puedes tomar todo el día, pero también otras personas tienen derecho a hablar”. Grave error de Calderón: se muestra insensible ante las peticiones de alguien cuyo hijo murió en una tragedia que conmocionó al país.

Lección mediática

¿Cuál ha sido la respuesta de la Presidencia ante este nuevo golpe a la imagen de Calderón? El silencio. En el sitio www.presidencia.gob.mx no hay referencia alguna al acontecimiento. Ni una nota o una crónica sobre la reunión en Hermosillo, como si se pensara que “ocultando” lo sucedido el martes en la capital de Sonora pudiera alterarse la realidad.

El gobierno federal acaba de recibir una lección por parte de los padres reunidos en el Movimiento 5 de junio. La Presidencia prohibió la entrada de medios informativos en la reunión del martes, evidentemente para que los previsibles cuestionamientos no llegaran a aquellos. Obviamente no entiende que el registro histórico de la realidad social nunca ha dependido, y ahora menos, únicamente de los grandes medios.

Este artículo fue publicado en Milenio el 22 de julio de 2010, agradecemos al autor su autorización para publicarlo en nuestra página web.

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