El Senado de la República condena el desplegado de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión, publicado en algunos periódicos del país, en el que acusa a Carlos Sotelo de impulsar un modelo de comunicación “chavista”. La víspera, algunos legisladores como Javier Corral en El Universal, acusaron a ese legislador de dejarse seducir por “dulces envenenados” para promover una segunda edición de la Ley Televisa.
En entrevista con etcétera Carlos Sotelo felicitó a la CIRT y a la AMEDI porque con su actuar lograron que se mantenga el estado actual de cosas en el ámbito de la radiodifusión que, en realidad, favorece a los grandes conglomerados de medios. “Pero a mí no me van a intimidar ni acusándome de chavista ni de seguirle el juego a Televisa”, advierte Sotelo, “estoy firme, soy un legislador independiente y continuaremos adelante”. “Por ahora”, continúa el senador, “nada más nos queda lamentar lo que pasó: pobre país, y pobres medios alternativos”.
Para Carlos Sotelo no hay quien pueda argumentar en serio, más allá de las acusaciones que se enmascaran de periodismo, que la iniciativa que el encabezó fuera una segunda edición de la Ley Televisa. Tampoco hay elementos, al contrario, para decir que él impulsa un modelo de comunicación como el que rige en Venezuela.
--Se juntaron los polos, Carlos
--Sí, y por ahora salieron triunfantes frente a esta oportunidad histórica de logar avances. Mira, te lo pongo así: supongamos que nuestra propuesta de refrendo, (que en la iniciativa se llaman prórrogas) es inconstitucional, yo lo dudo pero supongamos eso. Bueno, pues que se recurra al recurso de inconstitucionalidad y nos quedamos con los avances en los medios públicos y en las estaciones de interés social e indígena.
--Pero eso no lo aceptaron los críticos de la propuesta
--No, y por eso felicito a la CIRT y a la AMEDI, lograron mantener el estado de cosas.