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Las imágenes de la nota roja

01 de octubre, 2007
Shaila Rosagel

 

 

José Luis Quijas Hernández murió el día de Reyes de este año al accidentarse en su motocicleta. Su cuerpo quedó tendido a unas cuadras de su domicilio en la colonia Emilio Carranza.

El 7 de enero la fotografía de su cadáver ensangrentado apareció en la portada de la publicación Metro, de Grupo Reforma.

"Motonetazo", "Muere chavo al caer al pavimento", se lee en el encabezado de la nota principal de Metro sobre la fotografía desplegada de forma espectacular en toda la página con un pase a la 11 de la sección Seguridad.

"Vi el periódico en la semana, no cuando salió, y fue volver a vivir el momento, ése es mi sentir, ese día no había ningún reportero, yo mismo le puse una sábana al cuerpo de mi hermano, no sé cómo llegó esa foto al periódico", recordó Benjamín Quijas, hermano mayor de la víctima.

Benjamín enumeró a quienes estaban ese día en el lugar de los hechos: dos ambulancias, cinco patrullas y los socorristas con sus teléfonos celulares fotografiando a José Luis. "Los familiares llegamos pronto, le dije a uno de los que tomaban fotos al cuerpo que no le tomara, entonces me mostró las fotos y me dijo 'soy del MP' [Ministerio Público]", señaló.

Sólo en la zona metropolitana del Distrito Federal existen al menos cuatro publicaciones cuyo principal ingrediente para vender es la sangre: La Prensa y El Sol de México (ambos de Mario Vázquez Raña), Metro (de Grupo Reforma) y Ovaciones de la Tarde. Publicaciones que llevan a sus portadas y contraportadas la imagen sangrienta de hechos violentos como asesinatos y accidentes que acontecen en el Distrito Federal o en algún otro estado de la República.

En el caso de La Prensa, los expendedores de revistas la ofrecen a través de la contraportada, donde aparece la fotografía del muerto o muertos del día y en el caso de Metro, los voceadores lo anuncian antes que Reforma.

El editor responsable de La Prensa indicó que la fórmula del periódico que data desde 1929, es exitosa y que incluso la publicación puede ser retomada por investigadores que pretendan estudiar la transformación de la violencia en México.

"El mercado te lleva, el consumidor quiere la imagen, la noticia, el publicarlo depende de cada quien, si ves la zona metropolitana, fórmulas así como éstas venden bien, la circulación de La Prensa es de 315 mil ejemplares en la República Mexicana", detalló Adalberto Villasana.

El antecedente: Alarma y Alerta

Esta fórmula exitosa data desde hace décadas en México. El uso de la imagen sangrienta no surgió precisamente en 1929 con La Prensa, pues en ese tiempo se carecía de imágenes.

En 1950 apareció el primer ejemplar de una revista llamada Alarma, con un costo de 40 centavos. La publicación número 35 de esta revista relató la historia de un aparente crimen pasional y exhibió a sus protagonistas en su lecho de muerte con fotografías blanco y negro.

En 1963, apareció la publicación del mismo nombre, pero con la leyenda "únicamente la Verdad" con el costo de un peso.

La historia de apertura llevó el encabezado de "No me mates papacito, no he hecho nada malo", de la víctima Ediberta Téllez Hernández, una menor de 15 años, quien apareció en imágenes blanco y negro, pero con un close up en el rostro amoratado.

En 1995 llegó al mercado la revista Alerta, la cual después de mil 86 números desapareció, cuando su costo era de 70 pesos.

El 23 de abril de 1983, Alarma, únicamente la verdad, se despidió con el número mil 199 y la nota de formal prisión de Arturo Durazo, además de las imágenes de tres personas muertas y mutiladas al estallarles una granada de mano.

Agosto de 1991, fue el inicio de la nueva era de la revista Alarma, ahora con el nombre Nuevo Alarma, y con un plus además de sus portadas. La publicación apareció con la "Foto que alarma", en páginas de interiores. Imagen donde se explotaba con un close up, al cadáver más impresionante o sangriento.

La doble moral de los medios: código de ética de Grupo Reforma ¿secreto?

Uno de los medios que publican este tipo de fotografías pertenece a Grupo Reforma, que se autodenomina "uno de los medios con más credibilidad y prestigio en el país", según su página en Internet.

Este grupo cuenta con una página en línea donde aparece información sobre sus publicaciones, a la cual solamente puede acceder un usuario con suscripción.

En esta información aparecen datos sobre el nacimiento de la empresa, un poco de historia, pero nada existe acerca de algún código de ética.

A diferencia de El Universal y otros medios que en sus páginas Web colocan un link que lleve directo al código de ética, Reforma no lo hace.

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Hay 1 comentarios en este artículo



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koko

2010-09-24 11:15:50

kokolandero

esta bien todo esto