Jueves 2 de Septiembre 2010
12:30 hrs
30 de septiembre, 2009

60 años de la Revolución de Mao

 

Budapest, Hungría.- El 1º de octubre de 1949 fue proclamada la República Popular China (RP China) y Chian Kai-shek, quien hasta entonces gobernaba al país, se replegó a Taiwán (o República de China), fijando a Taipei como la “capital provisional” de China mientras se producía la reconquista de la parte continental del país. Con esto se reprodujo otro episodio más, de los muchos que han caracterizado a China a lo largo de la historia: las dificultades para lograr la unidad nacional. Así, de nueva cuenta, China se encontraría dividida, con cada gobierno afirmando que el otro era ilegítimo.

Con el arribo al poder de Mao Tse-tung, apoyado inicialmente por la Unión Soviética, se inició un período caracterizado por la búsqueda de la unidad y la recuperación de la soberanía del país. A nivel interno, se dio prioridad a la reforma agraria y a modificar la posesión de las tierras, con la idea de distribuirlas en beneficio de los campesinos más marginados. Ello implicó suprimir los privilegios de la clase capitalista y de los terratenientes.

Con el propósito de acelerar el desarrollo del país, y tomando en cuenta la experiencia soviética, se impulsó, a partir de 1957, la política del llamado gran salto hacia delante, encaminada a industrializar al país, sobre todo apoyando el sector siderúrgico, aun a costa del fortalecimiento del sector primario. Así, Mao dispuso que la mano de obra campesina se abocara al sector industrial, lo que generó el abandono del campo, mismo que se deterioró rápidamente. Una desafortunada combinación de circunstancias –el fin de la ayuda soviética, malas condiciones climáticas, y una gestión administrativa muy deficiente- determinaron que se generara una hambruna en la que, presumiblemente, murieron alrededor de 20 millones de personas.

Adicionalmente, la Revolución Cultural, lanzada oficialmente el 16 de octubre de 1966, se propuso impulsar la lucha de clases erradicando el “liberalismo burgués” de la sociedad. En los hechos, fue consecuencia del fracaso del gran salto hacia delante y de la necesidad del gobierno de Mao, de recuperar el control sobre el Partido Comunista Chino (PCCh). Para echar a andar esta iniciativa, Mao dispuso la creación de las guardias rojas, estudiantes alentados por la dirigencia china a impulsar “debates”, al lado de obreros, campesinos, intelectuales, las fuerzas armadas y todos los sectores de la sociedad en el ánimo de modificar la “superestructura” del país. Si bien ésta es reconocida como la etapa en que mayor libertad de expresión se produjo en la RP China, también es cierto que había una consigna referida a detectar a todos aquellos “contrarrevolucionarios” que se opusieran a la construcción del socialismo. Las acciones de las guardias rojas que deberían estimular más la lucha verbal que la lucha física, tendieron a ser cada vez más violentas, pese a lo cual el gobierno de Mao ordenó que la policía no interfiriera en la materia.

Las purgas contra importantes figuras políticas en el seno del PCCh colocaron a Lin Biao en la línea de sucesión de Mao, siendo reconocido como el “número dos” en todo el país. Sin embargo, Lin trató de realizar un golpe de estado e incluso se habla de sus planes encaminados a asesinar a Mao. Lin murió en un accidente aéreo en Mongolia, cuando él y su séquito se dirigían a la Unión Soviética. En cualquier caso, Mao quedó muy impresionado con las acciones de Lin y se apoyó en Zhou Enlai quien a su vez rehabilitó a Deng Xiaoping, a quien previamente se le había “castigado” y marginado de las altas esferas políticas chinas. Con la muerte por cáncer de Zhou Enlai, Deng Xiaoping asumió las funciones de vicepremier ejecutivo, justo en los momentos en que a Mao se le detectó una grave enfermedad que lo llevaría a la tumba en septiembre de 1976. Sin embargo, antes de su muerte y de la de Zhou Enlai, Mao temía que lo sucedido con Lin Biao hubiera fortalecido demasiado a Zhou y a Deng Xiaoping por lo que impulsó a la llamada “banda de los cuatro” integrada por Jiang Qing, Zhang Chunqiao, Yao Wenyuan y Wang Hongwen a manera de contrapeso. Por supuesto que la muerte de Mao determinó el fin de la “banda de los cuatro” cuyo arresto fue ordenado por Deng Xiaoping, con lo cual la Revolución Cultural terminó formalmente.


Mao Tse-tung

Hay 0 comentarios en este artículo
Sé el primero en agregar un comentario

Reglamento de participación en los espacios de opinión

Nombre:
E-mail:
Ciudad:
País:
Comentarios:
Leí y acepto los términos del reglamento de participación
Debe aceptar los términos de participación para enviar el comentario.
¡Error al enviar los comentarios, intentelo nuevamente recargando la página!

¡Error al cargar los comentarios, intentelo nuevamente!