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memoria El blindaje no es eterno
Pablo Hiriart
El presidente Fox gozará del blindaje económico que le deja la administración saliente, con préstamos, prepago de otros y abundantes reservas en las arcas nacionales gracias a lo elevado del precio del crudo. Pero no sólo eso: también cuenta con un blindaje personal que impide que sus errores, contradicciones y las críticas de sus observadores le hagan daño. Algunos llaman a esto el "efecto teflón".
Sin embargo, ni el blindaje ni el teflón son eternos. El primero es a prueba de fluctuaciones económicas y sirve para hacer frente a imprevistos del exterior. Pero ya sabemos que no hay blindaje capaz de soportar una corrida de dólares cuando el mercado y sus agentes financieros pierden la confianza en el equipo económico de un gobierno.
Del segundo, ya sabemos algo. Su empleo en la piel de los políticos es de utilidad tan efímera como el recubrimiento de las ollas y sartenes que venden en las tiendas de autoservicio: no soporta el uso rudo. Y en estos días el teflón que han untado en la piel de Vicente Fox está siendo sometido a un uso intenso por parte de los medios de comunicación y por el más poderoso de los corrosivos a los que pueda enfrentarse: él mismo.
Sin ánimo de hacer un recuento de tropiezos y contradicciones, es preciso recordar solamente las expresiones públicas del Presidente electo hechas en los últimos días. La más reciente fue el lunes en la prensa, cuando sacó la casta contra el Fondo Monetario Internacional: "Qué bueno que no tenemos ya ninguna deuda con el FMI. Actuaremos con total libertad y seguiremos los lineamientos que nos han marcado los mexicanos, no los bancos y organismos internacionales".
Ese mismo día apareció en la prensa el encargado de Vicente Fox para recibir el área hacendaria del gobierno que dentro de poco tendrán en sus manos. Julio Derbez tomó el micrófono, en Praga, donde se desarrolla la 55 Asamblea Anual del FMI y del BM. En esa reunión el FMI pidió al próximo gobierno tener finanzas equilibradas y modificar el esquema tributario, especialmente con el IVA. La respuesta de Derbez al FMI no se pareció a la que dio Fox en Guanajuato, sino que fue un ofrecimiento de continuidad en las políticas macroeconómicas de Zedillo (que son las acordadas con el FMI desde el inicio de la crisis en 95), y equilibrio presupuestal razonable, con un déficit medio punto inferior al programado para el próximo año. Para el 2004 se comprometió a colgar un "cero" en la pizarra del déficit. ¿Qué pasó? ¿A quién le creemos?
En el terreno de la política hubo material de sobra que fue a estrellarse contra el teflón del Presidente electo. No hablaremos de los sueldos de sus colaboradores que son pagados por el gobierno sino del espionaje del que fue (o es) objeto de parte del gobierno, según publicó a ocho columnas El Universal.
Se molestó Fox. Pero no contra quienes lo espían, sino contra los que descubrieron ese espionaje y lo dieron a conocer ante la opinión pública. Si la información sobre el espionaje hubiera sido publicada durante la campaña, Fox habría denunciado en la Procuraduría y en todos los organismos internacionales conducentes el atropello a su intimidad. Desde luego quienes publicaron la noticia del espionaje habrían sido ejemplos de prensa libre. Pero no fue así. Ya no le era útil el papel periódico que publicó ese agravio, y por tanto lo arrugó con irritación y lo arrojó al cesto de la basura.
Agradecimientos. Concluye una etapa de la revista etcétera y por ello terminan mis colaboraciones en el semanario. A Raúl Trejo Delarbre le expreso mi reconocimiento y gratitud por haberme invitado a escribir en él hace poco más de cinco años. Le agradezco también porque me dio la oportunidad de colaborar junto con destacados escritores, periodistas e intelectuales que distinguen a esta casa editorial, y por haberme puesto en contacto con los lectores de la revista. Muchas gracias al subdirector Marco Levario Turcott, a los correctores y a todos lo que hicieron posible esta proeza editorial. Sin duda tendrán éxito en la nueva etapa que a partir de octubre comenzarán a construir
Pablo Hiriart es director general del periódico Crónica.
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