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¿Por qué una revista sobre Raúl Trejo Delarbre
etcétera ha llegado al fin de un ciclo. Durante dos mil 800 días, en el transcurso de más de siete años y medio, hemos acompañado, reflexiva y gozosamente, el cambio cultural y político en México y el mundo. Este ha sido un semanario deliberada y legítimamente comprometido con la transición democrática cuyos saldos son evidentes en nuestro país. Ahora que tantas cosas se renuevan, añadirnos sin más a las apologías de moda que festejan el cambio de manera tan solícita sería contradictorio con la historia y la vocación de etcétera. No creemos que el cambio por sí solo resuelva los problemas de la nación compleja y espléndida que tenemos aunque, desde luego, reconocemos la enorme vitalidad del auge democrático que México está experimentando. No podemos, ni queremos, olvidar la famosa advertencia de Lampedusa. Para impedir que todo cambie y a final de cuentas todo siga igual, es preciso no solazarnos en el discurso del cambio por sí mismo. El cambio, como la democracia, tiene adjetivos y caminos que nunca son lineales, pero tampoco azarosos.
Temas frecuentes en las páginas de etcétera En ese esfuerzo queremos ubicar la transformación de etcétera. Nuestra revista cambia para dedicarse a una temática sin la generalidad que hasta ahora ha definido a los contenidos que transitaron y se quedaron en las páginas que hasta ahora hemos publicado. Esa transformación tiene sombras y luces. Concentrar esfuerzos en un asunto específico, así sea tan amplio y versátil como los medios de comunicación, nos obligará a prescindir de la variedad que hasta ahora definió al semanario. A cambio de esa limitación autoimpuesta confiamos en que los contenidos de etcétera sean más útiles en la deliberación nacional de los tiempos que ahora se abren y tendrá como uno de sus temas indispensables la situación y las posibilidades de los medios de comunicación. No somos nuevos en esa tarea. El de los medios ha sido asunto permanente en el contenido de etcétera. Ninguna otra publicación mexicana tiene columnas fijas especializadas en prensa, televisión, radio e Internet. Acerca de los medios también han reflexionado, con frecuencia, muchos de los colaboradores del semanario y ese ha sido tema de numerosos ensayos que hemos recibido, o traducido, de autores de América y Europa. Lo que haremos ahora será ahondar en esa vertiente y hacerla nuestro motivo editorial. Hay razones de sobra para ello. El de los medios de comunicación es quizá el tema de la agenda pública que más inquieta en las sociedades contemporáneas: los mismos medios suelen establecer y a veces incluso resolver esa agenda; no hay actor más influyente en la cultura social y política que los medios, los cuales, por añadidura, son a la vez protagonistas e intermediarios de los asuntos públicos.
Pensar a los medios, desde la prensa hasta la Internet Los procesos políticos, la propagación y a veces incluso la elaboración de los productos culturales, las representaciones que la sociedad tiene sobre sí misma, la cultura cívica y muchos asuntos y sucesos más pasan por los medios de comunicación que a menudo los determinan por encima de otras influencias. Pero, además, los medios son herramientas insustituibles para apuntalar la democracia, plasmar el pluralismo y propiciar la creatividad de la gente en el mundo contemporáneo. El espacio público que las sociedades han cimentado, aunque a veces les resulta un tanto ajeno, es fundamentalmente el que constituyen los medios de comunicación. De la misma manera como estos casi ocho años nos hemos empeñado por entender a la realidad nacional y global a partir de sus matices a veces incluso contradictorios entenderla sin maniqueísmos, trataremos de comprender a los medios y discutirlos más allá de cartabones apocalípticos o integrados.
Buscaremos entenderlos, pero además compartiremos las experiencias más novedosas que se ensayan en distintos sitios para hacer de los medios recursos al servicio de la información, la cultura y la convivencia. La Internet está modificando los conceptos tradicionales, incluso en el plano teórico, acerca de los flujos de comunicación. Los medios públicos están siendo reconocidos como espacios útiles para comunicar mensajes que no siempre suscitan el interés de los medios determinados por prioridades mercantiles. Las reglas para los medios son parte de la agenda de las sociedades contemporáneas, que encuentran pertinente definir derechos y responsabilidades jurídicas pero también pautas de comportamiento ético. Las telecomunicaciones han desbordado de tal manera las fronteras nacionales que la jurisdicción de los gobiernos ya no es suficiente. Junto con el establecimiento de compromisos y atribuciones, es indispensable asegurar el mayor respeto a las libertades de opinión e información de los medios y también al acceso de la sociedad en la definición de sus contenidos. En etcétera tendrán cabida las exploraciones en los nuevos medios, sin descuidar el examen de los medios que siguen y seguirán siendo de propagación masiva.
Entender a los medios a partir de los medios mismos etcétera será una ventana mensual abierta a la riqueza de opciones y contenidos que hay en los medios de comunicación de nuestros días. Vamos a proseguir el esfuerzo, que nuestros lectores ya conocen, de análisis y crítica de la prensa escrita y los medios electrónicos. Insistiremos en recorrer y entender junto con ustedes las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías de la comunicación. Seguiremos navegando en la red de redes lo mismo que hojeando los diarios para compartir en estas páginas los resultados de tales incursiones críticas. Pero además nos asomaremos al quehacer diario de los medios en un esfuerzo para entenderlos más allá de la contemplación que ejercemos como espectadores. Vamos a conversar con la gente que hace los programas de televisión y que en cada redacción decide qué se publica y qué no. Confrontaremos opiniones diversas, pero creativas siempre, sobre los efectos de los medios en la sociedad. Opinaremos sobre los asuntos de mayor actualidad y sobre los libros que aparezcan acerca de ese tema. Publicaremos resultados del análisis académico de colegas en universidades mexicanas y de muchos otros sitios. Trataremos de ofrecer reflexión, pero antes que nada información para aquilatar y así entender mejor a los medios. Haremos periodismo acerca de los periodistas. Rescataremos reflexiones críticas surgidas en los medios mismos y en sus entornos académicos y culturales. Ofreceremos una revista capaz de interesar no sólo a quienes por su desempeño profesional se preocupan por los medios sino accesible y, sobre todo, útil para todos puesto que todos somos espectadores, oyentes o lectores de los medios mismos. etcétera será una revista especializada en medios, pero no únicamente para especialistas. Será una guía útil para pensar en los medios desde el punto de vista de quienes consumimos cotidianamente sus mensajes es decir, todos los que vivimos en la sociedad contemporánea. Nuestra revista, en su segunda época, se propondrá como puente entre quienes hacen la comunicación y aquellos que reflexionan acerca de ella. Tratará de ser puente, además, entre quienes están en los medios pero a menudo permanecen escindidos por abismos profesionales o corporativos. Y buscará serlo, al mismo tiempo, entre los medios y sus públicos. La revista será un medio acerca de los medios y, simultáneamente, espacio de encuentro.
Mirada local y global, apoyada en un calificado consejo editorial Excepto en unos cuantos asuntos, no creemos en las unanimidades. Nuestra vocación por los medios parte antes que nada de la afición que les tenemos como espectadores, pero se robustece en virtud de la atención crítica que requieren, hoy más que nunca. Quienes hacemos etcétera hemos tenido y mantendremos una posición crítica delante de las banalidades, vulgaridades, manipulaciones y abusos que por desgracia son frecuentes en los medios de comunicación de México y el mundo. Pero además de señalarlos, haremos lo posible por entender por qué los medios se comportan como lo hacen y cómo es posible que cumplan más y mejor con sus responsabilidades sociales. Pretendemos trascender las posiciones admonitorias porque no son pontífices, sino espectadores enterados y exigentes lo que, para mejorarse a sí mismos, necesitan los medios de comunicación. La mirada que ofreceremos para entender a los medios tratará de ser analítica y amena, enterada e inquisitiva, y local pero en un contexto internacional. Será preocupación constante de la revista, como lo ha sido hasta ahora en la periodicidad semanal, traer a la discusión mexicana los temas de mayor relevancia en el mundo de los medios. Si la comunicación no tiene fronteras, tampoco debe tenerlas su análisis y discusión.
etcétera mensual, una ventana abierta al mundo de los medios, será hecha, básicamente, por el mismo equipo que ahora produce este semanario. Además contaremos con el respaldo de un calificado consejo editorial en el que concurren acreditados estudiosos y profesionales de la comunicación. Entre los miembros del nuevo consejo editorial de etcétera se encuentran los investigadores José Carreño Carlón, Jorge Carpizo, Bernardo Díaz Nosty, Fátima Fernández Christlieb, Luis Angel Fernández Hermana, Néstor García Canclini, Román Gubern, Pablo Hiriart, José Marques de Melo, Jesús Martín Barbero, Armand Mattelart, Jorge Medina Viedas, Fernando Mejía Barquera, Carlos Monsiváis, Alejandro Piscitelli, Enrique Sánchez Ruiz y Beatriz Solís Leree. La nómina completa de este consejo aparecerá en el primer número de la nueva etapa de etcétera.
www.etcetera.com.mx, ventana electrónica abierta a los medios Junto con la aparición de esa etapa en noviembre próximo, nuestra página electrónica www.etcetera.com.mx cambiará en forma y fondo para ofrecer abundante información sobre el estado de los medios en México y el mundo. Allí podrá encontrarse el archivo histórico con buena parte de los textos que etcétera ha publicado en las 400 semanas que ahora dan paso a una nueva época.
Y lo que sigue... Esa es la apuesta profesional y vital a la que invitamos a todos ustedes. Tenemos la confianza de que los lectores que hasta ahora han seguido la publicación de cada semana encontrarán motivos abundantes para interesarse en etcétera, ahora en la nueva etapa. Tenemos la esperanza de, además de ellos, lograr una mayor cantidad de lectores a partir de esta definición temática. Queremos, con este giro, contribuir de manera específica y puntual no sólo a discutir a los medios, sino a convivir con ellos. Y lo que sigue... ha sido acepción y vocación permanentes de etcétera. Lo que sigue ahora es la revista mensual que esperamos poner en sus manos en noviembre próximo. Hasta entonces |
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