![]() |
el país | el mundo | dinero | nuevo etcétera |
| columnas | ciberia | medios | gente | |
| recuento etcétera 1993-2000 |
espejos | espectáculos | página principal |
|
el mundo |
||||
|
aldea global textos
|
real politik Europa y la guerra de las drogas
María Cristina Rosas
Si se considera que EU ha caído en una especie de paranoia respecto del combate al tráfico de estupefacientes en el mundo (es decir, fuera del territorio estadounidense), hay que reflexionar con cuidado en torno a los informes confidenciales que recientemente elaboró la Drug Enforcement Administration (DEA) sobre la situación imperante en el continente europeo. Los informes de referencia revelan un dramático incremento en la producción de estupefacientes y la limitada capacidad de las fuerzas policiacas para tratar de detectar actividades ilícitas en las porosas fronteras europeas. En los estudios citados se explica que más que obedecer a la falta de efectividad de las políticas de intercepción de los estupefacientes, el aumento en los flujos de enervantes está más relacionado con el incremento en los volúmenes de producción. La DEA, sin embargo, critica severamente la libertad que existe en Países Bajos para consumir estupefacientes, responsabilizando al gobierno holandés de incentivar, indirectamente, el narcotráfico. El conflicto en los Balcanes que se agudizó el año pasado con motivo de la intervención de las fuerzas de la OTAN en Kosovo, modificó rutas tradicionalmente empleadas por los narcotraficantes a lo largo de los 90. Si bien han sido adoptadas algunas variaciones geográficamente cercanas a la ruta tradicional, buena parte del comercio se ha trasladado al norte. Las rutas que vieron la luz al desvanecerse el Muro de Berlín en 1989, ahora son testigos de un flujo creciente de estupefacientes, es-pecialmente a través de la República Checa, Bulgaria, Hungría y Rumania. Una afirmación por demás importante de parte de la DEA es que la integración europea, la construcción de un mercado único y la entrada en vigor de los acuerdos de Schengen, de los que Gran Bretaña se mantiene al margen, ha facilitado el tráfico de estupefacientes, dado que si bien la dinámica integracionista favorece el comercio en bienes y servicios lícitos, también entraña una gran oportunidad para el tráfico de actividades ilícitas. El panorama descrito por la DEA y que muchos interpretan como un ataque frontal contra la integración europea se percibe lúgubre. Los estudios concluyen que los traficantes de estupefacientes han creado reservas que garantizan un flujo continuo y creciente de los mismos. En los últimos años, las reservas de heroína se almacenan en Europa oriental y occidental, posibilitando que los consumidores tengan gran disponibilidad del producto. Como era de esperarse, EU critica a Países Bajos, donde se fabrica la mayor cantidad de la droga conocida como éxtasis. Se explica que desde aquella nación europea son empacadas y enviadas con destino al mercado estadounidense cantidades importantes de tabletas, inclusive empleando correo aéreo o express. La oficina de la DEA en La Haya explica que más de 3.5 millones de tabletas fueron despachadas rumbo a EU entre enero y octubre de 1999. Asimismo, la DEA calcula que 75% de la heroína que llega a Países Bajos es distribuida al resto de Europa, Canadá y Estados Unidos. La legislación holandesa distingue entre grandes y pequeños traficantes. Pero para la DEA esa distinción es irreal debido a que los pequeños traficantes, se dice, además de comercializar el hashish también están distribuyendo heroína, cocaína y anfetaminas a otros países, con lo cual desarrollan las actividades típicas de los grandes traficantes. La ruta de la heroína se inicia en Afganistán, capital mundial de la producción de opio. Aunque se afirma que este año la superficie cultivable para la producción de estupefacientes en el país asiático disminuirá, el volumen de producción de opio ha ido en aumento. La producción, según datos de la DEA, creció en 33% en los pasados tres años, y 80% de los opiáceos que se encuentran en Europa, proceden de Afganistán. La ruta tradicional para el tráfico de heroína incluye a Pakistán e Irán, si bien el paso por el segundo se ha tornado muy problemático. El gobierno iraní ha enviado tropas, que se han enfrascado en sangrientas contiendas contra los traficantes de estupefacientes de Afga-nistán, por lo que los zares de las drogas han trasladado sus operaciones al norte. Y aquí es don-de cobra especial relevancia la desintegración de la Unión Soviética y el auge de las actividades ilícitas perpetradas por las mafias rusas. Así, se reporta que los cargamentos de heroína parten ahora hacia el norte de Afganistán, y que circulan a través de los Estados asiáticos centrales que alguna vez formaron parte de la Unión Soviética. En este sentido, se reporta que Tajikistán es el destino favorito para los cargamentos de heroína y opio. Naturalmente que el principal destino para los flujos de enervantes procedentes de Asia central se encuentra en Turquía, país que juega un papel importantísimo en el procesamiento de opiáceos. Estos, además de Asia central, tienen otra fuente que no de-be pasar inadvertida: el sureste de Asia, lo cual le da al proceso gran cobertura global. Se estima que cada mes entre cuatro y seis toneladas de heroína son procesados o, por lo menos transitan, por el territorio turco. Así, la integración europea (surprise! surprise!) tiene la culpa, para la DEA, de que la lucha contra el tráfico de estupefacientes sea un fracaso contundente. Sin embargo, en los informes de referencia está ausente el papel que Estados Unidos desempeña en el proceso. La Unión Americana es un mercado de la mayor importancia en términos del consumo de estupefacientes y en su seno también operan organizaciones criminales cuyos nombres y actividades sería necesario divulgar, entre otras razones, para eliminar las sospechas que sugieren que el interés oculto de Washington estriba en sabotear al mercado común europeo
María Cristina Rosas es profesora-investigadora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Correo: mcrosas@prodigy.net.mx
|
|||
|
|