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La muerte y
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Antulio Sánchez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

el navegante

Tuvalu, el país que vive de su nombre

Antulio Sánchez

Foto: 24 Hors in Cyberspace

En la era de Internet también los países con escaso desarrollo explotan las condiciones que le otorgan su nombre, que en gran medida son alimentadas por el mercado. En el afán de sacarle jugo a la cuestión de los dominios, muchas empresas buscan lograr la combinación de sufijos comerciales que les permitan obtener ganancias extraordinarias en la administración de tales sufijos. Esta situación despierta encontrados comentarios, pues muchos indican que no es posible que una nación incurra en tales cuestiones, que eso condena a su población a no aprovechar o explotar la red, otros gobiernos lo ven como una posibilidad de paliar la situación económica de varias naciones. Uno de estos casos sui géneris es el de la islas Tuvalu, ubicada en el Pacífico y que en realidad conforman un archipiélago, que desde hace tiempo ­con el auge del comercio electrónico­ despertó el apetito de diversas empresas por el sufijo nacional, "tv", que ante la carencia de dominios se ha tornado en uno de los más socorridos.

Actualmente se promociona en Francia, y también en otros países, el uso de este sufijo. La empresa francesa Canal Web, especializado en televisión sobre la red, adquirió una parcela de estos dominios para, a su vez, revenderlos a las empresas competidoras. Según la propuesta lanzada a los grandes canales franceses (TF1, France2, France3, M6 Y Canal Plus), con ello se trata de que en la primavera del 2001 puedan estar en condiciones de explotar de mejor manera sus fuentes naturales de programación en la red, pues el sufijo adecuado para hacerlo es el de tv.

La isla Tuvalu decidió hace algunos años ceder sus derechos de usufructuar sus direcciones Web, el sufijo "tv", a cambio de la entrega de una buena cantidad de dólares. En un inicio cada empresa de televisión que haga uso de estos dominios debería pagar una suma que variaría de acuerdo con la demanda de los mismos.

Sin embargo, esto no ha sido tan fácil en la medida que en los últimos meses se presentaron algunos problemas con la administración del dominio tv. Por ejemplo, el canal francés M6 pretendía la dirección M6.tv desde 1998, pero no se le entregaba por especular con la entrega de los mismos. Desde el año mencionado los 12 miembros del Parlamento de las islas Tuvalu confiaron la gestión de su extensión tv a una sociedad canadiense, TV Corporation, a cambio de 300 millones de dólares pagables en diez años. Esto se vino abajo porque los venerables notables de Funafuti (la principal isla del archipiélago) decidieron cambiar de intermediario debido a la manera como estaba administrando y otorgando las extensiones de dominio.

Las autoridades del archipiélago han encontrado mayor claridad en la empresa californiana Idealab, que ha confiado la reventa de los dominios a su filial DotTV, creada en marzo de este año. Las direcciones menos interesantes se venden a 50 dólares. Los nombres genéricos más solicitados (los comerciales o com) por parte de empresas de comunicación, de negocios, etcétera, se tasan a altos costos o se subastan. Por ejemplo, DotTV ha mencionado que ha vendido las direcciones "china.tv", "free.tv" y "net.tv" por 100 mil dólares (que cubre sólo un año de explotación). Las disparidades se evidencian cuando se compara, por ejemplo, que "Death.tv" tiene un valor de mil 750 dólares y "joy.tv" dos mil.

DotTV podrá comercializar las famosas direcciones durante 12 años. Para eso, su matriz Idealab ha tenido que desembolsar en abril una parte de los 12 millones de dólares a las autoridades de Tuvalu; el monto no ha cambiado respecto de lo que había tasado la isla la cesión de sus derechos en el usufructo del sufijo de Internet, en 1988. Una cesión de derechos que en cierta medida ha beneficiado ya a los habitantes de dichas islas, con la introducción de electricidad, en nuevos atolones, construcción de escuelas, mejoras y construcción de carreteras. Con la entrega de fondos de DotTV, las islas de 26 km2, se adhirieron a la ONU, convirtiéndose en el Estado miembro número 189, lo cual fue concretado el pasado 5 de septiembre.

Sin embargo, este suceso ­apoyado de forma entusiasta por la misma ONU­ nos hace pensar que la decisión tomada por las autoridades de Tuvalu no fue tan desacertada. Ante la falta de apoyo de otras naciones para ayudarlos en su proceso de modernización, aunque además se instalarán máquinas y computadoras la verdad es que con el gran analfabetismo de nada serviría eso y, por otra, las condiciones económicas hacen imposible que la gente pueda usar la misma red. En ese sentido, es probable que la venta de ese sufijo haya sido más redituable, que al menos incentive el desarrollo económico, que dichos dineros por la compra del sufijo de esa nación sirvan para alfabetizar y establecer ciertas condiciones de infraestructura que terminen por mejorar a esa población

Antulio Sánchez es periodista, ha colaborado en diversas publicaciones. Correo: antulio@mailcity.com

 

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