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A Soraya,
una medalla

Avelina Merino

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

la granja


Raúl Trejo Delarbre

1 Triunfal Soraya

Foto: Notimex

A Soraya Jiménez le habían dicho que hacer pesas "es cosa de hombres". Como ahora todos sabemos, no admitió esa prohibición.

Como ella, millones de mujeres se sobreponen a taxativas formales e informales.

De hecho, más allá de los enormes avances tecnológicos y las terribles devastaciones que la humanidad le ha infligido a sí misma, puede considerarse que la mayor revolución del siglo XX ha sido la participación de las mujeres en todas las áreas de la actividad social, económica y cultural.

La medalla de oro que Soraya Jiménez ganó el lunes pasado en los Juegos Olímpicos de Sidney enorgullece ­¡con razón!­ a todos y todas sus compatriotas.

Numerosas mujeres mexicanas, sobre todo de la edad de Soraya, se considerarán representadas en el esfuerzo de esa muchacha que ya forma parte de nuestra mitología social y deportiva.

Como todas las hazañas, a la de Soraya Jiménez le cayeron padrinazgos repentinos, apenas unos minutos después de que le habían colocado la medalla áurea y escuchaba, ufana, nuestro himno nacional.

2 Súbitos padrinos

Funcionarios de todos los niveles de la burocracia del deporte dijeron que el mérito era de varios más. Seguramente sin infraestructura Soraya no habría podido entrenar, ni así ganar. Pero sin jóvenes como ella el Comité Olímpico y las instituciones encargadas de promover al deporte nada tendrían que hacer. Gracias a jóvenes como ella, esas instituciones existen y sus funcionarios tienen empleo.

La medalla es de Soraya Jiménez y, como ella ha querido, de su familia. Con ella y los suyos, nos congratulamos los mexicanos a quienes ese triunfo nos ha dado un momento de emoción, pero también de esperanza.

En este país nuestro hay numerosas muchachas como ella, pero que no siempre reciben el aliento necesario para que sus capacidades puedan desplegarse profesional, personal o vitalmente. Por eso la medalla de Soraya, con todo y ripio, es aún más significativa. Enhorabuena.

Foto: Cuartoscuro

3 Robles informa

Otra mujer destacada, pero no siempre por tan buenas razones, presentó el informe de su gestión al frente del gobierno de la ciudad de México. Rosario Robles Berlanga se jactó mucho y reconoció pocas insuficiencias en el balance del año que le tocó gobernar al DF. Dijo que su administración descartó las obras faraónicas, pero reivindicó los discutibles actos de masas en los que ha convertido, al menos en buena medida, la política cultural en esta entidad. Torneos de ajedrez, encuentros vecinales o festivales de música que no valen por su calidad sino por la cantidad de ciudadanos a los que congregan, significan una nueva forma de política pública pero sobre todo de proselitismo político.

La inseguridad en las calles, que la licenciada Robles asegura es menor hoy que hace tres años, sigue constituyendo la enorme asignatura incumplida del gobierno local, como también del gobierno federal.

En el Informe ante la Asamblea Legislativa del DF que rindió el domingo 17 de septiembre, Robles no mencionó el conflicto entre el jefe de la policía y el procurador local que ha sido uno de los impedimentos para que la inseguridad sea combatida de manera cabal e integral.

Unos cuantos días antes de presentar su Informe Robles enfrentó, sin ofrecer soluciones, una nueva secuela de ese conflicto cuando la Procuraduría del DF intervino en contra de varios policías que se habían enfrentado a balazos con un grupo de robacoches. Esa aprehensión fue entendida como parte del litigio que el procurador Samuel del Villar sostiene con el jefe de la Policía, Alejandro Gertz.

López Obrador y Cuauhtémoc Cárdenas,
durante el informe de Rosario Robles
Foto: Cuartoscuro

4 El gran rezago

De todos los asuntos que ha enfrentado, ése es en el que peores cuentas entrega la jefa de gobierno del DF. No ha querido, o no ha podido, poner orden en el pleito que su procurador mantiene contra el titular de la Policía. Las secuelas de esa disputa las pagamos a diario los habitantes de la ciudad de México.

No toda la gestión de la licenciada Robles ha sido tan desastrosa. La ciudad, en términos generales, no está hoy peor que hace tres años, cuando Cuauhtémoc Cárdenas se hizo cargo del gobierno local para, antes de cumplir 24 meses, dejar esa responsabilidad en manos de Robles y aceptar la candidatura presidencial del PRD.

No está del todo peor, pero en el Distrito Federal la calidad de vida no ha mejorado como prometían aquellos anuncios que mostraban al sol azteca iluminando de pronto la convivencia en esta urbe.

Ha mejorado la condición del ambiente, al menos en los parámetros medidos por las autoridades del DF. Ese ha sido un logro. Pero no fueron resueltos los rezagos en materia de vivienda, como la misma Robles admitió en su informe y en otras áreas el avance fue relativo.

5 Paola Durante

La jefa de gobierno dice reivindicar los derechos de las mujeres, las cuales son capaces, asegura, "para trabajar, para innovar, para crear y para gobernar". Estableció el Instituto de la Mujer, fortaleció el Sistema de Centros Integrales de Atención a la Mujer y amplió la Red de Unidades de Atención a la Violencia Intrafamiliar.

Todo eso es, sinceramente, plausible.

Pero es difícil creer que el gobierno de la ciudad de México de veras tiene una política de redención de los derechos de las mujeres cuando las garantías individuales de una de ellas han sido tan premeditada, ostentosa e ilegalmente violadas como le ha sucedido a la joven Paola Durante.

Madre de una niña pequeña con la que no puede convivir desde hace más de un año, Paola Durante fue enredada en el crimen de Francisco Stanley de manera tan gratuita que ese asunto ocasionó la indignación, y la exigencia aún desatendida, de la Comisión de Derechos Humanos del DF.

Durante está en la cárcel por capricho del procurador Samuel del Villar. Testimonios falsos, declaraciones amañadas y un proceso plagado de irregularidades han documentado la arbitrariedad de ese encarcelamiento.

La jefa de gobierno difícilmente puede decirse defensora de los derechos de las mujeres mientras esa muchacha sigue ilegalmente recluida. En contra de sus dichos y a contrapelo de su propia historia, Rosario Robles Berlanga es responsable de que en el DF haya una presa política: Paola Durante

Correo: rtrejo@etcetera.com.mx

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